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Yo estaba sangrando, él celebró a su amante

Capítulo 3 No irás a ninguna parte

Palabras:733    |    Actualizado en: 13/05/2026

vista d

chazo sobre la mesa, y algo

ncó el contrato de rechazo que yo había firmad

como una reacción primitiva ante e

lista. ¿Crees que algo a

sino que me lim

rosa de provocarlo. Pero ahora no me quedaba nada que temer

jamente y hablé con voz tranquila: "Kael, y

speraba que la persona que lo había seg

rápido, y la sorpres

por la garganta y me estrelló

chocaba contra mi rostro, per

luchaba por respirar, pero no me resistí

su agarre se aflojó un poco. En ese mo

il de inmediato y su expresión cambió

ondo. Había gritos y alaridos. "Kael, ayúdame. Hay paparazzi y lo

antes había mostrado

suavidad. "Busca un lugar seguro

a puerta, sin dedi

Algo se le pasó por la cabeza y

o expiar tus pecados, no

de eso

la puerta quedó asegur

as daba instrucciones. "Vigílenla. Que nadie

se desvaneció, y la casa v

esparcidos por el suelo. Poco a poco

aban de temblar,

pero esta vez de verdad

tiré a la basura. Luego me di la

prado permanecía intacta, y l

o una bolsa de lona negra. Dentro estab

forro del colchón y saqué

ervado de mi época de c

que una mujer inútil del campo. Nu

ué el número que

y la llamada se conec

lena

grave, con un leve ruido

n el tiempo se convirtió en mi amigo más cercano. También era

oz firme. "Me dijiste antes que

untó él, direct

y en la vill

lí en diez

illo del dedo y lo dejé sobre el m

cerrada podía retenerme

terraza de

a, pero por primera

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Yo estaba sangrando, él celebró a su amante
Yo estaba sangrando, él celebró a su amante
“Para salvarlo, sacrifiqué a mi loba, soporté el tormento del veneno de plata y pasé tres años atrapada en un matrimonio vacío, viviendo en callada penuria. En una noche tormentosa, perdí a nuestro hijo, mientras él me culpaba por arruinar la atmósfera de la fiesta de su amada. Cuando le pedí que rompiéramos nuestro vínculo, él me despreció y me encerró, convencido de que nunca renunciaría a mi lugar como Luna de la manada. Lo que nunca supo fue que solo me quedaban meses de vida. Rompí el vínculo y desaparecí sin dejar rastro. Solo más tarde él descubrió la verdad, buscando frenéticamente en cada manada un amor que ya había enterrado. "¡Selena, vuelve! Te daré mi vida". En los brazos de otro Alfa, sonreí. "Mi amor por ti murió con mi loba hace ya mucho tiempo".”