Judith C-Tagoe
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Libros y Cuentos de Judith C-Tagoe
Mi Venganza, Su Peor Pesadilla
Moderno El aire en el salón de clases se sentía pesado.
De repente, una figura familiar se paró frente a mi escritorio: Brenda, mi supuesta amiga.
"Sofía, por favor, ¿me prestas tu identificación?"
En mi vida pasada, esta petición fue el inicio de mi infierno. Le di mi información, y ella la usó para pedir un préstamo enorme a mi nombre, hundiéndome en deudas y arruinando mi reputación.
Pero cuando Diego, mi supuesto novio, me arrebató el bolso para entregárselo, el dolor de la traición me golpeó como un rayo.
Recordé el préstamo, la humillación, mis piernas rotas, la falsa acusación, y el camión que finalmente aplastó mi cuerpo.
Todo orquestado por ellos dos.
¿Cómo pude ser tan ciega?
La Sofía ingenua murió bajo las ruedas de aquel camión.
Y renací con un único propósito: venganza. Prisionera Regresa Y Su Venganza
Moderno Salí de la cárcel después de cinco años, esperando el abrazo de mi esposo, Mateo, y la oportunidad de reconstruir mi vida. Él prometió que todo sería diferente, que volveríamos a casa y olvidaríamos el pasado.
Pero mi mundo se hizo pedazos cuando escuché su voz al teléfono, revelando una traición que superaba cualquier pesadilla. "Sí, ya está aquí... No, no sospecha nada. Sigue siendo la misma ingenua de siempre," le dijo a mi propia hermana, Camila.
Luego, la verdad más dolorosa salió a la luz: mi empresa, mi nombre, mi libertad, todo me fue arrebatado en un elaborado plan orquestado por mi esposo y mi hermana. Incluso mi hijo, Diego, fue manipulado para traicionarme. La humillación pública no cesó, mi suegra me abofeteó en una cena, y me acusaron de agredir a Camila.
Mi esposo se puso del lado de ella. Mi hijo, mi propio hijo, no hizo nada, solo vio. Todos me dieron la espalda.
¿Cómo era posible tanto odio? ¿Por qué la gente a la que más amaba me había hecho esto? ¿Qué había en mí que mereciera tal traición?
En medio de la oscuridad, tomé una decisión. Con la ayuda de un viejo amigo, Ricardo, huí de ese infierno. Ya no era la Sofía ingenua. Era Sofía. Y estaba lista para renacer y hacerles pagar a todos. Mi Bebé, Mi Revancha
Fantasía La última imagen que vi fue la lluvia helada golpeando el parabrisas roto de mi auto.
Sofía Romero, la hija de la cocinera que creció como mi sombra, sostenía la mano de mi esposo, Linus, acunando a mi bebé.
Recordé con espanto cómo, con tres gallinas mágicas, me había arrebatado a mi hijo, robado mi identidad como heredera e incriminado por locura, quedándose con el hombre que amaba.
Me arrojaron a la calle, sin nada, y ahora la muerte me reclamaba.
La rabia me quemaba más que mis heridas. Si tan solo tuviera otra oportunidad…
Abrí los ojos al sol de mi mansión, con la molesta sensación del posparto. Mi bebé. Había vuelto.
Justo antes de que Sofía iniciara su plan macabro.
Ella entró, ofreciéndome un "caldo especial" y una "bebida de hierbas" con su sonrisa viperina.
Sabía que esos brebajes, en mi vida anterior, habían facilitado el intercambio, debilitando mi alma para que no pudiera proteger a mi hijo.
Pero esta vez, Sofía, la que va a beber el caldo amargo de la traición, serás tú.
Rechacé sus ofertas, pero no sin antes convencerla de beber de su propia medicina, bajo el pretexto de que su propio hijo, nacido con una malformación, lo necesitaba más que el mío.
Dos días después, su bebé, el suyo, no el mío, se cubrió de plumas y graznaba como un pollo.
La magia, reflejo de su podrida intención, se había vuelto contra ella.
El amuleto de jade "protector" que intentó darme, el mismo que usó para maldecir a su hijo, lo rompí en pedazos.
En el bautizo de mi Ricardito, Linus, mis padres y la alta sociedad fueron testigos de su humillación.
