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 La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza

La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza

Autor: DaniM
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Capítulo 1 La sombra de la corona

Palabras:1470    |    Actualizado en: 07/08/2026

ientos de antorchas encendidas proyectaban sombras danzantes sobre los muros de piedra donde reposaban los estandartes an

embargo, era algo

nas traseras, lejos de la nobleza de la manada. Sus manos, ásperas por los años de trabajo pesado, apretaban con fuerza la tela de su

piel, la sang

ancia del lazo de mates, la huella divina que la diosa Luna dejaba en las almas destinadas a encontrarse. Durante meses, Daphne había guardado ese secreto como el tesoro más frágil del mundo. Había soportado las burlas de las damas de honor y l

naudible. «Esta noche sabrán que no soy un

zo retumbar la piedra. El salón e

Lucía deslumbrante. Su porte era el de un depredador nacido para gobernar; hombros anchos, una armadura de cuero oscuro grabada con runas de protección y una

e Sangre. Vanessa llevaba un vestido de seda escarlata bordado en hilos de oro que destellaba bajo el fuego.

medida que él ganaba metros, el lazo en el pecho de Daphne empezó a vibrar con una fuerza casi doloro

levantó las manos, pidiendo la bendición de las estrellas,

ian de la Manada Garra de

aron la cabeza. Killian levantó el rostro y su aura Alfa se extendió por el recinto co

de Killian recorrió el mar de rostros y se detuvo. Di

El aire entre ellos se volvió denso, saturado con la innegable electricidad del destino reclamando su lugar. Daphne dio un paso

rápido como había encendido. En su lugar, una frial

ecto y volvió la vista hacia la multitud. Tomó la mano de Vanessa y l

mplificada por su autoridad Alfa, resonando en cada rincón del recinto-,

a los presentes. Daphne sintió un

ssa solo por un segundo, y volvió a clavar sus ojos vio

n de un líder debe corregir -declaró Killian con voz firme, sin una sola grieta d

on con complicidad; la multitud empezó a volverse lentamente a mi

y el nombre sonó como

ban. Las miradas de cientos de nobles se

no en un gesto ritual de renuncia-, te rechazo formalmente a ti, Daphne, como mi mate,

olo se estiró; se rompió con un crujido espiritual que le arrancó un ahogado grito de agonía. Un dolor físico, lacer

a ayudarla. Nadi

nobles, mientras Killian tomaba la corona de la Luna y la

o con total indiferencia-, quedas expulsada de nuestras tierras antes de que vuelva a salir el sol

ngeló la sangre. Daphne levantó la mirada desde el suelo. Con las lágrimas empañándole la visión,

ando las risas y los murmullos despectivos de la corte

l rostro y la lluvia torrencial le empapaba la ropa en cuestión de segundos. Descalza, tropezando con las raíces y cort

iguo roble, con el barro cubriéndole las rodillas y el cuerpo temblando por la hipotermia. Sintió que la con

a noche en un pensamiento agónico

ompiendo la parálisis de la muerte, sintió un pequeño la

nte, le envió un último susurro de

y otra vida latiendo dentro de nosotras.

ó los puños contra el barro, y en lugar de lágrimas, una llama

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 La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza
La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza
“"Yo, Killian, Alfa de la Manada Garra de Ébano, te rechazo a ti, Daphne, como mi mate y mi futura Luna". Esas palabras destruyeron la vida de Daphne en la noche más importante de su existencia. Tratada como una simple e insignificante omega, soñó con que el lazo de sangre la salvaría cuando descubrió que el nuevo Alfa era su pareja destinada. Pero para Killian, una omega sin estatus solo era una vergüenza. Despreciada, humillada y expulsada a su suerte bajo una tormenta implacable, Daphne cayó en el bosque esperando la muerte... sin saber que llevaba en su vientre al único heredero de la línea de sangre Alfa. Seis años después, la suerte de la Manada Garra de Ébano ha cambiado. Al borde de la quiebra y rodeados de enemigos, Killian se ve obligado a viajar a la sede de la Manada Real para doblegarse y rogar por la protección del imperio más poderoso del continente. Sin embargo, al atravesar las puertas del gran salón, el arrepentimiento y el terror congelan su corazón. Sentada en el trono de oro, cubierta de seda y desprendiendo un aura que sofoca a los guerreros más fuertes, no está un viejo Rey Alfa... sino la misma omega que destruyó en el pasado. Y a su lado, un pequeño niño de cinco años lo mira con sus mismos ojos violeta. Killian hará lo imposible por recuperar a la mujer que rechazó y reclamar a su hijo, pero Daphne ya no es la chica sumisa de antes. Ahora es la Luna Suprema, y no ha vuelto para perdonar... sino para cobrar cada lágrima derramada.”