Nova Chase
6 Libros Publicados
Libros y Cuentos de Nova Chase
Cuando el Amor Se Rompe
Moderno El olor a desinfectante apenas ocultaba el hedor a sangre mientras abría los ojos en el hospital.
"¿Mateo?", susurré, mi voz rota, buscando a mi pequeño de cinco años.
La enfermera evadió mi mirada, un vacío helado se extendió por mis venas.
"Lo siento mucho, señora. El niño... no sobrevivió", dijo, con una lástima que no quería.
El mundo se detuvo, pero las lágrimas no llegaron, solo un frío que me calaba hasta los huesos.
Horas después, Ricardo, mi esposo, entró, impoluto y frío, sin rastro de dolor.
"Lo del niño ya está arreglado", escuché que le decía a alguien por teléfono. "Fue lo mejor. Siempre fue un niño enfermizo, un gasto constante. Ahora podemos empezar de nuevo, sin cargas".
Cada palabra fue un clavo hundiéndose en mi pecho, revelando una verdad monstruosa: nuestro hijo era solo un inconveniente, un mueble viejo del que se habían deshecho.
La traición me robó el aire, pero el odio gélido que me inundó me dio una claridad aterradora.
Mi matrimonio, mi vida, todo había sido una mentira.
No solo me había engañado, había borrado mi existencia y la de mi hijo para reemplazarnos con una versión "mejorada".
"Arturo, soy Sofía. Necesito tu ayuda. Es un divorcio. Y es una guerra". Alma Rota, Venganza Divina
Fantasía Mis ojos se abrieron a la oscuridad, al frío gélido de una celda de piedra, un dolor sordo y constante que se había adherido a cada hueso, a cada parte de mi ser.
Había perdido la cuenta de los días, o tal vez eran años, en este infierno donde solo existía el sufrimiento.
Valeria, mi mejor amiga en otra vida, entró, su rostro ahora un mapa de desprecio, sus ropas un insulto de seda y joyas.
"Mira cómo has quedado, Sofía," dijo ella, su voz dulce, pero cargada de veneno, "¿todavía sueñas con que Ricardo vendrá a salvarte? Qué tonta."
Me arrodillé, encadenada, observando una imagen flotante y cruel: mis padres, ancianos y frágiles, azotados en un campo de trabajos forzados.
"Les dije que tus padres eran traidores," explicó Valeria con calma, como si hablara del clima, "la gente se lo creyó, y ahora pagan por tus crímenes. ¿No es justo?"
El mundo se derrumbó. Un grito desgarrador escapó de mi garganta, un sonido animal de puro dolor.
Ricardo, mi prometido, el hombre por el que lo sacrifiqué todo, entró, y creyó su farsa.
Me arrastraron, apenas viva, mientras Ricardo me condenaba a un castigo atroz, por la mujer que me había robado mi vida, mi amor, mi futuro.
Reviví la verdad: le entregué mi diseño, mi alma, para elevarlo.
Él se llevó la gloria, y con Valeria a cuestas, encubrieron un asesinato, el de Miguel, mi ex novio, a quien culparon de un accidente provocado por ellos.
Todo lo perdí: mi nombre, mi libertad, mi cordura.
Fui su juguete, su sacrificio.
Entonces, la última humillación: mi carne y mi sangre convertidas en una sopa, servida al hombre que amé, para sellar su nueva vida, mientras la mía yacía hecha pedazos.
Pero el tormento renació en odio puro.
Mi alma, desgarrada, se levantó en ira, una furia primordial que clamaba venganza.
Luché, no por piedad, sino por la aniquilación de mis verdugos.
Arrastrada a la Plaza de las Almas, encadenada, recibí el Látigo de las Mil Agonías.
Cada golpe reventaba mi espíritu.
Pero, con cada agonía, una parte de mí se liberaba.
El amor y el odio se evaporaron.
Ahora solo quiero escapar.
Bebí del Agua del Olvido.
Me lancé al Pozo de la Reencarnación.
Renací como Lía.
Libre, pensé.
Pero este nuevo mundo, esta nueva vida… ¿Era una bendición o solo otra cruel broma del destino?
Porque Ricardo ha regresado.
Y no, no es una coincidencia.
Me busca.
Dice que me protegerá, que ha cambiado.
Pero un escalofrío me recorre el alma cada vez que lo veo.
