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Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria
Autor: PageProfit Studio Género: RomanceLe di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria
ome el dobladillo de una falda que definitivamente era más corta de lo prudente. Ba
a para entrar aquí. Obvio que
ando el viento helado como si fuera nada. "Pero esto ya es pasarse de-" Ni acabé la frase cuando una ráfaga me azotó en la car
r, no a una expedición polar." "Pues yo agradezco no acabar la noc
me lanzó una mirada de decepción de arriba abajo. pero no d
l resto de los mortales. Por eso me puse est
billete enrollado al portero, rozándole el pecho de piedra como si fuera una chica
os tipos olvidaran modales. Y códigos de
ranqué la chaqueta en cuanto pusimos pie dentro, solo para recibir
con un gesto que decía "yo te contrat
bolso. Tropecé como hámster recién s
atropellado en tac
banco, podría haberme creído mi propia película. "¡Santo cielo!" solté, mir
te. Esta noche corre por mi cuenta." Exhalé c
serpientes, pues que Dios bendiga su generosidad. El panorama era otro rollo: actores emergentes, modelos demasiado guapos para ser reales y ejec
ulpida, mangas remangadas justo para presumir los antebrazos bien trabajados. Ese hombre no debía estar mezclando tragos, debía estar e
edido como si estuviera en casa. "Hazlos fuertes." Y por supuesto, no se olvidó de su sonrisa de marca
io sonriendo. "¿Noche complicada?" "Más bien un desastr
iré. "Qué bonito, mi drama pe
sentimentales. Sin decisiones nefastas, nadie bebería." Y con eso, se esfumó
ado de la pista. "A ver, escucha. Necesitas un rebote. Exhibición A: un metro noventa y algo, pelo más ordenado que la conc
"Exhibición B: músico sobreviviendo, parece que el sueldo no llegó, p
los buenos. Tipo que te agenda la cita médica y te prepara el desayuno, no
s manos. "Yvaine, por fa
oche es para reiniciar, no para lamerte las heridas." Justo cuando iba
y, vamos al baño?" Entrecerré los ojos. "¿No?" "...O mejor cambiemos de mesa, ¿sí?
n pedimos los tragos. Para los estándares de
sobre una mujer. Ella apoyada en su hombro, maquillaje de revista, sonr
plemente había "cedido el paso", abandonando el futuro con Rhys por nobleza. Y ahí estaba Cather
asada. Pero entonces escuché lo siguiente: "La v
te arropa tras apuñalarte. Giraba el vino en su copa, los labios en una s
ración. "Pero lo tuyo fue espectacular, amor. Hasta yo casi me creo que te preocupaba que nos descubriera, y no que estába
l ridículo. Se mata intentando ser la novia ideal
larlo todo. Cree que si se esfuerza lo suficiente, por fin alguien la va a valorar." Su risa bajó e
detenerme. Mañana almuerzo con ellos. Porque ella renunció al compromiso
ba esperando que ella quitara el pie." Rhys so
uro Yvaine me decía cosas-que me calmara, que no hiciera locuras-pero
o. Cárgalo a la cuenta de Rhys Granger." Ese bartender-bendito re
sa bajada del infierno-decidió que vivía mejor sin meterse. Fui directo hacia Rhys y Catherine, que estaban en plen
gre bajando por entre las cejas. Catherine gritó
pánico. "No es lo que parece, juro que-" Rhys la interrumpió, aga
estarán de tu lado. Solo e
e abrazó a él como quien lame una herida y ronroneó,
tormenta, puro fuego en los ojos. Levantó la mano lista para darl
, déjalos. Si se quedan un segundo má
en buen gusto, no en basura reciclada de saldo." La sonrisa de Cat
adró a los porteros: "¿Qué esperan? Llévense a estas p