icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Siempre Estaré Ahí

Capítulo 5 Una llamada inesperada

Palabras:912    |    Actualizado en: 09/02/2021

ndamente dormida cuando sonó su teléfono. Adormilada, extendió la mano hacia la mesita de noche, buscando a tientas el celular. Era una llamada

¿quié

ente sin palabras. La suave y familiar voz que sonó desde el otro extremo de la línea cayó so

utuo y no estaba dispuesta a despertarse de la fantasía. Sin embargo, una noche fría y lluviosa, la realidad se encargó de darle una bofetada en la cara. Esa noc

? ¿Michelle...?", pre

omo un amigo cualquiera y tener una conversación normal con él. Entonces, sintió algo en su cara y extendió la mano para tocar su mejilla. Estaba mojada. Las lágrimas pa

a familia numerosa, despiadada y fría, y todos sus miembros eran egoístas y avariciosos. Si no hub

e la primera persona que se preocupó de verdad por ella. La curó cuando se cayó, interesándose por ella y consolándola para que dejara de llorar. Además, a menudo, cuando ella cometía errores, él asumía la culpa en su lugar, ayudándola así a evitar las repri

tuviste que volver? ¿Por qu

e ya había dormido lo suficiente, Michelle pasó

ompresa fría, cerró los ojos y luego se la colocó encima. La noche anterior la había dejado exhausta, tanto física como mentalmente. Sin embargo, no quería ir a la oficina he

us estudios. Ahora que lo pensaba, esa condición resultó realmente ridícula, ya que terminaron divorciándose tan rápido

o día de vacaciones había sido todo un fastidio, no iba a llegar tarde el primer día de trabajo. De rep

e llevaba. ¡No podía correr con ellos! Entonces, levantó la muñeca para mirar su reloj de pulsera y fue consciente de que llegaría tarde, lo que hizo que la imagen del rostro de Nadia se volviese

a. Un segundo después, se bajó la ventanilla, quedando a la vista el rostro frío de Ge

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Siempre Estaré Ahí
Siempre Estaré Ahí
“El matrimonio no fue más que en beneficio de las dos familias. Podía elegir a cualquiera para que fuera su esposa, pero en el momento en que la vio, supo que ella era la que quería. Sin embargo, su matrimonio no duró mucho debido a su indiferencia. Hasta el momento en que firmó el acuerdo de divorcio, finalmente fue testigo de sus verdaderas intenciones. Resultó que ella también se aprovechó de él. Su divorcio no fue el final sino el comienzo del verdadero juego del amor.”