Adolf Dunne
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Libros y Cuentos de Adolf Dunne
Un Riñón, Dos Destinos Enlazados
Moderno "Necesito un riñón."
Mi madre, Sofía Del Valle, lo dijo con escalofriante calma.
Veinte años después de abandonarme en una central de autobuses, aparecía en mi miserable vida para pedirme un órgano.
La miré, mis manos ásperas escondidas bajo la mesa, el contraste entre su mundo de lujos y mi realidad de precariedad me quemaba por dentro.
"¿Y por qué me dices esto a mí?" , respondí, mi voz más dura de lo que pretendía.
La palabra "hermana" para referirse a Isabella, su otra hija, sonaba amarga en mi boca.
Ella, la que me dejó con un billete arrugado y nunca volvió.
La que me condenó a orfanatos y una vida de lucha.
Ahora regresaba, no para disculparse, sino para exigirme una parte de mi cuerpo.
Pero el juego había cambiado.
"Te costará" , advertí, mi voz fría.
No se trataba de dinero, sino de justicia.
Cada noche de abandono, cada humillación, cada carencia… tendría un precio.
Un precio que ella, por primera vez, tendría que pagar.
Decidí que mi riñón valdría cincuenta millones de pesos.
Una cifra absurda, una venganza justa.
Cuando su abogado intentó intimidarme con amenazas, no cedí.
No más.
"Demandame, licenciado," los desafié, revelando su peor secreto.
"Y en el juzgado, hablaremos de abandono. De cómo su famosa clienta dejó a su propia hija por veinte años."
De repente, ellos, los poderosos, tuvieron miedo.
Pero la verdadera revelación llegó de una fuente inesperada.
Un mensaje anónimo: "No le des tu riñón. No son hermanas."
Una historia mucho más oscura que la que Sofía me había contado.
Una verdad que desmoronaría su mundo perfecto y me daría la victoria definitiva.
Ahora, el poder era mío.
Y no dudaría en usarlo. Venganza de La Heredera Modesta
Fantasía El día de mi graduación se suponía que sería el inicio de mis sueños, pero se convirtió en la antesala de mi peor pesadilla.
Mi propia hermana, Isabella, y mi mejor amigo, Mateo, me entregaron regalos envenenados: un amuleto de "buena suerte" y un ramo de flores, solo para que una alerta sobrenatural se materializara ante mis ojos, revelando su cruel complot.
"¡No lo uses, Sofía!", "Tu amigo también es malo", "Perderás tu voz", "La becada triunfará", "Serás internada en un centro psiquiátrico, muriendo en el olvido". Sus sonrisas, antes cálidas, se transformaron en máscaras depredadoras, revelando la traición que se cocía a mis espaldas.
¿Muda? ¿Destrozada? ¿En un psiquiátrico? ¿Por qué esta maldad tan retorcida de quienes decía amar? ¿Y por qué justamente ahora, cuando mi carrera como cantante estaba a punto de despegar?
En ese instante de revelación, con una calma que me sorprendió, supe que no caería en su trampa. El juego de ellos había terminado; ahora iniciaría el mío con la fuerza de un huracán. De Pobre A Heredero Recuperado
Moderno El día de mi boda.
Creí que sería el más feliz de mi vida, el culmen de años de sacrificio como repartidor para casarme con Sofía, mi amor de la infancia.
Pero justo en el altar, ella apareció del brazo de otro hombre, Ricardo, un tipo rico que siempre me despreció. No solo reveló que no se casaría conmigo, sino que lo anunciaron frente a todos, burlándose de mis ahorros al decir: "Gracias, Miguel Ángel, por pagar la fiesta de nuestra boda".
La humillación pública fue indescriptible. Mi corazón se hizo pedazos al darme cuenta de que todo, cada promesa, cada beso, era una cruel farsa mientras Ricardo exhibía el anillo que él le había dado, mucho más caro que mi humilde argolla de plata. Fui un títere, un "muerto de hambre" al que solo usaron. No entendía cómo la mujer que amaba pudo ser tan cruel, cómo mis abuelos, mi único apoyo, se quedaron sin palabras ante la escena, y cómo mi familia sería testigo de esta desgracia.
