icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Bajo mis ordenes

Capítulo 4 Año nuevo, vida nueva

Palabras:1755    |    Actualizado en: 22/07/2022

-o eso es lo que dice que va a hacer-. A pesar de que estoy tratando de hacer lo posible para no escaparme de la situación, me siento cada v

iento? -me pregunta la tía de él

na respuesta, le doy un trago a mi jugo de na

ía no pensamos en eso -expreso r

, y me dedica una sonrisa tensa. Arqueo las cejas a mod

ne que hacer sus cosas, querido, tiene que diseñar el vestido, eleg

co de peso? ¿Acaso ella no se vio en el espejo? Alexander n

a mí me gusta -dice. Hago una mueca, era ayudarme, no tirarm

minutos atrás, teniendo en cuenta que comí bastante y el vestido es ajustado, estoy segura de que su tía me está mirando como si fue

eva hasta una habitación apartada y vacía,

nariz-. En fin, perdón, sé que te estoy metiendo en un apr

s a hacer para terminar con esto y

í que iba a ser solo por hoy, pero mi mamá sospechó, se dio cuenta de que lo nuestro no es real, entonces dobló la apuest

de que no quiero estar ilusionando a gente ino

ejemplo perfecto, te dijo que debes bajar de peso, ¡pero estás...! -Me recorre el cuerpo con sus ojos y sacude l

servado de esa manera, y también tengo que decirlo, provocó que la temperatura de mi piel se elevara bastante. Espero que mis

iono para cambiar de tema. Su sonrisa se ensanch

s meses. -Se en

grito y me hace un gesto para

or! -Se pone de rodillas sin parar de implorar, chasqueo la lengua y le doy un pequeño empujón para q

áles? -in

uesto a que rentas un pequeño apartamento con paredes ll

miento. Pone los ojos en blanco-. ¿Qué

s con sus manos-. ¡Mi casa! Lugar donde vas a tener todas las comodidades posibles

ando -m

nvivir juntos por un tiempo... y después de que mi her

so faltan

si nunca estoy en casa, así que vas a estar tranquila, y te a

-. No jodas, Alex, ni siquie

nterrumpe con expresión misteriosa, la

o es por el monto que promete, sino por él. Esa aura de

iro de resigna

udar, pero voy a poner

fecto, lo que

, una vez por semana van a

rros y no se aguantan a l

n tono tajante-. Mi gato es como mi

e con expresión disgustada. Esbozo una sonrisa triunfal-. Con respecto a lo de tus amigas

última condición, m

serio, soy

re mi vida, si es necesario

ué secreto

osas que prefiero callar... ya

o travieso brilla en sus ojos antes de e

eriosa Maia. Año n

a salir, pero luego vuelve a cerrar y me

asa? -p

as conmigo. -Abro la boca para protestar, pero me calla antes de que salga la palabra de mi garganta

so po

? No deberíamos sentirnos tensos ni incómodos al estar cerca, debemos mostrarnos seguros y eso solo se logra compartiendo el mismo espac

eciar su sinceridad, pero sé que los homb

Una semana duermo sola, y si

raza con tanta fuerza que me qu

-grita alguien desde el otro lad

ta que nos estábamos besan

Qu

ida estaría a solas en una habitación abandon

ando que estamos haciendo cosas acá adentro, lo

niego con la cabeza-. Mierda... v

o entre resignada y sorpr

que esto sea creí

cogiéndome de hombros. Tampoco es

n mi boca -es lo último que pronuncia antes de tomarme de la cintur

s ojos para experimentar esa sensación tan increíble. Se nota que sabe besar, y aquello que supuestamente iba a ser un beso "cortito" s

aferran más contra su cuerpo y no me quejo, se

astante avergonzada de haberme dejado llevar,

esándonos... Feliz año nuevo -dice con expresión divertida ante

mblando con tan solo un beso, no quiero imaginarme

gustaría d

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Bajo mis ordenes
Bajo mis ordenes
“Maia Torres, una tímida mujer de veintiocho años, sin experiencia laboral, tuvo la mala suerte de conseguir su primer trabajo en las vísperas de año nuevo. Sus responsabilidades eran simples: debía repartir café y bebidas alcoholicas, comida y cobrarles a los clientes del bar, todo bastante simple, hasta que un atractivo y misterioso hombre se ofreció a multiplicar el sueldo del mes solo si lo acompañaba a su casa a pasar el año nuevo. Cansada de tantas ordenes de su jefe, quien la trataba como si fuera su perrito faldero, decidió aceptar la propuesta del desconocido sin imaginarse que tenía que actuar como su futura esposa frente a su familia. Se suponía que ella debía actuar solo por unas horas, pero la situación se salió de control y terminó siendo una farsa cada vez más grande a la que ya no podría controlar, ¿pero cuánto tiempo duraría esa mentira? ¿Cuánto tiempo ella debería seguirle el juego? ¿Y qué pasaría si esa farsa se convirtiera en algo real? El desconocido le debía un favor, y cansada de tantas mentiras y seguir fingiendo, ahora sería él quien debería seguir sus ordenes.”