e vista
ando contra el refugio como si
mi alrededor, bloqueando la luz y el aire.
fuerza. '¡Oh, Dios, n
rastrando la voz, sin rastro de amabilidad en s
ido bajo y desagradable. "Y vestida
aqueta mientras me pegaba con más f
r dura, a pesar del temblor que amenaza
, con un destello de d
Quién ha dicho nada de problemas? Solo
dían oírlo. Miré a mi alrededor, buscando una abertura, cualquier
junto a ellos, uno se interpuso en mi camino,
a respirar entrecortadamente y jadear, mientras el pánico se ap
anos. El aire frío golpeó mi piel empapada por la lluvia. El vestido sin mang
riéndome con una mirada de hambre descarada. "Mí
cada una de mis curvas. "¿Paseando por ahí vestida como u
edo. Me abracé a mí misma, temblando violentamente.
jaron. Av
: una cara, una garganta, lo que fuera para defenderme. Pero
a la espalda con una eficiencia brutal.
", grité, d
vando sus dedos en mi piel. "Relájate", me susurró
te para liberarme. Fue inútil. Es
n la voz quebrada por el terr
escuchar?", se burló uno. "Todo
do me oprimía el pecho, haciendo imposible respirar. Apreté los ojo
tendió la mano
nces
manos de en
tos se convirtieron
siquiera tuvo tiempo de huir. Eric actuó con una precisión letal: sin movimientos innecesarios, sin piedad, solo poder puro y d
se giró h
enuó ligeramente cuando se
ernas ce
trayéndome contra un pecho sólido. Me aferré a su abrigo sin pen
, dijo en
hasta los huesos y sentía la cabeza ligera. Rozó mi
fiebre", murmuró.
steniéndome cerca como si no
do su calor. Su aroma me envolvió e hi
tos, Elena", dijo con
él como si fuera mi único salvavidas.
rcano", le dijo al
uía temblando, violenta e incontrolablemente. Hielo corría por
moverte",
s planes. Mis dedos lo encontraron de nuevo, aferrándose a la
l susurro se me escap
uso sobre mí. Dejó sus manos un latido más de lo nece
urró. "Eso t
ra acurrucarme más, acercarme más. Apreté mi agarre en s
íbula. "No est
zo que no tenía poder para romper. La chaqueta de Eric había ahuyentado el frío, pero había hecho
su regazo y sentándome a horcajadas sobre él como si fuera lo más natural del
tencia: baja, áspera, a punto
espiración, al trueno de su corazón bajo mi palma, a su a
ncontraron los suyo
e oscuridad y calor. Sus feromonas inundaron el espacio, densas y embriagadoras, haciendo que mi cabeza diera vueltas y mi
hebra de su cont
vergonzoso, lascivo, y mi cuerpo respondió de maneras que nunca había experimentado. El placer me recorrió en oleadas, agudo y ab
e, embriagada por el calor que
ar. Deslizó los dedos por mis muslos, separándome, encontrando la evidencia de mi excitación a través del trozo de tela increíblemente
o se d
uctor se filtró, ajena a
izo se
bañado en agua helada. Luego se apartó, su expresión cambió tan rápidamen
asado", dijo, con la vo
abíamos pasado de aquello, del fuego, a esta d
linando, mi visión se volví
todo se vol
/0/25466/coverbig.jpg?v=cd0cd4150c2fdaf1535ba5dcf9c3d554&imageMogr2/format/webp)