Cuando Sofía, sin remordimiento, tiró el anillo que le di, algo se encendió en mí. No era parálisis, ¡era fuego! Me alejé de ese circo de humillación, dejando atrás todo lo que creí que era mi vida.
Pero la historia apenas comenzaba, pues afuera, dos lujosos autos negros se detuvieron, y una voz temblorosa me llamó: "¿Miguel Ángel? Hijo... te hemos buscado por tanto tiempo." El Precio de Tu Desprecio
Moderno La cena anual de la empresa prometía una noche de brillo y ascensos, pero para Ricardo, un empleado "invisible", solo significaba codearse con la élite, aferrado a su amor secreto por Camila, la CEO.
De repente, el silencio se apoderó del salón cuando Sergio, el "amigo" de la infancia de Camila, acusó a Ricardo de robar su preciado Patek Philippe.
La vergüenza se apoderó de Ricardo mientras la multitud, incluidos los ojos fríos de Camila, lo miraba con desprecio. Los guardias lo sujetaron, y con un gesto teatral, Sergio vació la mochila de Ricardo, derramando sus modestas pertenencias y, para horror de todos, el Patek Philippe.
El pánico se convirtió en desesperación: la única cámara que podía exculparlo estaba "desconectada", y las palabras de Camila, pidiéndole que "cooperara", lo sentenciaron. ¿Cómo era posible? ¿Cómo pudo la mujer que amaba abandonarlo así?
Acusado públicamente, humillado y con su madre cayendo enferma por el estrés de las acusaciones, Ricardo se vio forzado a aceptar la ayuda de Sergio, exiliándose y jurando que un día, aquellos que lo pisotearon, se arrepentirían.' Subo El Autobús Destinado
Romance Mateo, mi prometido, sostenía con aire posesivo los boletos y documentos de nuestra beca para España, un pasaporte a una vida soñada. En la polvorienta terminal de autobuses de nuestro pueblo, el motor rugía impaciente; estábamos a punto de partir hacia Ciudad de México, el inicio de todo.
Pero su mandíbula tensa y su firme "Isabela no ha llegado" no fueron una espera inocua. La visión de sus manos apretando mi cuello, hasta que el aire se convirtió en un lujo, me asaltó, tan vívida como el infierno que ya conocía.
En mi vida anterior, esa fue mi noche de bodas, cuando Mateo me estranguló, sus ojos llenos de un odio incomprensible, culpándome por la vida miserable de Isabela, su "verdadero amor". Por su capricho de esperarla, perdí el autobús, la beca, el futuro y, finalmente, la vida misma.
Ahora, con el recuerdo de la muerte todavía frío en mi piel, la injusticia me quemaba. ¿Cómo pude rogarle, llorar y suplicarle entonces? ¿Cómo permití que un hombre tan retorcido, cuya familia manipulaba mi herencia, controlara mi destino y me llevara a la tumba?
Pero he renacido. Y esta vez, no soy la Sofía de antes. Solté su mano, un contacto que ahora me quemaba. "Entonces, espérala tú", le dije, mi voz tranquila, vacía de histeria. "Yo voy a subir a ese autobús. Tú puedes quedarte aquí con tu amada Isabela." El primer paso de mi venganza acababa de comenzar. El Desprecio Hacia un Padre
Romance Mateo Vargas, un chef talentoso, había sacrificado sus sueños culinarios para apoyar la ambición política de su esposa, Sofía.
Años dedicados al hogar y a su hija Valentina, manteniendo a la familia con un humilde puesto de tlayudas, creyendo en un amor incondicional.
Pero la cruel verdad se reveló: Sofía ahora tenía a Ricardo Montes, su asesor, ocupando el lugar a su lado.
Lo más desgarrador fue escuchar a su propia hija Valentina decirle sin piedad: "Mamá y Ricardo hacen mejor pareja. Tú solo la frenas."
