“, soy Colleen Hoover, y estoy lista para sumergirme en esta historia. No hay tiempo para preámbulos, vamos directo al grano, al corazón de la emoción cruda y sin filtros. Aquí comienza. En nuestro segundo aniversario, mi esposo me llamó "incubadora". Dijo que nuestro matrimonio era una farsa para salvar a su familia de la quiebra y que, para darle un heredero, no necesitaba tocarme. Al día siguiente, me arrastró a una clínica para una fertilización in vitro forzada. Esa misma semana, le salvé la vida de un ataque de lobos en el bosque, quedando gravemente herida. Mientras me desangraba, él le dio todo el crédito a su amante, Frida. Pero lo que me rompió fue escucharlo decir que deseaba que yo hubiera muerto para ahorrarse el divorcio. En ese instante, el amor y la esperanza que sentía se convirtieron en un frío deseo de venganza. Tomé el teléfono y llamé a mi abuelo, el magnate Augusto Ibáñez. Gerardo Bermúdez me había usado, humillado y deseado mi muerte. Ahora, yo lo destruiría.”