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Todo es un arreglo del destino

Capítulo 4 Calumnias

Palabras:772    |    Actualizado en: 17/11/2022

ió y casi dejó caer sus anteojos

or calmarse, y volvió a ponérselos sin revelar su cara

destacaba perfectamente su alta figura, y aunque estaba par

ajo de su muy hermosa apariencia hab

profundamente, pero

su cuerpo que él había tocado la noche anterior. Incapaz de soportarlo más, ella estaba

ué será que las mujeres sie

dad. La verdad era que él también era guapo y parecía tener un semblante alegre. Con una ri

uela, eh. ¿Cómo te atreves a burlarte de mí de esa manera?", cue

humorado. Por su parte, Gerald lo miró con los ojos entrecerrados an

ntalones cortos de aspecto sencillo, pero su piel era sorprendentemente delicada. En ese momento, él se pregu

antes la había visto, pero ine

ño, quiso quitarle los ant

comenzaron a temblar. Justo cuando ella se decidió a huir, la p

os de tacón alto de Winnie resonaron contra el suelo de mármol del hote

ila era Gerald, se detuvo en seco, y de repente, su voz se volvió suave

ientras bajaba su mano, sus ojos se moviero

osa en él, Winnie apret

ho a Gerald que ella era la mujer que se

io, ella le lan

ó que esa perra

una sonrisa y le presentó a Sheila a Gerald. "Esta es She

ras éramos muy unidas, pero cuando ella terminó la secundaria, envidió m

pretar los puños hasta que sus uñas se le clavaron dolorosamente en las palmas

era que ella no quería que

dad temprana, y por eso ella ha estado codiciando nuestro dinero desde que la incorporamos a nuestra fam

lpe, pero creo que su hermana menor se ve incluso más bonita que usted

que es usted la que ha pasado

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Todo es un arreglo del destino
Todo es un arreglo del destino
“Desde que fue adoptada por la familia Newell, Sheila ha sido atormentada por su hermana y su madre adoptiva, quienes la trataron como una esclava miserable. Estando corta de dinero, Sheila acordó vender su virginidad a un viejo libertino repugnante a cambio de cheque para cubrir los gastos médicos de su amiga más querida. Sin embargo, el hombre con el que terminó durmiendo resultó ser un apuesto caballero que prometió casarse con ella como el fruto de la noche que pasaron juntos. Gerald Lamont, el hombre más rico de la ciudad, vino a la casa de Sheila al día siguiente. Sin embargo, para horror de Sheila, confundió a la persona al pedirle la mano a Winnie, su hermana, que se parecía mucho a ella. Peor aún, no parecía recordar a Sheila en absoluto. Sin embargo, con el tiempo, Gerald gradualmente se dio cuenta de que Winnie era muy diferente de la mujer con la que se había acostado esa noche. ¿Descubrirá Gerald el secreto de la familia Newell? ¿Es Winnie realmente la mujer con la que quería casarse? Si es así, ¿cómo es que no puede resistir el impulso de proteger a Sheila? Si se revela la verdad, ¿a quién elegirá?”