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La Omega Rechazada Resulta Ser La Princesa Licántropa

La Omega Rechazada Resulta Ser La Princesa Licántropa

Autor: Mint
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Capítulo 1 

Palabras:1117    |    Actualizado en: Hoy, a las 10:57

una "paria sin lobo", ocultando mi

el Alfa Ricardo. Quería ver si ama

acasó de forma

ito una charola de bebidas sobre

a alcohol. Era p

el veneno me carcomía la piel, bloq

e derretía, mientras Jessica fingía llo

ideollamada, vio mi mano destrozada. Ol

no me

taba interrumpiendo su junta de

ordenó, usando su Voz de Alfa pa

dillas

or dentro. Estaba obligando a su Compañera Destinada

jo la presión, pero mi sang

nte a la lente

-sus

libreta de notas, y saqué un teléfono sa

Rey al otro lado de la l

estaba disciplin

de declararle la guer

ítu

xia

de costumbre, pero no por las copas de champaña

que hice con mi padre. Vivir como una plebeya, dejar que mi loba, que había tardado en manifestarse, se estabilizara lej

Sombra, yo era Alexia, la paria sin lobo. Un defecto.

s mentales que yo había construido. Era una Loba Blanca, una criatura de leyenda y realeza,

a. Vienen los inversionistas. El tra

do, sonaba más estresado que de costumbre. Llevaba semanas obsesionado con estos nuevos "inversionistas extr

do*, respondí, manteniendo mi ton

Sigue

ente. El silencio que sig

to rango se codeaban con humanos adinerados que vivían ajenos a los depredadores que los rodeaban. El aire est

das puertas de roble

o era de cuna noble, pero caminaba con la arrogancia de una Luna. Había salvado a la hermana de Ricardo año

junto a la seguridad, sus tacones reso

Beta, un lobo de rango medio que se doblegaba ante el poder.

a. Tenemos lista la cabina VIP

ieron el lugar y se posaron en mí.

ose sobre la música-. Quiero servicio. Ser

a mesa cuatro. Mantuve la cabeza ga

redumbre. Sacó las llaves de su BMW del bolso y las dejó

a mi coch

de li

Jessica. No v

a Omega respondiéndole a una in

sonido agudo que me

hablar? Marcos, ¿tu pers

roja. Me agarró del brazo, sus

as, Alex

ruñido bajo que vibró en mi pecho. Lo reprimí al instante. Si g

tada -siseó Marcos en mi oído-. ¿Quieres que le ll

de miedo, sino de rabia impotent

Está haciendo una escena. M

l instante, impaciente y despectiva. *Ella es importante pa

llando*, proy

sma por ser tan sensible. Re

culo s

serena, soltó un gemido de pura decepción. No era tristeza. Era la comprens

é. Estiré la mano pa

is dedos rozaron el metal, enviá

con malicia-.

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