En la fiesta de quince años, Valentina lo ignoró, llamando a Ricardo "Papá Ricardo", y Sofía lo trató con la fría indiferencia de un extraño.
Años de sacrificio culminaron en traición y humillación, incluso de su propia hija, quien, en el hospital, lo acusó falsamente para proteger a Ricardo.
¿Cómo pudieron las mujeres que más amaba cegarse así, dispuestas a borrarlo de sus vidas por ambición y engaño?
Pero de esa profunda herida nació una decisión inquebrantable: "¡Basta!"
Con asombrosa calma, entregó los papeles del divorcio y abandonó el hogar que lo había consumido.
Su nueva meta: el concurso "El Alma de México", su última oportunidad para un renacer personal y culinario.
Era tiempo de forjar un destino propio, lejos del desprecio, donde su valía sería, por fin, reconocida plenamente. Le puede gustar
Rechazada por mi ex, deseada por su padre
Glitch Petal Tras seis años de relación, Joslyn fue abandonada justo antes de su boda, cuando su novio prefirió a su primer amor antes que a ella.
Entonces llegó una propuesta inesperada, de Connor, el padre adoptivo de su exnovio. "Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieras y podrás vengarte de él".
El acuerdo tenía sus ventajas: una generosa asignación mensual, abundantes recursos a su alcance, un marido que prácticamente nunca estaba en casa y el puro placer de restregarle a su exnovio su nueva posición social.
Pero el esposo distante que esperaba se volvió posesivo.
Mientras su ex le suplicaba públicamente que le diera otra oportunidad, Connor la atrajo hacia sus brazos. "Si vuelves a decir eso, te expulsaré de la familia para siempre".
Solo más tarde Joslyn descubrió la verdad: Connor había pasado seis años planeando hacerla suya.
Creyendo que solo era un trato beneficioso, ella aceptó.
¿Viajes constantes? Una completa mentira. ¿Y la promesa de que cada uno viviría su propia vida? Otro engaño cuidadosamente urdido. En su noche de bodas, él la tenía inmovilizada bajo su cuerpo, y sus besos le robaban el aliento. Y noche tras noche, seguía volviendo a casa, completamente obsesionado con ella. Nunca más seré tuya
IReader Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor.
Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos.
El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país.
La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia".
Ella se alejó, y Ryan se derrumbó.
Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él".
Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando". De exesposa humilde a magnate brillante
Dream Weaver Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!". La esposa rechazada es multimillonaria
Leeland Lizardo Durante siete años fui la esposa perfecta y silenciosa, ocultando mi verdadera identidad mientras trabajaba como enfermera de urgencias.
Hasta que mi multimillonario esposo irrumpió en mi sala con una mujer cubierta de sangre en sus brazos. Era Allena, la prometida de su primo.
Me empujó con violencia para protegerla. Al examinarla, mis instintos médicos revelaron la repugnante verdad: una hemorragia interna masiva causada por relaciones sexuales salvajes. Él me arrojó un cheque de cien mil dólares para comprar mi silencio. Poco después, cuando sus amigos me acorralaron para humillarme, él volvió a empujarme para salvar a su amante de un simple café derramado. Mi cuerpo salió volando y mi brazo se estrelló contra una mesa de cristal, abriendo una herida profunda que empapó la alfombra de sangre.
Él se quedó paralizado, pero ni siquiera intentó ayudarme; seguía abrazándola a ella. Recordé cómo tuve que falsificar un aborto y esconder a nuestra hija durante cinco años porque él amenazó con destruirme si alguna vez quedaba embarazada. Todo mi amor y sumisión se convirtieron en puro asco.
Con escalofriante calma, me até un torniquete con los dientes, estampé mi sangre directamente en su impecable traje a medida y lo miré a los ojos.
"Terminé contigo."
