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¡Mi marido pobre resultó ser un magnate!

Capítulo 8 La hora de cobrar

Palabras:732    |    Actualizado en: 04/08/2025

sidencia de la familia Lind. Jan

o de exigirles el dinero a sus padres adoptivos. Al final de cuentas

ntrar y sonrió con fingida cordialidad. -¿Y qué tal todo con Ethan? Apenas te casas

dinero, como si el trato

r el dinero. Me prometiste que me lo

n de darle un centavo. Todo había sido una artimaña para convencerla. Total, fue un trato de p

afa. El dueño se fugó con todo el dinero... y con su amante. Tu papá está hecho polvo, mírale el pelo, ya le salieron canas del estrés. No estamos en

laba el cuerpo

s joyas que traía puestas valía más que lo que co

que Fiona se había pasado de

mos hacer algo. Tod

necesitamos dinero para eso. El poco que tenemos son mis ahorros de años de privaciones. ¡Pero claro, tú

abeza, sin atrev

nsistió Janet, conteniendo la rabia. Sabía que lega

icamente y le sonrió

uanto lo tengamos. Por ahorita te puedo dar unos c

nte, en cuanto la vieja sirvienta muriera, Jane

pensó Janet, mordiéndose el labio. Iba a responder, pero en ese

ontigo? ¿Ya te dejó plantada? ¿O será que se cansó de

ma eres tú, así que si desprecia a su esposa, a q

del mundo, se puso furiosa. Agarró un vaso d

. Ya se esperaba algo así. Jocel

a! -gritó la joven, señala

e debieras dinero -le co

-¿Cómo te atreves a hablarle así a tu familia?

a que discutir con ellas era inútil, así que se

chaqueta ligera puesta. Y detrás de él, un hombre jadeab

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¡Mi marido pobre resultó ser un magnate!
¡Mi marido pobre resultó ser un magnate!
“Janet descubrió en vísperas de su boda que su novio la engañaba con su propia hermana, Jocelyn, mientras que sus padres se pusieron completamente del lado de esta última, solo porque Janet era adoptada. Para colmo, Jocelyn obligó a Janet a reemplazarla en su matrimonio con el hijo ilegítimo de la familia Lester. Aunque Janet pensó negarse, no tuvo más remedio que aceptar para poder juntar el dinero de la operación de la única persona que siempre había sido buena con ella: su criada. ¿Podría ser este un cuento de Cenicienta? Pero el hombre estaba lejos de ser un príncipe, aunque tenía un rostro atractivo. Él se casó para cumplir el último deseo de su madre. Sin embargo, en su noche de bodas, tuvo el presentimiento de que su esposa era diferente a lo que había escuchado sobre ella. El destino había unido a las dos personas con profundos secretos. ¿Ethan era realmente el hombre que pensábamos que era? Sorprendentemente, tenía un extraño parecido con el impenetrable hombre más rico de la ciudad. ¿Descubriría que Janet se casó con él por su hermana? ¿Sería su matrimonio una historia romántica o un completo desastre?”