La chica a la que llamó práctica
“Rechacé una beca completa en el Tec de Monterrey para seguir a mi novio de diez años a la UNAM, aquí en la Ciudad de México. Pensé que mi sacrificio era el acto de amor definitivo, hasta que lo escuché riéndose con su mejor amigo en la cocina. Hablaba en francés, confiado en que su novia "básica" no entendería ni una sola palabra. - *Elle était juste une pratique* -dijo con desprecio-. Solo fue práctica. Una sesión de entrenamiento. Eso es todo. La sangre se me heló en las venas. Siguió explicando que yo era solo una "red de seguridad", algo cómodo para mantenerle la cama caliente mientras él perseguía a su verdadero objetivo: una famosa modelo llamada Bella. Aseguró que yo era patética, leal y que jamás lo dejaría. ¿La ironía? Llevaba años estudiando francés en secreto para impresionar a su abuela. Entendí cada uno de sus insultos. No lo confronté. No hice un escándalo. Simplemente caminé hacia la recámara, retiré mi inscripción de la UNAM y acepté la oferta del Tec de Monterrey. Para cuando se dio cuenta de que su "red de seguridad" había desaparecido, yo ya estaba en el norte del país, y él estaba bloqueado de todas partes.”