“Una vez que la verdadera heredera regresó, Catalina fue expulsada por sus "padres" y ridiculizada por su prometido. Ella se alejó y reclamó la dinastía que siempre había sido suya. Luego, reveló cada una de sus facetas. "¿Enfermedades misteriosas? Las curé". "¿Ataques de hackers? Patético". "¿Marcas de lujo? Yo soy quien creó esas piezas". Su antigua familia exigió una fortuna por "criarla". "¡Sigan soñando, ilusos!", resopló Catalina. Su ex suplicó por una reconciliación. "¡Lárgate! No eras digno de mí", espetó la chica. Mientras tanto, un magnate se enamoró perdidamente de ella. A pesar de su frialdad natural, se volvió apasionado y buscó nuevas formas de acercarse a su amada.”