icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO

Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO

Autor: Sara.
icon

Capítulo 1 Mama

Palabras:733    |    Actualizado en: 09/02/2026

di

los está escuchando, antes no creía posible lograr algo cómo esto. El camino hasta aquí ha sido muy difícil, estuvo lleno de lágrimas, sudor y esfuerzo, finalmente lo logré. Finalmente, puedo sen

, posteriormente sentí unas m

os. Trate de entender por qué me agarraba.- Pequeño, te equivocaste de persona. - Intente razonar co

uales a los míos me hicieron sobre saltarm

alquier lugar. La tengo gravaba en mi memor

de una década, el hombre de 1.87, cabello negro, ojos grises azulados, homb

res a un hombre? Yo si. Es el que

ué has estado luchando por olvidar todo de el. Así que no notast

ne a al mocoso. Mi voz an

asta llegar con nosotros. Tomó a su hijo y me vio con desaprobación. El niño quiso abrazarme de nuevo pero m

e disimuladamente y camine a la salida, no tenia la fuerza suficiente para per

lgo en mi interior. Pero no, yo no voy a ser la madre de ese

Lu

, no sabía que la encontraría aquí, no sabía que su

exigía lleno de dolor. Me estaba matando verlo así. Pero esa

arse mi aprecio, recibía una flor de ella cada mañana, una ramo enorme en mi cumpleaños. Tarjetas con poemas, me perseguía c

plazada por un sólo color, el negro. Desde hace años es el único color que usa. Lo sé por qué llegué a verla después de un tiempo cas

nte. ¿Cómo le voy a explicar que esa no es su mamá? Qué el

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO
Demasiado Tarde Para Arrepentirse, Señor CEO
“- Mami, estás viva. - Sus ojos verdes igual a los míos me hacen sobre saltarme, imposible. No puede ser, esté niño es... - Byron. - Podría reconocer esa voz en cualquier lugar. La tengo gravaba en mi memoria cómo si fuera mi maldita canción favorita. - Papi, encontré a mamá. - Estaba a unos metros del hombre que ame por más de una década, el hombre de 1.87, cabello negro, ojos grises azulados, hombros anchos, labios sexis y rostro apuesto. El era la definición de perfección. ¿Alguna vez le han regalado flores a un hombre? Yo si. Es el que está frente a mí en éste momento. Lo recuerdo de niño, ¿cómo no me dí cuenta antes? Quizás por qué has estado luchando por olvidar todo de el. Así que no notaste que el pequeño aquí es su viva imagen. Contestó mi voz interior. - Aléjate de mi. - Ordene a al mocoso. Mi voz antes normal se volvió fría.”