La Curandera Rechazada: El Resurgir de la Loba Blanca
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ta privada de mi prometido, preocupada de que est
etiro de meditación,
en la alfombra con un hijo secreto, mientras u
o la voz de Iván flot
hospital y a miedo. En cuanto con
pero el dolor se agudizó
Ellos lo saben. Prefieren una alianza f
obarme mis patentes médicas. Creían que era d
a fuerte con los códigos de adminis
ros, las pruebas de ADN fal
e cumpleaños de su hijo s
un pro
onsejo, rompí el vínculo de compañero
hogar se arrastró hasta mi clínica, rogándol
dido de verme allí, brill
nreí, dejando que mi aura de Alfa lo ap
ítu
vista d
ncluso antes de l
izar. Ser la Sanadora principal de la Manada Montemayor no era un título que tomara a la ligera. Requería
e venado, cocinado a fuego lento con romero y bayas de enebro. Era
creí
o que necesitaba espacio para manejar el estrés de la próxima fusión entre su Manada Garza y la Manada Montemayor de
mo una tont
idad en la entrada
s mirando nerviosamente hacia la casa pri
e la autoridad que rara vez usaba-. ¿De verdad quieres exp
ó y abri
camino de entrada, el viento camb
olfato. Se supone que el aroma de un compañero es lo más reconfortante del mundo, como vo
enso en el aire, empalagoso y pesa
le. Artificial. As
lvió. Conocía ese a
. Los ventanales del piso al techo no tenían cort
v
y aterrador Alfa y CEO que el mundo conocía. Estaba jugando. Sobre su
cuero, bebiendo vino, estaba Kiara. P
uila y sumisa, soltó un gemido bajo y confundido
e agudizó, filtrando el susurro de las hojas y el tráfi
a-. Cinco años es mucho tiempo para tener una masco
ndo al niño sobre sus
a vez que los papeles estén firmados y el territorio
-bromeó Kiara, aunque había venen
nido fue como un gol
r, pero es débil. Fue criada por humanos. Huele a hospital y a mi
gre se me iba de
nte de Kiara-, nunca completé La Marca. El vínculo es
rca. Siempre dijo que quería esperar hasta nuestra noche
iara-. No estarán felices s
rio de
aben. Prefieren una alianza fuerte conmigo que la felicidad de una hija que
eron. Me hundí en
dre. Estaban pagando por la casa donde mi
o. Miré la pantalla con la vis
iando con unos Errantes. Será una noche
a Kiara, sonriendo con esa sonrisa encantad
edó en silencio. Un silencio mortal y frí
é. Dejé el termo con el e
n se estaba enfriando rápidamente, endureciéndose en al