El contrato matrimonial expira en tres días. Es hora de despertar a mi verdadera identidad, vaciar su penthouse y dejarlo rogando entre las ruinas. Se retira la Primera Dama, y entra Su Majestad
Asher Wolfe Durante tres años, Allison interpretó el papel de la perfecta Primera Dama en un matrimonio que nunca le devolvió el amor.
Nolan le entregó los papeles del divorcio, burlándose de sus orígenes mientras su madre la menospreciaba por no poder tener hijos y su amante embarazada reclamaba su lugar. Así que Allison se fue.
El mismo día que dejó a su esposo, su familia la reclamó como una princesa perdida.
Corona, fortuna, poder, tres hermanos imponentes y un consorte real elegido a dedo ahora estaban a su lado.
Su hermano mayor, el traficante de armas más temido del mundo, deslizó una tarjeta negra sobre la mesa y le dijo: "Adelante. Gasta a tu antojo".
Su segundo hermano, el médico genio, giraba un bisturí entre sus dedos, mientras decía: "Dime, hermanita. ¿Cuántos cortes merecen los que te hicieron daño?".
Su tercer hermano, una superestrella mundial de las artes marciales, irrumpió en el refugio de su exmarido. "¿Quién hizo llorar a mi hermana? Es hora de pagar las consecuencias".
Cuando su arrepentido ex suplicó por otra oportunidad, Allison solo sonrió.
Era demasiado tarde. Ya no era su esposa. Era su peor error. ¿Cómo domar a un boxer salvaje?
Sable Thorn Al regresar a su ciudad natal para una cita a ciegas, Verena esperaba encontrar estabilidad, pero no a Asher, un rudo entrenador de boxeo que parecía tener demasiada confianza en sí mismo.
Cuando le preguntó por qué alguien como él había optado por una cita a ciegas, respondió que simplemente era exigente con las mujeres. ¿Su opinión? Demasiado superficial. Desde luego, no era alguien en quien pudiera confiar.
Convencida de que no era de fiar, ella mantuvo las distancias. Sin embargo, el hombre aparecía por todas partes, llenando sus días de comentarios burlones y encuentros sospechosamente oportunos.
Verena supuso que se trataba de un simple coqueteo, sin darse cuenta de que él llevaba años esperándola en silencio.
Hasta que un día, las cosas dieron un giro. Cuando ella lo acorraló y lo desafió, el hombre, por lo general descarado, se puso rojo.
"Soy un tipo decente", insistió, mientras ella luchaba por no reírse de su inesperada inocencia. Trillizos secretos: La segunda oportunidad del multimillonario
Nikos Boudin Mientras el ataúd de mi madre descendía a la tierra bajo una lluvia torrencial, el espacio reservado para mi esposo permanecía vacío.
Todos susurraban que estaba atrapado en el tráfico, pero mi celular vibró con la cruel verdad: una transmisión en vivo lo mostraba en una gala de lujo, impecable en su esmoquin, riendo con su exnovia colgada del brazo.
La humillación no terminó ahí. A las dos de la mañana, Custodio llegó a nuestro penthouse. No venía solo. Trajo a su amante a nuestra casa en la noche del funeral de mi madre, excusándose con que ella "se sentía mal".
Al ver la mancha de labial en su cuello y oler el perfume de ella impregnado en su ropa, el dolor se convirtió en hielo.
Él estaba tan ocupado siéndome infiel que ni siquiera había notado que yo tenía siete meses de embarazo. Me toqué el vientre y supe lo que tenía que hacer. Ese hombre no merecía conocer a su hijo.
A la mañana siguiente, me esfumé. Dejé sobre la mesa los papeles de divorcio firmados y un expediente médico falsificado de un aborto de emergencia. Quería que sintiera que lo había perdido todo.
Cinco años después, he regresado a la ciudad. Ya no soy la esposa sumisa, sino "Cali", una figura temida en el mercado negro.
Y Custodio acaba de encontrar su preciado Maybach destrozado con pintura rosa.
En el capó, una mano infantil escribió dos palabras que lo perseguirán por siempre:
"MAL PADRE".