icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Sedúceme mi CEO perverso

Capítulo 5 Más que un simple baile

Palabras:1407    |    Actualizado en: 17/07/2025

ub se hubieran apagado por un segundo. Desde lejos, vi a Sebastián mirándo

ensual, y antes de que pudiera procesar lo q

el tono de su voz sonó más como

lo que fuera- podía terminar mal. Pero mi cuerpo ya estaba decidiendo por

, colocó una mano en mi cintura y la otra entrelazada con la mía, nos movía

o que podía notar el calor que desprendía, mi corazón latía como loc

n -dije, intentando romper el

moverme bien es una de ellas -respondi

no encontré las palabras. Entonces, sentí a alguien más cerca, giré la cabeza y vi a Leonardo Varela

nció de que era mejor pasar tiempo con él que conmigo

pretó mi cintura con más fuerza, como si

istente, Varela -replicó,

sentí atrapada en medio de algo peligroso, como si

jo Varela, mirándome de una f

so adelante, ponié

a tu amabilidad

como rindiéndose, pero esa

la bien -dijo, y se alejó, no sin antes lanzarme u

davía serio, lentamente, soltó mi c

guien con quien quieras meter

por todo lo que acaba

s alguien con qui

io una sonris

y se alejó, dejándome en la pista con e

envié un mensaje a Sebastián, no quer

no hubiera dormido nada, lo sucedido en el club seguía en mi c

efinirlo todavía, Lisandro me tuvo tan cerca mientras bailábamos, co

an como si no hubiera escapatoria, en ese momento solo existía él, s

iel por el sudor, fui al baño y me miré en el espejo. Mi pelo estaba re

tentando sacarme esas imágenes de la cabeza, pero no funcionaba. Cerraba los ojos y lo veía: jeans oscuros

rado en el sofá con un café en la mano y su típica sonrisa, cuand

n gesto exagerado-. ¿Qué tal dormiste? O mejor dicho, ¿qué tal soñas

me tiré a su lado, robándo

as. Fue una noche

tan fuerte que cas

un incendio nivel nuclear, ese hombre te tenía pegada a él como si fueras s

s, intentando p

astián, no hagas u

n el sofá y mirándome como si fue

si quisiera comerte viva ahí mismo en la pista... Eso no fue un simple bailecito. Y tú, mi a

ponía roja, pero no

mirando el cojín como si fuer

inclinó más, bajando la voz como

no, vamos, suéltalo: ¿qué pasó por tu cabeza cuando Lisandro te tuvo pegada a él?

dida, pero no pu

por Dios! ¿Qu

ombros, sonriendo

un jefe guapo con quien fantasear, así que vivo a

rindiéndo

carlo, cuando me tocó, fue como si todo lo demás se apaga

ó como si hubiera

as arriba, ahora dime, ¿qué tan intenso? ¿Te dio cos

mpujón sua

, ero sí, fue mucho. Sus manos, su mirada...

enormemente y soltó

sto es mejor que una telenovela. Cuéntame todo, no te g

n a la cara, ri

sperté sudando y con el corazón a mil. Y ahora no sé c

serio por un segun

hombre que te sacude entera. Y por lo que vi anoche, tú también lo sacudes a él, la forma

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Sedúceme mi CEO perverso
Sedúceme mi CEO perverso
“Cuando llegué a Buenos Aires, estaba convencida de que podía con todo: un trabajo nuevo en la mejor agencia de publicidad, una vida fresca y sin complicaciones. Pero nada me preparó para tropezar -literalmente- con Lisandro Duvall, el CEO de Duvall & Asociados, un hombre tan atractivo que debería venir con advertencia. Alto, con ojos azules que te desnudan con una sola mirada y unas manos que, al sostenerme, despertaron cosas que no sabía que llevaba dentro. Desde ese primer encuentro, trabajar con él se ha convertido en un juego peligroso, cada reunión, cada roce "casual", cada palabra suya es como gasolina en mi imaginación. Quiero enfocarme en mi carrera, pero por lo visto mi cabeza tiene otros planes, llenándose de fantasías donde él no es tan profesional ni yo tan inocente. Y lo peor es que él lo nota: esa chispa en su mirada, esa forma de acercarse más de lo necesario, como si supiera exactamente cómo ponerme al límite. Pero Lisandro no es solo un rostro perfecto. Es un misterio envuelto en secretos, un hombre que pasa de frío a ardiente en un instante y que me provoca como nadie. Yo, que nunca me quedo atrás, le sigo el juego, aunque sé que estoy bailando sobre fuego. Entre pullas, tensiones que cortan el aire y una atracción que nos consume, nos enredamos en algo que ninguno controla. ¿Mi carrera? En riesgo. ¿Mi cordura? Pérdida. ¿Mi deseo? Imposible de ignorar. Así que aquí estoy, atrapada entre el deber y un hombre que me hace arder con solo mirarme. No sé si esto acabará en desastre o en algo inolvidable, pero si voy a caer, que sea con todo el fuego que él promete. ¿Te atreves a descubrir cómo termina este juego? Porque yo ya estoy dentro, y no pienso retroceder.”