Ella se arrojó a los pies de mi prometido Linus, acusándome, gritando su envidia, que ella debía ser Isabel Vargas.
Don Ricardo, mi padre, hizo que se la llevaran a rastras.
Sofía, en su locura y desesperación, acudió a la curandera para intercambiar identidades, deseando mi vida.
Y lo logró.
De repente, sentí un mareo intenso. Desperté en el cuerpo de Sofía Romero, en la miseria, mientras ella disfrutaba de mi cuerpo y mi fortuna.
Pero yo sabía lo que ella no. La jaula de oro de los De la Torre, la familia de Linus, la ahogaría.
En la fiesta de compromiso, hice que su propia y vulgar familia apareciera para exponerla.
La mentira se desmoronó, la arruinaron.
Sofía terminó en un psiquiátrico, sus sueños de grandeza hechos añicos.
La visité. Su hijo, el "pollo" , murió. El hechizo se revirtió.
Mi venganza estaba completa.
No hay gallinas mágicas que te salven en este mundo.
Solo depredadores y presas. El Susurro de un Amor Inesperado
Mafia Sofía Romero, conocida como "La Susurrante", terminaba un trabajo más, su vida transcurría entre la paz de los muertos y la agonía de su hermano Miguel, anclado a una cama de hospital por la violencia de la mafia.
Un día, recibe una llamada inesperada de los poderosísimos De la Vega, solicitando sus servicios para "pacificar" el alma de su hijo Alejandro, supuestamente fallecido en un trágico accidente.
Al llegar a la mansión, descubre la verdad: Alejandro no está muerto, sino envenenado y paralizado, víctima de una conspiración familiar para usurpar su herencia, y ella ha sido engañada y encerrada para ser cómplice de su cremación.
El horror se apodera de ella al ver el cuerpo inerte de Alejandro, pero su furia se enciende al comprender que, una vez que su "trabajo" esté hecho, se convertirá en un cabo suelto que eliminar.
Atrapada en un nido de víboras, Sofía descubre el oscuro plan: ser utilizada como vientre de alquiler para el heredero De la Vega y luego desechada.
Desesperada, Sofía se une a Alejandro en un pacto de supervivencia, usando su herencia familiar y sus poderes ancestrales para darles a los De la Vega un infierno propio, desvelando una verdad que sacudirá los cimientos de México.
¿Podrá "La Susurrante" desenterrar los secretos, vengar a los traicionados y escapar de las garras de esta brutal familia? Esposa Traicionada, Madre Resurgida
Moderno El grito de mi Mateo, mi pequeño, rompió la tarde y mi corazón.
Corrí a su lado: una serpiente de coral se deslizaba, su veneno ya en la muñeca de mi hijo.
Llamé a Carlos, mi esposo, pero solo obtuve su silencio, su buzón.
El antídoto, nuestra única esperanza, estaba en casa del señor García, su mentor.
Pero Carlos llegó con Isabella, la hija de García, su tobillo "mordido" , y la caja del antídoto vacía.
"Solo había uno", dijo, y la entregó a ella, no a nuestro hijo.
Mi mundo se desmoronó cuando el doctor pronunció esas palabras heladas: "Lo siento mucho, señora Romero. Hicimos todo lo posible."
Mateo se había ido, y Carlos... él consolaba a Isabella, que sollozaba falsamente.
Una semana después, la verdad me golpeó más fuerte que cualquier veneno: la serpiente de Isabella era "inofensiva", una falsa coral.
Ella nunca necesitó el antídoto.
Mi hijo murió por una mentira, por la ambición de Carlos de complacer a su jefe, a costa de la vida de nuestro propio hijo.
Con el cochecito destrozado de Mateo en el suelo y sus palabras frías echándome de casa, me di cuenta: él nunca nos amó.
Vagando por la ciudad, destrozada y sin un centavo, la desesperación me envolvió.
Pero entonces, una voz inesperada me ofreció un camino: "Cásate conmigo. Yo te ayudaré a obtener justicia." Amor bajo los Secretos Tristes
Romance Isabella Vargas acaba de salir de prisión. Cinco años tras las rejas por un crimen que no cometió, un sacrificio oculto que ahora le consume la vida. El diagnóstico es claro: un mes, quizás menos, es lo que le queda de un cáncer terminal. Su único anhelo: que sus cenizas sean esparcidas en el mítico Cabo de la Vela, la promesa de amor eterno que un día compartió con Mateo Herrera.
