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Siempre Estaré Ahí

Capítulo 4 Un hombre apuesto

Palabras:878    |    Actualizado en: 09/02/2021

o que ese color afeminaba demasiado el porte varonil, pero en su caso, sucedía algo inaudito: le aporta

cuantos golpes hacía unos momentos, y este pensamiento trajo su ira de vuelta repentinamente, una ira tan fuerte que se apoderó de todo su ser. Así que volvió a patear al

stalló de repente en una risa histérica. "Hace mucho tiem

ste extraño hombre. Siempre había sido muy comunicat

que se acercaba desde lejos y sonrió justo después de decir esas palabras

ién podría testificar a su favor? ¿Qué debería hacer ahora? ¿Cómo contaría todo a la policía? Después de todo, era el ladrón, y no ella, quien estaba

licía hace un momento y nos info

voz del policía que reaccionó. Fue entonces que señaló al ladrón que yacía en el suelo y d

nte después de escuchar el comentario del policía que el ladrón era un reincidente. Ahora, con esta información,

tar que aquel no había sido su día de suerte. Para comenzar, en la mañana se había sentido algo molesta. Luego, salió de la oficina de Gerard con el estatus de mujer divorciada. Y para colmo, cuando quiso caminar sola por un tiempo, un ladrón vie

alimenticia disponible en su cuenta en una hora. Por lo tanto, procedió a verificarlo y se sorprendió al ver la cantidad de dinero que le había enviado. Sab

lo no había sido una pérdida, sino una bendición disfrazada. 'Y la casa... ¡Sí

as personas que ahí vivían eran ricas, poderosas o ambas cosas. La principal razón por la que Gerard compró la casa en ese lugar fue que estaba cerca de su emp

osas de Gerard en ella. Algunas pertenencias jamás se habían usado, pero a ella no le importaba mientras no tuviera que ver nada que le recordara a él en el apartamento. Luego, procedió a llamar al p

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Siempre Estaré Ahí
“El matrimonio no fue más que en beneficio de las dos familias. Podía elegir a cualquiera para que fuera su esposa, pero en el momento en que la vio, supo que ella era la que quería. Sin embargo, su matrimonio no duró mucho debido a su indiferencia. Hasta el momento en que firmó el acuerdo de divorcio, finalmente fue testigo de sus verdaderas intenciones. Resultó que ella también se aprovechó de él. Su divorcio no fue el final sino el comienzo del verdadero juego del amor.”