icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Venganza de una Esposa Olvidada

Capítulo 2 

Palabras:707    |    Actualizado en: 09/07/2025

llamó por teléfono, su voz so

a mismo. Tu hermano quiere

tamente de q

y grotesca, Mateo había comprado botellas de tequila caro y

las palabras con un tono burlón, "¿Qué se siente, hermanita, matarse trabajando en esa ofici

arcando la vieja sala co

on estrella y otros que nacen

palmada en la espalda, "Tú naciste para ser grande, para tener é

ó en mí, llena d

dijo Mateo, cambiando a un tono falsamente serio, "Sé que est

intió con la cabeza, mir

"esto es mío, me lo gané por derecho de nacimiento, por

ino, su voz vol

n hombre de dinero, viudo, te hubiera dado una buena vida, pero no, la señorita s

rdo y con las manos sudorosas que siempre inte

entado venderme co

loriquear. La vida le está dando a tu hermano lo que a ti te negó por terca. Así que no te atre

Mateo nunca había trabajado un día en su v

con desdén, "Seguramente se lo darías todo a tu maridito para que lo malgaste en sus porquerías. ¿

ió, henchid

que el dinero trabaje para mí. No com

, una sinfonía de

allada, ob

ira, ni

rbosa, como ver un documental sobre

se humillaran a sí mi

ran su castillo de

nto del desengaño n

n primera fila, para di

z tranquila y serena, "no he venido a pedi

ó descolocarlos

lebrar" , dijo Mateo, recuperando su compostura,

lenta

spondí, "Hay que cele

el vaso de refresco que me ofre

propia fantasía, cómo brindaban

a pequeña y malvada

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Venganza de una Esposa Olvidada
La Venganza de una Esposa Olvidada
“La notificación de expropiación llegó sin avisar, revelando el plan para reemplazar la vieja casona de mis abuelos con departamentos nuevos. Mi hermano menor, Mateo, sostenía el papel como un trofeo de oro. "El último que se lo quede el perro", se burló Mateo, riendo a carcajadas, ante la atenta mirada de mi madre, que me fulminaba con desprecio. Mi propia madre, en lugar de defenderme, la atacó, recordándome que soy una inútil y que ni el perro me daría nada, porque la prosperidad es solo para hombres como Mateo, no para mí. Sentí una furia que amenazaba con consumirme, pero entonces, mi celular vibró con un mensaje de mi hija Ana. "Mamá, no les digas nada", decía. "Que crean que es la casa del primo. Tú hazte la tonta y vuélvete rica. ¡Ya nos tocaba!" Una sonrisa lenta y secreta se formó en mis labio. Otro mensaje de mi esposo, Carlos, confirmaba: "¡De ahora en adelante, dependeré de mi querida esposa para que me mantenga!". Respiré hondo, conteniendo una risa que burbujeaba en mi pecho. El juego acababa de empezar, y yo tenía todas las cartas ganadoras.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10