Mi pasado me persigue, un eco de horror que se niega a morir.
Ahora, ¿cómo puedo escapar de un destino que parece empeñado en atarme a mi torturador? El Precio de Tu Amor
Fantasía Creía que mi vida era un cuento de hadas: una casita que olía a canela, un trabajo que amaba y Ricardo, mi esposo, el hombre que me traía flores sin razón y me susurraba "te amo" antes de dormir.
Hasta que una noche, su teléfono se resbaló de su bolsillo y, al intentar guardarlo, la pantalla se encendió, revelando mensajes con "besos y corazones" de una tal Ximena.
Mi estómago se retorció al leer los mensajes entre ellos: promesas de amor eterno, un hijo secreto y, lo más escalofriante, un plan detallado para asesinarme y cobrar una póliza de seguro de vida de un millón de pesos.
¿Podría el hombre que juró amarme planear una muerte tan cruel para mí, su esposa?
Con el corazón destrozado y el alma rota, recordé las palabras de mi abuela, la "Curandera del Río" : "Cuando el peligro te aceche y no haya salida, mira a los ojos de tu enemigo y desea con toda tu alma estar en su lugar. El río te escuchará" . El Costo de un Renacer
Urban romance Mi hermano de sangre lo era todo para mí, un riñón era la única salvación; el único compatible era mi padre, y yo lo recordaba de otra vida.
Pero ella, Scarlett Salazar, mi esposa, la mujer que en mi vida anterior amé ciegamente antes de traicionarla, aquella por la que ahora renunciaba a todo, la veía usándolo como un peón en su retorcido juego.
Me arrodillé, supliqué en el pasillo helado del hospital, pero ella no me vio, simplemente ordenó a sus guardaespaldas que me encerraran, para que no interfiriera.
No solo forzó a mi padre a una operación riesgosa para salvar a su maldito amante, un sommelier llamado Marcel Hewitt, sino que me sometió a una tortura sistemática: me humilló, me obligó a domar un caballo que me aterrorizaba, me quemó las manos, y llegó incluso a amenazar con arrojar a mis padres al vacío.
¿Cómo era posible? ¿Cómo la mujer que una vez se cortó los dedos por salvarme se había convertido en un témpano de hielo, una criatura tan cruel y despiadada?
El día que las mentiras de Marcel se descubrieron y Scarlett lo envió a prisión, tomé mi decisión: el infierno de esta segunda oportunidad, esta penitencia, había terminado.
Entonces, compré unos billetes de avión a Lisboa, ocultando una verdad aterradora a todo el mundo, incluso a ella. Un Té Amargo y un Adiós
Moderno Era nuestro quinto aniversario, mi embarazo de tres meses me llenaba de una felicidad infinita junto a Javier, el hombre que había elegido, en nuestra casa con aroma a azahar.
Pero el dulce aroma se convirtió en la acidez de la traición cuando un dolor agudo me dobló en dos, y la sangre en mi ropa interior decretó un aborto espontáneo.
Al ver los restos amargos en la taza de té y encontrar el chat de Javier con su ex, Isabella, descubrí la horrible verdad: él me había envenenado para eliminar a nuestro hijo, una "prueba de amor" para ella.
La noticia fulminó a mi padre con un infarto y dejó a mi madre en coma, todo en un solo día, mientras Javier, sin remordimiento, lo llamaba un "sacrificio necesario" por un "amor superior".
¿Sacrificio? ¿Nobleza? ¿Cómo podía el hombre que prometió protegerme reducir mi vida a escombros, asesinándome el alma y la familia por una mentira, para luego negarse al divorcio y culparme de todo?
Con mi corazón hecho pedazos pero la mirada seca, me juré a mí misma que este hombre pagaría por cada lágrima y cada vida arrebatada, comenzando así mi guerra por la justicia. Duende de mi alma
Romance A sus 22, Sofía Reyes se casó con Alejandro Vargas, un magnate. Con ella, Alejandro era pura ternura, llamándola "mi duende" y nombrando su yate así. Ella creía que era un tributo a su pasión flamenca, a su arte.
Un día, Sofía descubrió accidentalmente una habitación oculta en su mansión. Dentro, un retrato frío, "Duende Eterno", y una dedicatoria de Alejandro al dorso: "Para Isabella, el único duende que me roba el alma".
