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La Gruta del Deseo

Capítulo 5 La marca en el espejo

Palabras:1194    |    Actualizado en: 15/06/2026

el padre Andrés sobre el mío se sintió, por unos minutos, como el verdadero veredicto de mi audacia. Su respiración, antes salvaje y d

no un espacio denso, cargado con el olor metálico del sexo, el sudor compartido y el rastro del fluido cal

, dándome la espalda. Lo observé desde el sofá; su torso robusto seguía húmedo, y las marcas de mis uñas destacaban como hilos rojizos sobre la piel velluda de su espalda baja. Sin mirarme, recogió su ropa interior y los pantalones del s

lana, apagada, la de un hombre que intentaba desesperadamente levantar un muro de contención sobre el abismo que acabábamos de cruzar-. Las monjas

ncomodarme, me produjo un escalofrío de pura satisfacción. Me puse de pie sobre el suelo de mármol frío, con las piernas temblorosas. Mi fald

adió él, señalando con el dedo una puerta disimulada en la

minúsculo con un lavabo de porcelana blanca y un espejo de marco dorado desgastado, lo primero que hice fue mirarme. Mi rostro estaba encendido, los labios hinchados por los besos brutales y los

y en su cobardía al dejarme a medias. Y luego pensé en la tarde lluviosa con Marta e Isabel, en el contraste de nuestras pieles -la canela de Marta, la palidez pecosa de Isabel y mi dorado intermedio- unidas en un triángulo de lenguas y orgasmos repetidos en la comodidad de mi ca

, encontré al padre Andrés completamente vestido con su sotana negra. Estaba de pie junto a la ventana, mirando a través de los cristales de colores de la vidrier

ije, dando un paso hacia

cia mis piernas descubiertas y el sutil balanceo de mi falda, una chispa de debilidad cruzó su mirada oscura. Sabía q

atorios -instruyó, manteniendo la distancia-. Está menos

onrisa cargada de malicia, disfrutando de su evidente nerviosismo-. Después de to

. Al cruzar la puerta lateral que daba a los jardines del colegio, el aire fresco de la tarde de septiembre me golpeó la cara, espabilándome l

estaba rota, y ahora sabía exactamente cómo doblar la voluntad de un hombre que se creía inquebrantable. Sin embargo, al subir al vehículo y acomodarme en el último asiento, saqué mi cuader

uelven tarde. Tengo una nueva historia que contarles...

o esta vez, bajo la influencia de los fluidos del sacerdote que aún sentía latir en mi interior, la sesión en mi habitación alcanzaría un nivel de lujuria que

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La Gruta del Deseo
La Gruta del Deseo
“A sus dieciocho años, Elena posee una certeza que escandalizaría a su entorno: su cuerpo no entiende de sutiles romanticismos, sino de una urgencia voraz, eléctrica y sin tabúes. Mientras las jóvenes de su edad sueñan con promesas inocentes, ella fantasea con el peligro de las manos maduras, el roce prohibido y el placer absoluto de ser explorada sin límites. En la urbanización donde pasa el verano, los chicos de su edad resultan predecibles y contenidos. Ni siquiera Javier, el muchacho más codiciado del grupo, es capaz de seguir el ritmo de sus insinuaciones subacuáticas en la piscina. Sin embargo, la mirada de un hombre maduro -alguien que triplica su experiencia y encarna la autoridad- despierta en Elena una obsesión irrefrenable. Un juego clandestino de roces calculados bajo el agua encenderá una mecha que ya no se podrá apagar. Obligada a canalizar esa insoportable tensión sexual, Elena encuentra un refugio seguro y ardiente en sus dos mejores amigas, Marta e Isabel. Juntas, las tres romperán las barreras de la timidez en una tarde de entrega absoluta, descubriendo una complicidad erótica que se convertirá en su secreto más preciado. Pero para Elena, el juego con sus amigas es solo el preludio. Ella necesita cruzar la línea definitiva. Al regresar a las estrictas aulas del colegio, Elena diseña el plan perfecto para saciar su curiosidad con el candidato más prohibido y peligroso: el confesor de la institución. Semana tras semana, detrás de la celosía del confesionario, Elena transformará el ritual del perdón en un juego de seducción psicológica, narrando sus fantasías más explícitas hasta desarmar por completo la rigidez del hombre sagrado. ¿Qué pasa cuando la tentación destruye los votos y el deseo se consume entre las sombras de una sacristía? La Gruta del Deseo es una novela erótica audaz y magnética sobre el despertar sexual sin complejos, el poder de la manipulación femenina y la búsqueda implacable de un placer que no entiende de moral, culpas ni redención.”