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SU CIERVA, SU CONDENA

Capítulo 4 Arruinarte

Palabras:1273    |    Actualizado en: 21/11/2025

vista d

guapo de un modo qu

mbres guapos a lo largo

rgo y grueso, un poco desordenado, como si hubiera estado pasando

jo la luz tenue, pero se veían oscuros, y me

una nariz un poco torci

fijando en las co

como si me conociera. Y yo nunca lo había vist

ared, intentando re

ocemos?",

con frialdad mientras se acercaba un poco m

avía

é mantener la voz firme, pero aún

conocer lo qu

¿Por qué estaba siquiera aquí? ¿Y por qué no me sentía a

entía que Alaric había

". Un escalofrío me

ugar de eso, entrecerró los ojo

desde mi rostro y

cuerpo temblando o por la palabr

que no

odio. "¡Mis ojos está

ente a los ojos y dijo: "Ya he visto tus ojos, Meadow"

ien a quien todo el mund

gidos. Llenos de dolor. Q

pero no salió

en la pared. "He oído hablar de ti". Mi vo

, supongo. Tu..

undía en el pecho, para lueg

regí. "¿Y cómo sab

y solté un sus

ueta del traje y mis ojos siguie

esabrochaba los tres primeros botones, y no podía aparta

todo sobre mis empleados", dijo con na

si esperara que me pusiera la

e en su olor, pero no

uieres

. "Quiero que te pongas esa chaq

stando", mentí. "¿Qué de

uar con esta encantadora conversación". Su

me dijo, metiendo los brazos con rabia en la ch

cupí, mirándo

té un jadeo y mi espalda volvió a golpear l

se habían oscurecido y su expresión era cruda mientras bajaba la mirada hacia

aquí contigo entonces? ¿Y por qué me mira

s en los bolsillos. "Si quisiera h

e hecho sentir más

labras hicieron que el calor

una de las mesas para tomar una botella

o como mi señ

esonó. "Si sales por esa puerta, habrás arruinado la mejor opo

tido", espeté de nuevo, s

na?", preguntó con suavidad.

ba de pie junto a la mesa, con el vaso en la man

e quebró. "¿Cómo sabes eso?

sé todo sobre m

una especie de premio? ¿Envías a tu espeluznante guardaespaldas a buscarme? ¿Me llamas por mi

quieres decir con vengarse de Tyler? No nece

Meadow", me interrumpió. "Y no m

bre esta

nte, total

r, viniendo del tipo al que le es

Fue... un momento desafortunado". Su voz n

as se arrastraron. "Querías que entrara y lo vi

initivamente era el a

aba como si estuvier

le miraba l

e salir

laron las rodillas, y tuve que aferrarme a la s

uperficie dura era el pec

contra su pecho, y en cuant

o se tensó ba

a mano se detuvo a med

ados y luego se alzaron despacio para encontrarse con los míos. Y

entrecortó lo suficiente como para que l

o, retiré

su rostro me hizo querer vo

lantó la mano otra vez contra su

da parecía salir del mismo fondo de su corazó

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SU CIERVA, SU CONDENA
SU CIERVA, SU CONDENA
“Advertencia de contenido: Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinada a mayores de edad (+18). Se recomienda discreción. Incluye elementos como dinámicas de BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje fuerte. No es un romance ligero. Es intenso, crudo y caótico, y explora el lado oscuro del deseo. ***** "Quítate el vestido, Meadow". "¿Por qué?". "Porque tu ex está mirando", dijo, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió". ••••*••••*••••* Se suponía que Meadow Russell iba a casarse con el amor de su vida en Las Vegas. En cambio, encontró a su hermana gemela en una situación comprometedora con su prometido. Un trago en el bar se convirtió en diez. Un error en estado de ebriedad se volvió realidad. Y la oferta de un extraño se transformó en un contrato que firmó con manos temblorosas y un anillo de diamantes. Alaric Ashford es el diablo con un traje a medida de diseñador. Un multimillonario CEO, brutal y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero. También sufre de una condición neurológica: no puede sentir: ni objetos, ni dolor, ni siquiera el tacto humano. Pero todo cambió cuando Meadow lo tocó, pues sintió cada emoción. Y ahora la posee. Legal y emocionalmente. Ella quiere que la destruya. Que tome lo que nadie más pudo tener. Él quiere control, obediencia... venganza. Pero lo que comienza como una transacción lentamente se transforma inesperadamente en un vínculo emocional que Meadow nunca vio venir. Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz, y un dolor del pasado que amenaza con romperlo todo. Alaric no comparte lo que es suyo. Ni su empresa. Ni su esposa. Y mucho menos su venganza.”