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No hay escapatoria de la obsesión del despiadado director ejecutivo

No hay escapatoria de la obsesión del despiadado director ejecutivo

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Capítulo 1 Reencuentro

Palabras:1179    |    Actualizado en: 10/11/2025

ejor que te apures, o definitivamente llegarás tarde, dándole a Trabajar más tiempo para ganarse el favor de los nuevos patrocinadores. Todos saben que Trabajar solo c

minutos, Aurora se quedó inmóvil a mitad de movimiento,

h, el aroma de las luces del estudio y el polvo aún aferrado

e lo había reasignado a Aurora, y convenientemente había reprogramado la cena con los patrocinadores una hora antes. El horario ap

ulo de principal presentadora de finanzas era u

isión, Aurora tomó su bolso y salió apresurad

en el regazo de Leland señor Wells, uno de los nuevos patrocinadores,

os, Trabajar ya había recurrido a la seducción, mostrand

Aurora avanzó, levantó una copa de vin

puesta de Trabajar mientras estudiaba a Aurora con una leve sonr

e tipo de eventos, Aurora le devolvió una sonrisa educada, hasta que él giró ligera

un traje negro perfectamente entallado, la camisa y la corbata perfectamente combinadas. Cada centímetro de él irradiaba precisión y con

familia arraigada en el derecho y la política, había sobresalido en los exámenes nacionales hace cinco años, obteniendo un puesto codiciado en la Oficina del Fiscal d

inar su relación de tres años con Aurora, de manera limpia, fría y sin ad

s, casi distantes, su expresión indescifrab

el torbellino que cruzaba su rostro. El comentario casual de su amiga resultó ser cierto: la ce

ado a Aurora un cheque de medio millón de dólares y

uego regresó discretamente a casa por tres años. Aunque ambos vivían en Odo

e no compartir nunca el mismo lugar ot

til desafío. "Señorita Flynn, irse poco después

ucada y ensayada. "Señor Wells, ya tiene una encantad

pero Grayson no. Si logra complacerlo esta noche, pa

son una mirada burlona, convenc

eron fijos en Aurora, sin apartarse desd

control sobre la situación; había luchado demasiado por ganarse el favo

por favor no ponga a Aurora en una situación tan incómoda. Ya está comprometida, y si se difunden rumores de que está con otr

diversión brillando en sus ojos

sapareciendo tan rápido como había aparecido. Cuando su mirada volvió

o cercano para calmar la insistencia constante de sus familias por casarse. Cuando la ocasión lo requería, interpretaban su

con un asentimiento educado y distante. Sus ojos contenían una frialdad de indiferencia, m

lón: "Grayson, pareces bastante interesado en los planes de boda de la

scifrable, sus ojos oscuros sin revelar nada del conflicto interno. Tras una breve pausa, s

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No hay escapatoria de la obsesión del despiadado director ejecutivo
No hay escapatoria de la obsesión del despiadado director ejecutivo
“Cuando Grayson la dejó de forma abrupta, Aurora no hizo escándalo: simplemente cortó por lo sano. Tras su frase: "En el futuro, donde sea que yo esté, tú no puedes aparecer", ella se esfumó por completo de su mundo. Al tercer año de la ruptura, Aurora regresó a la ciudad, recomenzó su vida y se convirtió en la presentadora estrella de la televisión local. Grayson solía mirarla en la televisión, recordando con nostalgia los buenos tiempos. En el quinto año, ya libre de las cadenas familiares, planeó deliberadamente una cena para reencontrarse con ella. Quería reavivar la llama, pero ella lo recibió con una frialdad distante, y su negativa rotunda a reconciliarse hizo que él, siempre tan comedido, perdiera el control. Al descubrir que era la prometida de su sobrino, dejó de contenerse: fuera como fuese, luchando o jugando sucio, la recuperaría. Cuando Aurora se alejó con determinación una vez más, la voz de Grayson sonó quebrada a sus espaldas. "Aurora, hasta el día en que me muera, no volveré a soltar tu mano". En la universidad, Aurora lo había perseguido, sin saber que era un Rockefeller, hasta que el desaire de su padre demostró la enorme distancia que jamás podría cruzar. Ya fuera hace cinco años o ahora, nunca debieron estar juntos, pensó Aurora.”