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La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza

Capítulo 4 La rosa de hierro

Palabras:1195    |    Actualizado en: 07/08/2026

esterrada. Cinco años en los que la niña sumisa que limpiaba los salones de la Manada Garra de

ían hacia montañas coronadas de nieve, el sol matutino iluminaba una mesa d

ida con una elegancia arist

figura esbelta pero firme. Su cabello castaño, antes apagado y enredado, caía en ondas sedosas sobre sus hombros, y sus ojos, ante

Supremo Alistair. Bajo su mando, las finanzas y las al

al, inclinando la cabeza con profunda reverencia mientras le entregaba un pergamino firmado-. Los

ante -respondió Daphne con una voz suave pero dotada de un comando implacable-. No podemo

den, Lad

ventanal y tomó un sorbo de té helado, observando los jardines de la corte. Sin embargo, su exp

con una pequeña espada de madera cont

a

de su padre biológico, una ironía del destino que Daphne había tenido que aprender a manejar con absoluta cautela. El niño poseía una frondosa me

no se detenía en

de un depredador naciente. Con un movimiento rápido y una fuerza sobrehumana para su tamaño, golpeó la espada de madera d

a risa infantil pero teñida de una autoridad vibra

de Leo era tan abrumadoramente denso que, incluso a los cinco años, provocaba q

ese cuerpo tan pequeño, pequeño demonio -

o atrapara en el aire con un abrazo fraternal. Alistair lo levantó sin esfuerzo, despeinándole el cabello con afecto. Para el mundo exterior, Leo

s de piedra de los balco

a los capitanes con tu aura? -lo reprendió con dulzura p

y poniéndose de pie con las manos en las caderas, clavando sus intensos ojos violeta en lo

arcajada profunda qu

l niño con aprecio antes de dirigirse a Daphne con una mirada más seria-. Cada día que pasa, su poder se hace

e una determinación de acero-. Killian renunció a cualquier derecho la noch

n voz firme-. Pero el destino tiene una fo

a de la provincia del sur y se la tendió a Daphne. La estrat

s líneas del documento, su respira

chas, las alianzas con la Valle de Sangre se han roto tras disputas territoriales y el Alfa Killian se ve oblig

ado este momento, no con la desesperación de la venganza ciega

ía arrastrándose a las puertas de la fortaleza para rogar por la supervi

levantando la vista. Sus ojos bri

as -reveló Alistair, observando la reacción de su estratega-. ¿Estás

tar una espada de hierro real con ambas manos, mostran

uno de piedra -sentenció Daphne, guardando la carta en su túnica-. Prep

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 La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza
La Rechazada del Alfa: La Luna de la Venganza
“"Yo, Killian, Alfa de la Manada Garra de Ébano, te rechazo a ti, Daphne, como mi mate y mi futura Luna". Esas palabras destruyeron la vida de Daphne en la noche más importante de su existencia. Tratada como una simple e insignificante omega, soñó con que el lazo de sangre la salvaría cuando descubrió que el nuevo Alfa era su pareja destinada. Pero para Killian, una omega sin estatus solo era una vergüenza. Despreciada, humillada y expulsada a su suerte bajo una tormenta implacable, Daphne cayó en el bosque esperando la muerte... sin saber que llevaba en su vientre al único heredero de la línea de sangre Alfa. Seis años después, la suerte de la Manada Garra de Ébano ha cambiado. Al borde de la quiebra y rodeados de enemigos, Killian se ve obligado a viajar a la sede de la Manada Real para doblegarse y rogar por la protección del imperio más poderoso del continente. Sin embargo, al atravesar las puertas del gran salón, el arrepentimiento y el terror congelan su corazón. Sentada en el trono de oro, cubierta de seda y desprendiendo un aura que sofoca a los guerreros más fuertes, no está un viejo Rey Alfa... sino la misma omega que destruyó en el pasado. Y a su lado, un pequeño niño de cinco años lo mira con sus mismos ojos violeta. Killian hará lo imposible por recuperar a la mujer que rechazó y reclamar a su hijo, pero Daphne ya no es la chica sumisa de antes. Ahora es la Luna Suprema, y no ha vuelto para perdonar... sino para cobrar cada lágrima derramada.”