Y
lpe y, durante un segundo, el mundo no fue más que un borrón de azulejos blancos en el techo
ero un jadeo agudo se m
cama en la que yo yacía, con la cabeza envuelta en un vendaje ligero y el rostr
rofundas laceraciones causadas por los cristal
bo no evitaba la sensación fantasma del impacto ni el recuerdo
mplemente murió. Mi loba, que solía ser una criatura fiera y gruñona,
ne Thorne
sencia era un peso sofocante de decepción y de un disgusto frío y puro. Se detuvo a los pies d
a, pero vibró en mi pecho como un golpe de gracia-. Casi matas a mi Luna, tu ma
adre, con la voz temblorosa-.
Este era el hombre al que había desafiado por Kaelen. Y estaba allí de pie, demostrando que cada palabra que había dicho era una profecía que yo había estado demasiado ci
taba inte
aire de los pulmones-. Yo me encargaré de Kaelen y de su padre. Despojaré su linaje ha
. Un médico con bata blanca entró, mirando su portapape
l factor de curación ha reparado por completo la hemorragia interna y las múltipl
iró al médico. Mantuvo
nas temblorosas pero firmes. Mi cuerpo estaba "r
encima y no voy a tener a mi familia dispersa y débil mientras l
asa de la manada, el miedo a ser "La Luna Rechazad
o. Kaelen había venido a London e instantáneamente nuestros lobos se sincronizaron y nos dimos cuenta de que éramos predestina
No fue fácil, pero gané, y ahora el resultado de mi victoria estaba destinado a
a Thornewood Academy -dije
iespecie? ¿Por qué enviaría a mi heredera
ándalo. Soy un chiste. En Thornewood puedo ser solo una estudiante. Puedo empezar de cero donde la
a. -¿Un nuevo comienzo? ¿Crees que pue
nó y le susurró algo al oído. Vane se mantuvo en silencio durante un largo
ión del Tratado del Consejo. Esta es tu última oportunidad, Lyra. Ya has deshonrado bastante el nombre de los Thorne Chen. Si fallas en Thornewood, si traes si
ndo la cabeza. No era una
London, o no tendría una
madre me abrazó en la puerta,
.. no dejes que esto te conv
én te qui
letargo, metiendo mi vida en maletas y arrojando al incinerador el vestido de seda blanca que llevé para
de mensajes y llamadas que yo había bloqueado, aunque me seguían llegando las notificaciones. P
oscuras, con la capucha bien calada para ocultar el destello ámbar que aún chispeaba en mis ojos cada vez que pensaba en Kaele
en él, apoyando la cabeza contra el cristal frío. Solo quería que los motores rugieran. Quería que la
pasando. Ento
visión periférica, moviéndose con una gracia letal y sigilosa que ningún humano podría poseer jamás. Era alto
las más adelante
casi azul marino bajo las luces de la cabina. Luego desvié la mirada, dejando que mi me
una
ja y quieta que pareció sal
erca, era aterradoramente guapo. Su piel tenía el color de la luz de la luna y sus
a erizándose bajo mi piel-. Felicidades.
era una sonrisa; era el gesto de
ío y con un toque metálico-. La hija del Alfa de Alfas. La que fue humillada en su
ue el cuero crujió. Mi loba soltó un gruñido
palabras,
divertirle. Se acercó aún más, y sus ojos se oscur
líg
inua
/0/25570/coverbig.jpg?v=04631dd7b111c99f7efb5c955b43f0d8&imageMogr2/format/webp)