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Amor y Venganza en el Tango

Capítulo 4 

Palabras:1088    |    Actualizado en: 09/07/2025

eguía siendo el tema de conversación principal. La mayoría la había tachado de inestable, una joven promesa que se había quebrado bajo presión. Ricard

era una formalidad, pero después del espectáculo de Sofía, todo el mundo sentía cur

madre el arte de hacer la masa de tamal perfecta. Pero había pedido a su profesor de baile, el único que todaví

ada. Era un mensaje de su maestro. "Sof

ión más alta, seguido de un asterisco y la nota "Retirada". El nombre de Ricardo estaba justo debajo, como era de espe

as: Puntuac

sobre

El pasillo de la academia, según le contó después su profesor, enmudeció. Nadie podía creerlo. Valeria, la c

deó, felicitán

! ¿Cómo lo hiciste?"

me ayudó a concentrarme". Lanzó una mirada amorosa a su novio, quien le sonrió, aunque Sofía

sar su propio examen, un derecho de todos los estudiantes, y también, citando "irregularidades en la puntuación", había solicitado ver el examen de la al

ó frente a los dos cuadernillos de examen. El suyo y el de Valeri

a, de la respuesta que Sofía había escrito en su propio examen. Incluyendo una oscura referencia a un artículo académico que Sof

n lugar de exponer el fraude, cerró el cuade

nte, una actuación magistral de derrota. "Vale

ficina, dejando al directo

sillo. Cuando salieron, con aire tr

res podían entender. "Puntuación perfecta. Es increíble cómo alguien puede mejora

odo su color. Ricardo dio u

siendo amarga y envidios

Solo estoy... impresionada. Y confundida. Porque juraría que la pregunta 17 era sobre P

ahora innegable. Miró a Ricardo, busc

ía definitivamente. La última pizca de afecto por el chico que

sprovista de toda emoción. "Nuestra amista

do de tomar su mano. "Estás confundida, e

risa seca y sin alegría escapando de sus labios. "¿Ayudarme como la ayudaste a

o se endureció, sus ojos se volvieron fríos y c

é exactamente quiénes sois los dos". Se giró hacia la gente que hab

clara. "Dejo la academia no porque no pueda con la pre

pausa d

mero ha hecho los mejores tamales de la ciudad por generaciones.

ro, la prodigio del baile, ¿reducida a vendedora ambula

rtiéndose en el blanco perfecto para la lástima y el desdén. Se estaba haciendo pequeña, insi

eria en medio de un mar de miradas curiosas y susurros. La bomba había

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Amor y Venganza en el Tango
Amor y Venganza en el Tango
“El zumbido de la multitud era un himno a mi sueño. Era la final del concurso nacional de talentos, mi momento para brillar, para asegurar el futuro de mi familia. La música del tango, esa que ensayé hasta el sangrado de mis pies, comenzó a sonar, pero no pude moverme. Parada en el escenario, solo veía las caras de mis padres, llenas de angustia, y las sonrisas forzadas de Ricardo y Valeria, mis supuestos mejores amigos y rivales. No era la primera vez. En mi otra vida, esta misma noche, yo bailé, gané, solo para que mi victoria durara menos de 24 horas. Una acusación falsa de fraude, pruebas manipuladas, y una campaña de desprestigio brutal me lo quitó todo. Perdí mi beca, mi reputación, mi futuro. Ricardo y Valeria ascendieron sobre mis ruinas, aceptando mis premios y mi beca, mientras mi familia se hundía. Mi madre perdió su puesto de tamales, mi padre envejeció una década en un mes, y yo... yo terminé bajo las ruedas de un coche, en medio de la lluvia. Y ahora, aquí estaba, de vuelta en el escenario, en el exacto momento en que todo se fue al infierno. El sudor frío me recorrió la espalda, el dolor de esos recuerdos me golpeó. Eran ellos. Ricardo, mi "mejor amigo" , con su ambición disimulada. Y Valeria, su novia, con su vanidad y crueldad. Eran los arquitectos de mi destrucción. Pero esta vez, no sería la víctima. Esta vez, no bailaría. No les daría la satisfacción de verme caer como antes. Dejé caer el micrófono. "Me retiro de la competencia. Y del baile. Para siempre". Observó sus caras, una mezcla de triunfo y confusión. Porque esta vez, la jugada me tocaba a mí. Y no sería la bailarina. Sería la cazadora.”
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