“Desde los diez años, Nora había estado al lado de Mateo, viéndolo transformarse de un joven inocente a un respetado director ejecutivo. Sin embargo, durante su matrimonio de dos años, él apenas regresaba a casa. En los círculos de la alta sociedad corre el rumor de que la despreciaba. El primer amor de él la burlaba, e incluso sus amigos la trataban con desdén. La gente olvidó su década de lealtad. Ella se aferraba a los recuerdos y se convirtió en el blanco de las burlas. Agotada, dejando atrás los papeles de divorcio, se fue. Pensaban que Mateo iba a recuperar la libertad que tanto anhelaba, pero él se arrodilló y suplicó: "Nora, eres la única a la que amo".”