como si fuera la dueña de la casa, Leonica
o aquí? -espetó, fulmi
Se limitó a mirarla con
y Gabriel apareció con una toalla alrededor de
dolor se reflejaron en sus ojos, sobre todo cuando Gabr
ella aquí? -exigió
abriel, fingiendo ser una criatura asustada. Él no la apa
-le preguntó
rtes iguales. Hundió las uñas en las palma
tro crispado-. Te he pregunt
ió él. Su expresión se volvió glacia
Leonica comenzaba a sentirse como una estúpida. Su madre ten
No me interesa saber qué estaban haciendo. Pero esta es
s tratar a mi invitada como es debido, puedes
Qu
r otra mujer? ¿Por la misma mujer que le había rot
e quedó s
eniéndole la mirada en abierto
N
endió tanto a Gabr
o hacia él sin bajar la mirada-. Esta es mi casa, no
Gabriel. Leonica siempre había sido dóc
enece y tengo derecho a invitar a quien q
lla señal de su ira, p
e es nuestra casa. ¿O debo refrescarte
ca le había importado que la anciana la registrara solo a nombre de Leonica. Ahora
ninguna parte. ¡Me da
ue abrazaba a Angelina como si fuera su verdade
er tan descarado? ¿No te preoc
nzó a t
mano y le propinó una bofe
el dormitorio. Angelina y Leonica s
ca jamás había imaginado que Gabr
rostro y miró a su esposo con los ojos muy abi
nar a mi abuela? ¡No tiene
clavó el índice en el homb
ltimo deseo de mi abuela, preferiría morir antes que relacio
n como un cubo de agua helada. Leonica despertó por fin
aba a G
s la había a
milia cálida y feliz? El hijo que Gabriel rea
blemente pesado. Un nudo le cerró la ga
punto de caer, pero s
dad. Mucho menos delante de la mujer que había provocado
sta apartar las lágrimas y alzó el rost
matrimonio que mereciera ser salvado. Pero, antes
advirtió con una serenidad desconocida-.
lo miraba lo dej
diera responder
divorcio, saca ahora mism
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