s mensajes de s
la mesita de noche y
, se miró en el espejo. Parecía cansada, p
contró varias camisas negr
prestada una de tus
rada fija en la pantalla de su laptop. "H
lina regre
también pareció borrar el recuerdo de las mir
lo le llegó a los muslos, dejando al desc
s se secaba el cabello
en la pantalla hasta que
de ducha y, casi por instinto,
iones delicadas: una nariz pequeña y
cer aún más pequeña y delicada, y su pi
idamente la atención a la pantalla. Intentó escribir, pero moment
dic
ó por con
nsajes que lo felicitaban por haber s
ntras intentaba ignorar la si
stó en la espaciosa y cómoda cama, que despr
ir habitación con un hombre al que apenas conocía, pe
ente, Kellan ya s
o sobre el sofá una bolsa de compras con un conjun
n parecía frío y distante, era sorprendentemente consi
ró al espejo y recordó que
estar. Pamela fue la primera en fijarse en ella y su rostro se i
a mujer de su misma edad la interrumpió con tono cortante. "Alina, ¿no tiene
svaneció al instante. "Cuida
de Jessica, visitaba con frec
do con desdén a cualquiera
o. Al descubrir que su esposa era Alina, montó en cólera. Soltó una carcajada burlona y escupió con veneno: "¿Qué tiene d
terminar, Alina le di
os en reaccionar. Luego miró a Alina, con la incredulidad d
quien consideraba inferior era una humillación insoporta
a de Kellan!", le recordó Al
ire. Era cierto. Kellan era su tío y
a con absoluto desprecio. "No eres más que la hija de una sirvienta. Aunque te
itney enfurecieron
que puedes asustarme, suc
avanzar h
alguien la agarró con
ros y gélidos. Toda su ira se desvaneció al instante, reempla
n, por fin estás aquí! Esa mentirosa de Alina no es más que la hija de la sirvienta de la f
ura de que Kellan la castigaría. Todo el
rostro sereno de Alina y luego soltó
pear a una Gilbert"
su mirada. "¿No es obvio? Pues
le escapó un
y miró a Alina con odio sin disimul
sa burlona se dibujó en su rostro. "En efecto", dijo, y su voz resonó en la silencio
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