Nial Molotch
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Libros y Cuentos de Nial Molotch
Navidad Robada: La Traición Familiar
Moderno Navidad se acercaba, y todo en casa olía a alegría, mi madre, Isabel, radiante como siempre, ultimaba los preparativos para nuestra gran cena familiar.
Pero la llamada de Lucía, mi prima, esa misma noche, trajo consigo una sensación agridulce, su voz melosa, siempre tan interesada, escondía algo que me revolvía el estómago.
Inesperadamente, lo que prometía ser una noche mágica en "El Mirador del Valle" se convirtió en una invasión, Lucía llegó con su familia, sin invitación, reclamando un lugar en nuestra mesa.
"Familia, ¡qué sorpresa encontrarlos aquí!", exclamaron, como si no supieran de antemano el nombre de nuestra reserva, la cual habían investigado con antelación.
Mi madre, en su infinita bondad, se dejó llevar, intentando mantener la paz, incluso cuando Lucía y Miguel, su esposo, empezaron a desplazar a mis abuelos a un rincón, mientras sus hijos campaban a sus anchas, molestando a todos.
Sentía una impotencia enorme al ver a Miguel encender un puro en medio del restaurante. Sus groserías y burlas hacia mi familia nos hirieron profundamente.
"¡Todavía con tu tiendita esa de cosas para bebés? ¿Sí deja para vivir o es nomás un hobby para no aburrirte en la casa?", preguntó Miguel con ironía.
La humillación alcanzó su punto máximo cuando Miguel, sin reparo, le arrebató un trozo de comida del plato a mi abuelo.
Pero el colmo fue cuando Leo, el hijo de Lucía, empujó a mi hija al suelo, hiriéndola, mientras su madre, lejos de disculparse, se burlaba: "¡Fue un simple empujón de niños, ni que la hubiera matado!".
Ver a mi hija herida, la burla de Lucía y el cinismo de Miguel, encendió una chispa en mi madre, Isabel, esa mujer dulce y paciente que creía conocer.
Un grito desgarrador brotó del alma de mi madre: "¡La sangre no te da derecho a abusar de mi bondad, a humillar a mis padres, a golpear a mis nietos y a insultar a mis hijas!".
Lucía, con una sonrisa torcida, contestó: "Te voy a demandar, tía, vamos a empezar con una compensación de... ¿qué te parece medio millón de pesos para empezar?". No solo admitía la extorsión sobre la que tanto había planeado, sino que además, reveló su verdadero objetivo: "El abuelo dice que tienes que dármela para reparar el honor de la familia!".
Fue entonces cuando lo impensable sucedió, mi madre, con una fuerza que nunca le había visto, agarró su teléfono y lo estrelló con furia contra la cara de Lucía.
"Esa es mi contraoferta", sentenció mi madre.
Esa noche, la batalla por la cena se transformó en algo mucho más grande: la lucha por la dignidad, por la familia que sí nos importaba y por la verdad que Lucía y Miguel intentaron esconder. ¿Sería este el fin de años de abuso o apenas el comienzo de una guerra familiar por venir? Soy El Heredero Perdido
Romance Mi boda debía ser el día más feliz de mi vida.
Había ahorrado meses para mi traje, mi corazón latía por Sofía del Valle, mi amor de la infancia.
Pero la ceremonia se retrasó.
Luego, mi prometida apareció del brazo de otro hombre, Alejandro Guzmán.
Don Ernesto, el padre de Sofía y casi un padre para mí, los presentó con una sonrisa satisfecha que no llegaba a sus ojos.
"Sofía ha encontrado a su verdadero amor. ¡Un hombre que sí está a su altura!"
El salón estalló en murmullos venenosos, miradas de lástima y burla, fragmentos horribles: "Pobre diablo", "Nunca fue digno de ella", "¡Un arrimado de los Del Valle!"
Mi corazón se detuvo, el aire se fue de mis pulmones.
Sofía me ofreció dinero, una limosna por "mis gastos y molestias".
Sentí la sangre subir a mi rostro, la humillación quemando por dentro.
Mis años de servilismo a Don Ernesto, mi trabajo duro por una paga miserable, todo por ella, por ser parte de esa familia, se derrumbaban.
Vi a Sofía.
Por primera vez, la vi de verdad: superficial, ambiciosa, cruel.
El amor se convirtió en cenizas.
No tomé su sucio dinero.
"¿Tú qué le ofreces?", flotó la pregunta de Don Ernesto.
La rabia me ahogaba, pero me tragué mi dolor.
No les daría el gusto de verme llorar.
Me di la vuelta y justo cuando sentía todas las miradas sobre mi espalda, mi teléfono vibró.
Un número desconocido de la Ciudad de México.
