icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Familia Secreta De Mi Prometido

Capítulo 2 

Palabras:672    |    Actualizado en: 02/07/2025

r?", respondió R

aba los buenos días cada mañana. Por un instante, una par

na. No he parado ni para tomar agua", continuó, y pude im

Y si de verdad estaba equivocada? ¿

empecé, mi v

iño? ¿Estás bie

el nombre "Ricardo Velasco Jr." ardiendo e

verdad", dije, mi tono endureciéndo

línea. Un silencio pesado, cargado d

ió por completo. Ya no había cansancio, solo una i

volviendo a encenderse. "Rechazaron la solicitud porque el cupo de nuestra casa ya está ocupado. Por un niño

go esta vez. Pude oír

fendida. "¡Debe ser un error! ¡Un error del sistema, no sé! ¿Cómo puedes pensar que yo..

ignación herida, que la duda volvió a asaltarme. Er

taria me lo confirmó. El niño está

es!", argumentó, su voz subiendo de volumen. "Mañana mismo iré a la escuela y aclararé este maldito

visto usar antes en discusiones menores, y siempre funcionaba. Pero esta vez era diferent

ón? ¿Quién, Ricardo? ¿Un fant

strativo, un homónimo, ¡mil cosas! Dame la oportunidad

"Confía en mí, mi amor. Te juro por mi vida que no hay ningú

una pequeña parte de mí, la parte que lo amaba desesperadamente, se aferró a ellas.

penas un hilo. "Está bien,

s todo, ya verás", dijo, su voz volviendo

reído su explicación, no del todo. Pero había accedido a esperar. Le daría una noche. Una noche para que prepa

ía se había instalado. Ricardo mentía. Y yo ib

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Familia Secreta De Mi Prometido
La Familia Secreta De Mi Prometido
“Mi hermana Ana me pidió un favor de rutina: inscribir a mi sobrina Valentina en la mejor primaria, usando nuestra dirección para asegurar su cupo. Una llamada al día siguiente destrozó nuestra idílica vida de pareja sin hijos: la solicitud fue rechazada porque ¡nuestra dirección ya estaba ocupada por "Ricardo Velasco Jr.", un niño de seis años cuyo padre también se llamaba Ricardo Velasco! Mi prometido, Ricardo, a quien creía el hombre más honesto, respondió con indignación ofendida a mis preguntas, acusándome de desconfiar de él, jurando que todo era un error y que lo resolvería. Pero la duda me carcomía. ¿Un error? ¿Quién era ese niño con su nombre, en NUESTRA casa? ¿Podría la vida que habíamos construido, nuestro pacto de no tener hijos, ser una farsa tan dolorosa? No pude esperar. Decidí que la única manera de saber la verdad era ir a la escuela, observar y confrontar a quien fuera necesario.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10