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Mi Baile, Mi Destino

Capítulo 1 

Palabras:863    |    Actualizado en: 07/07/2025

ria para siempre. La lluvia golpeaba la ventana, cada gota un eco del frío que sentía por dentro. En la televisión, u

a. Mi

sus ojos llenos de lágrimas de cocodrilo. Sostenía

de las escaleras de la academia justo el d

mirada perdida, su rostro una máscara de dolor

tido, el que mi abuela me había inspirado en sueños. Luego, usó las conexiones de su padre para acu

stino donde intentaba empezar de cero, un incendio "accidental" me quitó la vid

a brillar en la distancia, una luz cálida y familiar. El amuleto de mi abuela, el

, un tirón

os de golpe

traba por la ventana, iluminando el polvo que flotaba

n cicatrices de quemaduras.

a mesita de noche. L

fec

o. El día en que todo

nda opor

fría y calculadora. Recordé cada detalle de mi vida anterior: cada palabra de desprecio

or, la humilla

íctima. Esta vez, yo escribi

didos. Me vestí con rapidez. No había tiempo que perder.

estab

con bordados que contaban la historia de mi familia, un diseño que era mi alma entera pue

ba en su rostro. La misma sonris

, la confronté en privado, le di la

sta

nando en el suelo de madera. No dije

ido no te

más profunda, más dur

ideció al verme. La sonrisa se desvaneció, reem

e. Solo estaba... admirando

e, como un depredador acechando a su presa. "Estabas roban

dida por mi última palabra.

la voz, asegurándome de que cualquiera

adro

nó en la sala,

ntentando robar mi diseño para

Otros estudiantes y algunos profesores comenzaron

enario. Y yo er

, su voz temblando. "¡Yo nunca harí

dora. Exijo que el director de la academia venga ahora mismo y revise las cámaras de

n palabras. Estaba atrapada. El pánico en sus ojos era

ero esta vez, la protagonista

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Mi Baile, Mi Destino
Mi Baile, Mi Destino
“El olor a antiséptico y a flores baratas llenaba la habitación del hospital, mientras un reportero hablaba en la televisión sobre un incendio provocado en un viejo tablao del centro. Isabella, mi prima, estaba sentada junto a mi cama, sosteniendo mi mano con una dulzura que me revolvía el estómago, mientras Marco, mi prometido, ponía una máscara de dolor fingido a su lado. Pero no fue una caída. Ella me empujó después de que la confronté por robar el diseño de mi vestido que mi abuela me había inspirado en sueños, y luego, con la influencia de su padre, consiguió que la academia me expulsara y me quitara la beca que era mi único sustento. Luego, en un tablao clandestino donde intenté empezar de cero, un incendio "accidental" me quitó la vida, y entre el humo vi sus sonrisas. La oscuridad fue total, un vacío sin fin. Pero entonces, una pequeña luz cálida, el amuleto de mi abuela, comenzó a arder contra mi pecho, y de repente, un tirón violento. Abrí los ojos de golpe, jadeando. Estaba en mi habitación, en mi cama, y mi celular mostraba la fecha: era el día del concurso. El día en que todo comenzó. Había vuelto. Lágrimas de furia fría y calculadora brotaron de mis ojos, recordando cada palabra de desprecio de Isabella, cada mirada de decepción de Marco, cada puerta que se me cerró. Esta vez, no sería la víctima. Esta vez, yo escribiría el final de la historia. Me vestí rápidamente y fui directamente al taller de vestuario de la academia, donde la encontré a ella, Isabella, con mi vestido en sus manos, sonriendo con el mismo triunfo que vi a través de las llamas. "Ese vestido no te pertenece", dije, mi voz más profunda, más dura de lo que recordaba. Su sonrisa se desvaneció. "¡Sofía! Qué susto me diste. Solo estaba... admirando tu trabajo." "Sé lo que estabas haciendo. Estabas robando mi diseño. Estabas a punto de robar mi futuro. Otra vez." Ella frunció el ceño. "¿Otra vez? ¿De qué hablas?" No le respondí. En lugar de eso, levanté la voz, asegurándome de que cualquiera que pasara por el pasillo pudiera oírme. "¡Ladrona! ¡Isabella de la Fuente está intentando robar mi diseño para el Concurso Anual de Flamenco!" Su rostro palideció mientras otros estudiantes y profesores se asomaban. Este era el escenario, y yo era la directora.”
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