icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Esclava del amor del jefe de la mafia

Capítulo 7 Capítulo 7 Todo se ha perdido

Palabras:1120    |    Actualizado en: 17/12/2025

ir, tuve que mudarme con mi único pariente sobreviviente: mi abuela. Llevando conmigo escaso equipaje (unas cuantas mudas de ropa y c

paré por primera vez en el lugar donde se suponía que vivía mi abuela, básicamente la realidad correspondía a mis expectati

entemente, debido al paso del tiempo, aquel letrero se había desvanecido; sus colores originales eran blanco y rojo, pero ahora era de color rosa

eran pequeñas, bastaban para dos mujeres menudas como nosotras. Proseguí mis estudios en una escuela secundaria pública local y obtuve una beca que me ayudaría

que tenía que trabajar en la pastelería. Estudié con ahínco para conseguir una beca para la univ

a mostrarme tan estoica como ella y no quejarme. Al concluir la escuela secundaria, obtuve una beca completa para estudiar arte y diseño en una universidad cercana. De modo que abandoné la c

cí a mi primer y único novio. La vida me son

reinaba un silencio completamente inusual. Era como si ningún ser humano viviese allí; no se oía la menor respiración. N

o había visto limusinas en las películas. Naturalmente en este pequeño pueblo, dejado de la mano de Dios, en el cual solo un puñado de gente poseía aut

ia la pastelería. Vi ventanas destrozadas, letreros rotos y macetas volcadas sobre tierra negra

do tal caos dura

zó por mi mente fue. ¿Dónde está

llamé, gritando

la misma, al igual que el exterior, estaba hecho un desastre. Todo lo que era susceptible de d

orría a su lado y me inclinaba

con suavidad, entre so

ebido a la fuerte impresión y al temor que ello le causaba. ¿Qu

aste", dijo alg

s las únicas personas en aquella estancia. Lentamente, miré hacia el lugar del que provenía aquella voz. Allí, no muy lejos del punto

, pantalones y zapatos de cuero brillante lucían impecables y perfectos, lo cual resultaba bastante extraño, considerando t

a...una acción

na manera, pero. estoy segura de que todo esto solo ha sido un malentend

, me preguntó en tono severo uno de

padres tenían nexos con la mafia? Habían transcurrido apr

or. Por fin hemos logrado encon

ere?", le pregu

indicó mientras me tendía

; mis manos no dejaban de temblar. ¿Qué

a oportunidad de leer el contenido

irtud del cual se les otorgó un préstamo de quinientos millones de dólares

exclamé, e

s millones

ntin

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Esclava del amor del jefe de la mafia
Esclava del amor del jefe de la mafia
“"Regla número uno, nunca... jamás... debes entrar en mi dormitorio." "Regla número dos, no me tocarás sin mi permiso." "Regla número tres, no me hablarás a menos que te hable." "Regla número cuatro: harás todo lo que te pida, pase lo que pase." Yo, Margarita Alfonso, una universitaria corriente, había sido obligada a contraer matrimonio, con el heredero del mayor sindicato mafioso a nivel mundial, Osirio Iker. Estas son las reglas que me impuso en nuestro primer día de recién casados. "¿Y si rompo una de ellas?", pregunté. "Entonces tomaré una parte de tu cuerpo como mía". "¿Qué? ¿Por qué no te quedas con todo mi cuerpo? ¿No lo quieres?"”