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Las Mentiras Que Me Has Dicho

Capítulo 9 Llamada telefónica

Palabras:1339    |    Actualizado en: 06/01/2021

e a los ojos que la chica se sintió un poco incómoda. No obstante, él no pretendía nada malo al observa

mi mala hospitalidad". Al ver lo hambriento que estaba su perro, Maya sol

ambio, esperó por horas a que ella saliera. Si no hubiera ido a tirar

ó. Frunció los labios y se pres

detrás de la oreja, sorprendida por su repentina presentación. Luego, lo miró fijamente por unos momentos an

on gente desconocida. Sin embargo, cuando se veía obligada a

antas cosas en común que Maya pensó que podrían ser amigos. Además, se le

decidió ser un

or lo que nadie trató de hacerse amigo de él. Con el paso del tiempo, se fue acostumbrando a la soledad. Cuando vivía en Estados Unidos, lo habían coqueteado muchas mujeres atre

visto en reiteradas ocasiones; y por si fuera poco, ahora eran vecinos. Aun así, ella no parecía estar interesada de él. Yus

ocerte", respondi

comer los fideos", dijo. "Mientras tanto, veré si

usuf todavía le incomodaba la idea de hablar con otra persona, a pesar de que ya sabía el nombre

come algo. Cuando termines, puedes hacer la ll

la confianza del mundo. Se puso la chaqueta, los guantes y la bufanda para prot

'¿Cómo puede dejar que un extraño como yo se quede solo en su casa?', pensó. Por lo general, él n

ng era un hombre realmente solitario que no sabía expresarse bien. "No te preocupes, no hay nada de valor aquí", respondió ella, intentando sonreír lo más gentilmente p

decir algo, Maya tomó las

sibilidad de que me apropie de su casa y la

nsamientos ya que, incrédulo, empezó a agit

os adornos y muebles de la casa a pesar de su curiosidad. Su

oma era tan divino que se frotó su dolorido estómago y se sentó ap

el sabor tambi

mujeres, por lo que le sirvió una gran porción de fideos. En realida

medecieron con la sopa, adquir

de la casa y lo vio hablando p

alió...", dijo

or S

ce voz detrás de él. La persona al otro lado de la línea tambié

damente su rostro volvió a la normalidad. '¿Ya

ió el teléfono con vacilación. "Señorita

da. '¿Qué demonios?',

rró el teléfono.

io cuenta de alg

onocía a Maya, pero no se le había ocurr

¿Cómo has estado? ¿Me extrañaste

ya sabía la respuesta. "Espera, recuerdo que estabas planean

tido que viva allí. Y mi amigo acaba de regresar de Est

como me lo imaginaba', compl

Crosby. Era un joven adinerado y, en palabras de la misma Crosby, era un chico arroga

ía que Andy estaba tan loco por su amiga que

se encontraba en la etapa terminal de l

amigo del pretendiente de su mejor amiga. Además, seguía sin entender cómo Andy habí

ía llorado en el aeropuerto el día de la partida de Crosby,

la que Crosby no quería

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Las Mentiras Que Me Has Dicho
“Solo había una palabra para describir su vida: aburrimiento. Cuando lo conoció, todo en su mundo perdió gradualmente el control. Pensó que era su suerte conocer a un hombre tan guapo. Sin embargo, resultó que solo era un descarado que se aprovechaba de ella. Lo que la sorprendió aún más fue que ese hombre no era otro que el conocido CEO.”