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Las Mentiras Que Me Has Dicho

Capítulo 8 Una hermosa sonrisa

Palabras:762    |    Actualizado en: 06/01/2021

estado afuera durante tanto tiempo. Sostuvo el vaso de papel, mas no bebió. Luego

iente de la habitación s

Preciosa, quien no ladraba sino que la observaba con inocencia. De repe

em.

r..

nta para así armarse de valor y hablar; no obstante, antes de que pudiera pronunci

que él podría estar muy avergonzado, por lo que pensó que lo mejor era no mirarlo. Sin

runcidos. A pesar de que este se veía sereno, Maya era buena interpretando los rostros de la

ación. '¿Sería descortés hacer esa pregunta? Quizás debería preguntarle si quiere usar mi teléfono para contactar

ar ninguna de estas preguntas ya q

lor rosado claro cubría su frío y etéreo rostro, haciendo resaltar sus orejas rojas. Aun así, miró fijamente a Maya

uedó sin

Se mordió el labio inferior para evitar estallar en carcajadas. Luego, miró al animal hambrie

o en un tazón grande y limpio. Antes de que pudiera darle la comida a Yusuf, este ya le había qu

alda esbelta y la mandíbula marcada del hombre. De repen

ás incómoda y complicada de toda su vida. Afortunadamente, lo había dejado solo en la sala de estar después

dió el labio inferior para soportar el dolor. Su mascota aparentemente hab

Adelante, come", le dijo él cariños

, lo que le hizo tragar saliva. Su hambre era tan grande qu

n y come". Justo cuando Yusuf se estaba convenciendo de qu

hica se había quitado su abrigo, por lo que pudo ver que vestía un s

pudo evitar sentirse un poco avergonzada. Si

rmosa que cualquier flor que hubiera visto. Sus ojos y su cor

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Las Mentiras Que Me Has Dicho
“Solo había una palabra para describir su vida: aburrimiento. Cuando lo conoció, todo en su mundo perdió gradualmente el control. Pensó que era su suerte conocer a un hombre tan guapo. Sin embargo, resultó que solo era un descarado que se aprovechaba de ella. Lo que la sorprendió aún más fue que ese hombre no era otro que el conocido CEO.”