"¿Hablo con el joven Ricardo Morales?"
"Soy Armando, asistente del señor y la señora Morales. Lo hemos encontrado. Sus padres lo han estado buscando por más de veinte años."
¿Mis padres?
Los padres que nunca conocí.
Una familia poderosa de la Ciudad de México.
Miré hacia atrás, al circo de mi vida destrozada.
A Sofía, a Alex, a Don Ernesto, celebrando mi ruina.
Una decisión fría y dura se formó en mi mente.
No, no me derrumbaría.
Esto no era un final.
Era un comienzo. La Bailaora Renacida: Adiós a un Amor Falso
Fantasía Mi vida era un sueño, dedicada por completo a mi amado Roy y a nuestro hijo Leo en nuestra hermosa finca de Jerez, especialmente en la mágica Noche de San Juan.
Todo se hizo pedazos cuando mi pequeño Leo, con solo cinco años, le susurró a su padre en euskera: "Papá, quiero que te divorcies de mamá. Quiero que tía Sasha sea mi nueva mamá".
Roy le respondió con una sonrisa cómplice que congeló mi sangre: "Tu deseo se cumplirá muy pronto", revelando que mi propia hermana mayor, Sasha, era la destinataria de su traición.
Minutos después, Roy me ofreció un acuerdo de divorcio de un millón de euros y un apartamento en Miami, confesando que solo me había desposado por presión familiar, como un reemplazo para Sasha, quien lo abandonó cuando cayó en coma hace cinco años.
¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme y el hijo por el que sacrifiqué mi carrera y salud me despreciaran de esta manera, eligiendo la superficialidad sobre mi devoción y sacrificio?
En medio de la devastación, una voz mecánica resonó en mi mente, un "sistema" que me había prometido una cura a cambio de rehabilitar a Roy: "¿Desea solicitar la desvinculación final?", a lo que respondí sin dudar: "Sí", sellando mi destino de renacimiento en un nuevo, y quizás, mejor mundo. Le puede gustar
Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión
Calla Rhodes Durante tres años, Cathryn y su marido Liam vivieron en un matrimonio sin sexo. Ella se consolaba pensando que Liam se enterraba en el trabajo por un futuro que nunca llegaba.
Pero todo se derrumbó el día que su madre murió: descubrió que él le era infiel con su hermanastra desde la misma noche de bodas.
Ella enterró sus sentimientos, renunció a toda esperanza y tomó una decisión: el divorcio. No faltaron las burlas. "Esperen a ver, en unos días vuelve arrastrándose", se mofaban.
En cambio, lo que vieron fue a Liam, arrodillado bajo la lluvia, suplicándole que se quedara.
En una entrevista, cuando un periodista le preguntó sobre una reconciliación con Liam, ella soltó con desdén. "Es un tipo patético, solo le gusta perseguir a quien no lo quiere".
Fue entonces cuando un magnate de influencia indiscutible la atrajo hacia su pecho. "Que nadie se atreva a mirar a mi mujer, o tendrá que enfrentarse a mí". Su venganza fue su brillantez
Lazy Sunday "Elliana, la ""patita fea"" rechazada por su familia, fue humillada por su hermanastra Paige, la admirada por todos, comprometida con el CEO Cole, era la mujer más arrogante... hasta que él se casó con Elliana el día de la boda. Todos, atónitos, se preguntaron por qué había elegido a la mujer ""fea"".
Mientras esperaban que la despreciaran, Elliana dejó a todos boquiabiertos al revelar su verdadera identidad: una sanadora milagrosa, magnate financiera, una experta en valuación y una mente maestra en la IA.
Cuando quienes la maltrataron se arrepintieron amargamente y suplicaron perdón, Cole desveló una foto impactante de Elliana sin maquillaje, causando conmoción en los medios:
""Mi esposa no necesita la aprobación de nadie""." Maridos intercambiados, destinos cambiados
Mia Caldwell En su vida anterior, Gracie se casó con Theo. Aparentemente, eran la pareja académica ideal, pero en privado, ella se convirtió en un simple escalón para su ambición y terminó en un final trágico.
Su hermana menor Ellie se casó con Brayden, solo para ser abandonada por el regreso de su verdadero amor, quedando sola y deshonrada.
Esta vez, ambas hermanas renacieron. Ellie se apresuró a casarse con Theo, persiguiendo el éxito que Gracie una vez tuvo, sin darse cuenta de que estaba repitiendo el mismo desamor.
Gracie, en cambio, entró en un matrimonio basado en un acuerdo sin amor con Brayden. Pero cuando surgió el peligro, él la defendió ferozmente.
¿Podría el destino finalmente reescribir sus desenlaces? De exesposa humilde a magnate brillante
Dream Weaver Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".