Pero su libertad se convierte en una nueva condena cuando el destino la cruza con Mateo, el hombre por quien lo abandonó todo. Para él, Isabella no es más que la asesina de su padre, alguien a quien desprecia con cada fibra de su ser, cegado por un dolor y una rabia implacables.
Bajo la excusa de un trabajo como mesera, Mateo la arrastra a la boda de sus sueños con Sofía Montoya, la ex-amiga que siempre había anhelado su lugar. La obliga a ser testigo de su "felicidad", la humilla públicamente, la somete a tareas degradantes como buscar anillos en fuentes heladas mientras su cuerpo, ya frágil por la enfermedad, gime de dolor. Cada tormento, sin que él lo sepa, es una contribución al fondo de su último deseo.
¿Cómo puede una mujer moribunda soportar tal calvario a manos del hombre al que protegió con su propia libertad? ¿Qué retorcidos caminos la llevaron a un sacrificio tan absoluto por una familia que ahora la despedaza? El aire cortante de Bogotá es un velo sobre una verdad inconfesable, una injusticia que clama al cielo.
Con cada humillación, Isabella se aferra más a su último anhelo. Sabe que su tiempo se acaba, que el Cabo de la Vela la espera. ¿Logrará alcanzar la paz en su destino final, o su trágico sacrificio revelará una verdad devastadora que destrozará a Mateo mucho después de que ella se haya ido? Le puede gustar
Su venganza fue su brillantez
Lazy Sunday "Elliana, la ""patita fea"" rechazada por su familia, fue humillada por su hermanastra Paige, la admirada por todos, comprometida con el CEO Cole, era la mujer más arrogante... hasta que él se casó con Elliana el día de la boda. Todos, atónitos, se preguntaron por qué había elegido a la mujer ""fea"".
Mientras esperaban que la despreciaran, Elliana dejó a todos boquiabiertos al revelar su verdadera identidad: una sanadora milagrosa, magnate financiera, una experta en valuación y una mente maestra en la IA.
Cuando quienes la maltrataron se arrepintieron amargamente y suplicaron perdón, Cole desveló una foto impactante de Elliana sin maquillaje, causando conmoción en los medios:
""Mi esposa no necesita la aprobación de nadie""." Maridos intercambiados, destinos cambiados
Mia Caldwell En su vida anterior, Gracie se casó con Theo. Aparentemente, eran la pareja académica ideal, pero en privado, ella se convirtió en un simple escalón para su ambición y terminó en un final trágico.
Su hermana menor Ellie se casó con Brayden, solo para ser abandonada por el regreso de su verdadero amor, quedando sola y deshonrada.
Esta vez, ambas hermanas renacieron. Ellie se apresuró a casarse con Theo, persiguiendo el éxito que Gracie una vez tuvo, sin darse cuenta de que estaba repitiendo el mismo desamor.
Gracie, en cambio, entró en un matrimonio basado en un acuerdo sin amor con Brayden. Pero cuando surgió el peligro, él la defendió ferozmente.
¿Podría el destino finalmente reescribir sus desenlaces? Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión
Calla Rhodes Durante tres años, Cathryn y su marido Liam vivieron en un matrimonio sin sexo. Ella se consolaba pensando que Liam se enterraba en el trabajo por un futuro que nunca llegaba.
Pero todo se derrumbó el día que su madre murió: descubrió que él le era infiel con su hermanastra desde la misma noche de bodas.
Ella enterró sus sentimientos, renunció a toda esperanza y tomó una decisión: el divorcio. No faltaron las burlas. "Esperen a ver, en unos días vuelve arrastrándose", se mofaban.
En cambio, lo que vieron fue a Liam, arrodillado bajo la lluvia, suplicándole que se quedara.
En una entrevista, cuando un periodista le preguntó sobre una reconciliación con Liam, ella soltó con desdén. "Es un tipo patético, solo le gusta perseguir a quien no lo quiere".
Fue entonces cuando un magnate de influencia indiscutible la atrajo hacia su pecho. "Que nadie se atreva a mirar a mi mujer, o tendrá que enfrentarse a mí". De exesposa humilde a magnate brillante
Dream Weaver Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".