/0/22369/coverbig.jpg?v=e77ab47b80477ae44dc4f2cad6b9b1dd&imageMogr2/format/webp)
l abogado Mynor Carranza, su amigo de años. Dejándolo solo a Emiliano mient
iéndolo. Vestía distinto a los dueños previos, lo suficiente como para saber que no pert
ca no había sido un capricho. Era parte de un plan desesperad
siones estratégicas y luego divorciarse. Pagar lo que debía, con intereses, y quedar libre. Añoraba ser l
las empleadas que se quedó, escuchó pasos. ¡Ella se sintió nerviosa! Pero Camila reconoció
Se levantó de golpe, el corazón acelerado
azos, apoyando la mejilla en su espalda. Emiliano se quedó rígido. No ente
¡Oye, suéltame! -se resistió al abrazo queri
haces así vestido? -preguntó Camila, s
. El rostro era el de Kael. Pero algo no encajaba. La ropa. La mirada.
un obstáculo. Camila dio un paso atrás. -¿Así que cumpliste tu palabra? -di
espondió-. Creo que me confunde con alguien más. Yo
isas de burla-. ¿Emiliano Quintero? ¿Qué nombre es ese? Hasta pareciera que act
fue un beso suave. Fue con urgencia, cargado de emociones retenidas. Emiliano debió habe
l: -"¿Quién es ella y porqu
, como si él fuera un hogar. Como si no esperara nada más que sinceridad. Sintió, por primera vez en años, que
e instinto. Un momento natural, como si ahí fuera
la y de pronto pasos rápidos interrumpieron e
na se grabó en su mente en segundos: Emiliano besando a otra mujer, en medio de la finca que acababa
za. -¡Valentina! -respondió a la brevedad-. En verdad
-. ¿La compra no era solo por el café?
posible para ella. -Así que por eso estabas diferente -los interrumpió Camila, con
asquerosa? -preguntó con notorio desprecio-. ¿Tienes de amante a una pueblerina?
pondió Camila entre gritos feroces-. ¡Soy su novia!
te. Emiliano no sabía cómo explicar nada sin empeorarlo todo. Para Valentina, era infidelidad. Para Camil
vuelta con rabia y se marchó, no con dolor. S
Emiliano a Camila con la voz corta-. Señorita... Uste
o sabía que el hombre frente a ella era Kael: su novio. ¿Y aunque la certeza era casi dudosa? No
inchados. -¿Provocar? -cuestiono ella descon
or favor. -dijo él-. En v
terrumpió entre gritos. -¡Un
iro corto-. No sé porque me confundes. -
ono entre palabras cortas y llenas de lágrimas-. Me dejaste c
entendido parece no tener explicación, aunque aún
a me marcharé de esta finc
iano-. Tengo prueba
ifique no eres Kael. -dijo ella con certez
ostro, pero algo notó de inmediato y fue el vacío en la finca, el silen
paldas y a ella muy cerca de él. Kael no sintió celos de inmediato, pero la duda lo hizo apresurarse. Sin saberlo, acababa
entras avanzaba hacia
rgió y ella ladeo su cabeza para ver a la persona que había preguntado tras ellos. -¿Kael? ¿Pero, si tu estas a
star justo detrás de Emiliano y lo tomo por el hombro y lo obligo a que volteara a verlo. -¡Suéltala
dos hombres que se encontraron de frente. -Emiliano. ¡E
el mismo sentimiento. Todo comenzó a tener sentido
liano a Camila, mientras ella estaba observánd
/0/22369/coverbig.jpg?v=e77ab47b80477ae44dc4f2cad6b9b1dd&imageMogr2/format/webp)