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Luna rechazada: destinada a un Alfa Maldito

Capítulo 3 Rechazada y entregada

Palabras:1231    |    Actualizado en: 02/06/2026

star atada al Alfa Davis me tensó por completo. Ese hombre emanaba oscuridad; pasara lo que pasara, no podía ignorar que Caleb era mi a

ión que no podía ignorar. Si lograba alejarme lo suficiente, quizás podría encontrar ayuda... quizás incluso sobrevivir. Pero mi cuerpo ya no me respondía. Apenas di un

Me apretó el cuello con la mano y me obligó a mirarla. Aun con la vista nublada por las lágrimas

o vivir", supliqué con la voz entrecortada por el esfuerzo. En lugar de conmoverla, mis palabras solo la volvieron más salvaje. Se abalanzó sobre mí y me inmovilizó.

n vida", ordenó

mis gritos se convirtieron en débiles quejidos. Ya no podía ver con claridad mientras me llevaban a los aposentos de los Ome

..", supliqué, apenas con aliento para hablar. Nadie respondió; mi cuerpo se rindió y me deslicé hasta

ista con esfuerzo. El sanador apareció en el umbral con una expresión sever

on ella?", pregunté

garlo, noté que el líquido tenía un sabor fuerte y amargo. Sin

as lágrimas volvían a brotar. "Diosa... ¿por qué?", murmuré. "

ueca de asco en el rostro. "¿Tú, entre todas las mujeres?", escupió. "¿A

mirada. "Yo no soy la que se equivoca", espeté. "Lo est

l aire se me escapó de los pulmones mientras forcejeaba. "¡Elena!", gritó con furia. "

nto de ceder cuando una voz lo interrumpió. "¡Caleb!", exclamó Natalie. "De

gre: "Yo, Alfa Caleb Reed de la manada Aullido Carmes

ó la vista y mi cuerpo se desplomó por el impacto. Durante un breve segundo, vi a Caleb y a Natalie observándome con expresiones distantes, casi entrete

do, como si algo me estuviera aplastando. Maryse había estado aullando durante la noche

, demasiado débil para moverme y, mucho menos, para comer. La puerta se

mí para ponerme de pie. "La Luna Natalie quiere que te veas dec

encé a temblar de frío, pero a ella no pareció importarle. Cuando logré salir,

echo. La tela me rozó la piel y desprendió un aroma

a, Elena. "Vas a casarte con el Alfa al que todos en el norte t

r. El salón estaba lleno de movimiento; los Omegas corrían de un lado a otro bajo las órdenes

tro de arrepentimiento en su rostro por lo que había hecho. ¿Por qué no le afectaba? ¿Por qué parecía tan indiferente?

n rato, Cale

uien caminaba a su

el rostro y le confería un aire misterioso. Llevaba tatuajes en forma de espinas y enredaderas que se

e me cortó la respiración. Sentí que el calor

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Luna rechazada: destinada a un Alfa Maldito
Luna rechazada: destinada a un Alfa Maldito
“Elena nunca fue nadie: huérfana, Omega, la última en todo. Durante años soportó en silencio las burlas y humillaciones de su propia manada, aferrada a una sola esperanza: que al cumplir dieciocho, la Diosa de la Luna le enviaría por fin a su pareja destinada. Ese vínculo sería su salvación y la ayudaría a escapar de la cruel vida que había sufrido durante tanto tiempo. Pero el destino era cruel. Su alma gemela resultó ser el Alfa Caleb, el gobernante frío e implacable de la manada. Y su corazón ya le pertenecía a Natalie, una mujer tan despiadada como ambiciosa, que se pavoneaba por el territorio como si el título de Luna le perteneciera. En lugar de aceptar el sagrado vínculo entre ellos, Caleb la rechazó sin titubear. Delante de toda la manada, siguió colmando de afecto a Natalie mientras trataba a Elena con indiferencia. En un instante, los sueños que ella tanto había atesorado se hicieron añicos. Sin embargo, cuando ya no le quedaba nada, apareció otro Alfa. Davis llegó desde más allá de las fronteras, envuelto en rumores oscuros. Se decía que una maldición perseguía su linaje, que la destrucción seguía a su familia dondequiera que fueran. Pero bajo esa sombra, Davis le ofreció a Elena lo que nadie más le había dado: la hacía sentir valorada. Por primera vez, Elena se enfrenta a una decisión imposible. ¿Seguir arrastrándose por un hombre que nunca la quiso? ¿O arriesgarlo todo por el que podría ayudarla a reconstruir su vida... y a descubrir quién era realmente?”