“Me obligaron a casarme con Damián Ferrer, un titán de la Bolsa Mexicana que me doblaba la edad. Luché contra él con uñas y dientes, pero su frío control se derritió lentamente hasta convertirse en una pasión posesiva a la que no pude resistirme. Entonces regresó su exnovia, Julia, afirmando que una enfermedad terminal la había traído de vuelta a él. Él la eligió a ella. Cuando me hirieron y me dejaron desangrando en el vestíbulo de un hotel, él corrió a consolarla. Cuando ella asesinó a mi perro, Toby, y me culpó, él creyó sus mentiras sin dudarlo. Su castigo por mi "traición" fue encerrarme en su mansión, una jaula de oro a la que llamó protección. Sacrificó mi seguridad, mi cordura y mi libertad por la mujer que realmente amaba. Yo solo era un reemplazo. Así que hui. Y cuando me persiguió por la autopista, le di un ultimátum: o me dejaba ir, o me vería morir. Me paré frente a un tráiler que venía a toda velocidad. Nunca esperé que él desviara su propio coche hacia la trayectoria del tráiler, sacrificándose para salvarme.”