La verdad la golpeó: nunca fue para ella. En silencio, interrumpió su embarazo de cinco meses y gestionó el divorcio. Esa noche, sus amigos revelaron que ella era solo una "sustituta" para Isabella, mientras Alejandro aún mentía, con su primer amor al lado.
¿Fue solo un reemplazo, una pantalla para su obsesión con otra? La traición vació su alma más que la pérdida de su bebé. La vida que creyó suya era una cruel, devastadora ilusión.
Dejó el acuerdo de divorcio y una caja con la última ecografía y unos patucos. Sin mirar atrás, Sofía abandonó la mansión, decidida a reconstruir su vida lejos de la mentira que había sido su matrimonio. Le puede gustar
Su venganza fue su brillantez
Lazy Sunday "Elliana, la ""patita fea"" rechazada por su familia, fue humillada por su hermanastra Paige, la admirada por todos, comprometida con el CEO Cole, era la mujer más arrogante... hasta que él se casó con Elliana el día de la boda. Todos, atónitos, se preguntaron por qué había elegido a la mujer ""fea"".
Mientras esperaban que la despreciaran, Elliana dejó a todos boquiabiertos al revelar su verdadera identidad: una sanadora milagrosa, magnate financiera, una experta en valuación y una mente maestra en la IA.
Cuando quienes la maltrataron se arrepintieron amargamente y suplicaron perdón, Cole desveló una foto impactante de Elliana sin maquillaje, causando conmoción en los medios:
""Mi esposa no necesita la aprobación de nadie""." Maridos intercambiados, destinos cambiados
Mia Caldwell En su vida anterior, Gracie se casó con Theo. Aparentemente, eran la pareja académica ideal, pero en privado, ella se convirtió en un simple escalón para su ambición y terminó en un final trágico.
Su hermana menor Ellie se casó con Brayden, solo para ser abandonada por el regreso de su verdadero amor, quedando sola y deshonrada.
Esta vez, ambas hermanas renacieron. Ellie se apresuró a casarse con Theo, persiguiendo el éxito que Gracie una vez tuvo, sin darse cuenta de que estaba repitiendo el mismo desamor.
Gracie, en cambio, entró en un matrimonio basado en un acuerdo sin amor con Brayden. Pero cuando surgió el peligro, él la defendió ferozmente.
¿Podría el destino finalmente reescribir sus desenlaces? Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión
Calla Rhodes Durante tres años, Cathryn y su marido Liam vivieron en un matrimonio sin sexo. Ella se consolaba pensando que Liam se enterraba en el trabajo por un futuro que nunca llegaba.
Pero todo se derrumbó el día que su madre murió: descubrió que él le era infiel con su hermanastra desde la misma noche de bodas.
Ella enterró sus sentimientos, renunció a toda esperanza y tomó una decisión: el divorcio. No faltaron las burlas. "Esperen a ver, en unos días vuelve arrastrándose", se mofaban.
En cambio, lo que vieron fue a Liam, arrodillado bajo la lluvia, suplicándole que se quedara.
En una entrevista, cuando un periodista le preguntó sobre una reconciliación con Liam, ella soltó con desdén. "Es un tipo patético, solo le gusta perseguir a quien no lo quiere".
Fue entonces cuando un magnate de influencia indiscutible la atrajo hacia su pecho. "Que nadie se atreva a mirar a mi mujer, o tendrá que enfrentarse a mí". De exesposa humilde a magnate brillante
Dream Weaver Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!". Fácil fue amarla, difícil fue dejarla
Anna Stella alguna vez disfrutó de la devoción de Marc, pero su crueldad oculta la lastimó profundamente. Mientras él enviaba mensajes coquetos a su amante, ella quemó la foto de bodas frente a él. Con el pecho apretado y los ojos encendidos, Stella le dio una bofetada. Luego borró todo rastro de su identidad, se unió a una misión de investigación confidencial, desapareció sin dejar rastro y le dejó una bomba secreta. El día del lanzamiento, Stella se fue; esa misma mañana, el imperio de Marc se vino abajo. Todo lo que encontró fue el certificado de defunción de su esposa, y su corazón se hundió. Cuando volvieron a verse, fue en una gala. Stella, elegante, estaba junto a un magnate. Marc le suplicó que volviera. Ella, con una sonrisa burlona, respondió: "No me mereces, hombre".