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Abismado en tu encanto irresistible

Capítulo 3 Vamos a divorciarnos

Palabras:807    |    Actualizado en: 01/03/2023

e despertó, ya h

e todavía estaba tirada en e

con amargura y sacudió la

gnificante, que hasta los propio

o tenía que

lo para devolverle el

os acercándose. Incluso antes de lev

sfuerzo, soportó toda la inco

sell

¡Tienes que disculparte c

ar, la última esperanza que tenía

do a ayudarla, sino a o

sperar que él estuviera allí

más de ocho años! Sin embargo, todo ese tiempo,

decisión definitiva: renunciar al hombre q

. Cuando ambos se miraron a los ojos, no había ningún tipo de afe

iar a su hombre, se muestra más decidida y

te y habló con calma, acentuan

Yo nunca la empujé. Si no me crees, pregúntales a los in

luso desafiante, como s

miró indignado. Al ver esto, Belinda sonrió con b

ombre cambió in

finalmente se arrepentiría de su e

rario! ¡Su mujer quer

a quien le suplic

ería divo

l derecho de aba

e Russell se llenó de odio. Con un t

puerta y jamás

linda se agrandó

e más habí

o que debía divorciarse de

a ese maldito lu

la, Belinda se tambaleó y

oridas y sacó su celular

umentos de divorcio, empacó sus pertenencias pers

milia Lindfield aún no la había encontrado ni se la habían llevado a casa. Su padre adoptivo era un adicto al juego,

ró en su vida. Él siempre la había defendido y protegido. Si no f

no pudo evitar reírse

ida como para enamorarse de un

aba

r rojo brillante se detuvo justo en frente de ella. El conduct

? ¿Qué fue lo que sucedió? ¡Estás herida! ¿Choca

l hombre desapareció cuando bajó d

ápido y lo esqu

ospital y mejor deja que sean las enf

an descuidada, Beli

trotó con consideración y le

preocupación y amabilidad con la in

más preocupado por su her

ell nunca se pr

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Abismado en tu encanto irresistible
Abismado en tu encanto irresistible
“Antes del divorcio, todos pensaban que Belinda era solo una ama de casa que no servía para nada. Incluso su esposo en ese momento, Russell, lo creyó. Sin embargo, después del divorcio, se reveló rápidamente que ella era la heredera de la familia Lindfield. No solo era competente en diseño, sino que también era una mujer de negocios astuta que sabía cómo obtener ganancias. Tenía varios hermanos que la adoraban. Al enterarse de que estaba soltera de nuevo, varios hombres guapos la persiguieron, decididos a ganarse su corazón. Cuando volvió a cruzarse en el camino de Russell, levantó con orgullo la barbilla y le preguntó: "¿Te arrepientes de divorciarte de mí?". El hombre respondió: "Sí. ¿Y si nos volvemos a casar?".”