Qiguoguniang
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Libros y Cuentos de Qiguoguniang
Traición de Tacos y el Torero
Romance El aroma a mole poblano, la esencia misma de mi herencia, llenaba la casa en nuestro aniversario.
Ricardo "El Toro" Sánchez, el torero que domó bestias, ahora picaba chiles para su Sofía.
Pero el orgullo se me volvió bilis al ver una foto: Sofía sonriendo, riendo a carcajadas con un tal Mateo "El Charro", su nuevo asistente, la mano de él peligrosamente cerca.
Ella lo llamaba "jefa", una palabra que aborrecía, y él le había traído tacos.
Tacos.
Mi mole, mi esfuerzo de ocho horas, ¿despreciado por unos tacos callejeros?
La vi defender a ese oportunista frente a mí, frente a todos, llamándome "dramático", "intenso".
Y cuando, consumido por el dolor y la humillación, le arranqué el teléfono y la confronté, ella… ella me abofeteó.
El golpe dolió, sí, pero más dolió la puñalada en el corazón: limpió la salsa de la cara de su asistente, mientras mi mejilla ardía.
"O él se va, o me voy yo", le dije, dándole cinco segundos.
Cinco.
Cuatro.
Tres.
Su silencio fue mi respuesta.
Salí de esa casa, pero la guerra apenas empezaba.
No era solo un pleito de celos, era una afrenta a mi historia, a mi honor.
Y ella aún no sabía que "El Toro" no solo domina toros, sino también el arte de la estrategia y la vengancia.
Ella iba a probar el sabor agridulce de sus elecciones. Mi Boda: Una Trampa Cruel
Romance Mi abuela me miró con sus ojos cansados, la preocupación llenaba cada arruga de su rostro.
"Xochitl, ya no eres una niña, todas las muchachas de tu edad ya se casaron y hasta tienen hijos corriendo por sus casas."
Su voz era suave, pero cada palabra apilaba más presión sobre mí.
En nuestro pueblo, una curandera soltera de veinte años era una rareza, casi una anomalía.
"La gente empieza a hablar, mi niña, dicen que algo anda mal contigo."
Bajé la mirada a mis manos manchadas de hierbas.
Un sorteo, esa era la tradición. Los dioses decidirían mi destino.
Un frío familiar me recorrió la espalda, no del aire de la montaña, sino de un recuerdo enterrado.
En mi vida pasada, había escuchado esas mismas palabras.
Y había sonreído, llena de una tonta esperanza. Mi corazón le pertenecía a Tlacaelel.
Él, el guerrero más carismático, su sonrisa me hacía temblar las rodillas.
Entonces, hice algo terrible: soborné al ayudante de mi abuela.
"Asegúrate de que el primer papel que saque sea el de Tlacaelel."
Mi boda fue el día más feliz de mi vida, o eso creí. Me trató como a una reina.
Pero todo era una cruel trampa.
El recuerdo de mi muerte volvió con la claridad de una pesadilla. En la choza, gritando de dolor, dando a luz.
Tlacaelel a mi lado, susurrándome palabras de aliento.
"Puja, mi amor, ya casi está aquí."
El primer llanto de nuestro bebé.
Miré a Tlacaelel, su sonrisa se borró. Su expresión se volvió aterradora.
Sacó un cuchillo de obsidiana. Lo sentí clavarse en mi vientre, una y otra vez.
El dolor fue indescriptible. Mis ojos buscaron a mi bebé.
Tlacaelel lo levantó. Con calma monstruosa, aplastó su pequeño cráneo contra el pilar de madera.
El llanto se detuvo. Para siempre.
Mi mundo se derrumbó.
Me torturó durante horas.
"¿Por qué?", susurré con mi último aliento.
"Porque nunca te amé, Xochitl, mi corazón siempre fue de Citlali, y tú te interpusiste."
Todo fue por ella, su amante secreta, mi rival.
Mi muerte fue lenta y agónica.
Mi alma vagó, consumida por el odio, hasta que vi a Cuauhtémoc, el chamán temido.
Lo vi descender al barranco. Recogió mis restos, mis huesos esparcidos.
Cavó una tumba en tierra sagrada. Recogió flores silvestres.
Veló por mí toda la noche, ahuyentando espíritus malignos con sus cantos.
Él fue el único que lloró por mí. El único que me dio un entierro digno. El único que buscó justicia.
Y en ese momento, mi alma encontró un ancla, una razón para volver.
Abrí los ojos. Estaba de vuelta en mi choza, en mi cuerpo joven y sano.
Los recuerdos de Tlacaelel avivaron mi determinación.
Esta vez, no habría sorteo. Yo elegiría mi destino.
"Abuela, no habrá sorteo."
"He elegido a mi esposo. Quiero que arregles mi matrimonio con Cuauhtémoc, el chamán."
La mandíbula de mi abuela cayó, sus ojos se abrieron con puro horror.
El hombre más temido del pueblo. Mi salvador. Mi futuro esposo. Y el instrumento de mi venganza. Otra Familia De Mi Marido
LGBT+ Mi carrera como diseñadora de moda iba en ascenso, y la consulta con una clienta importante prometía ser una más de mis rutinas glamorosas.
Mientras esperaba en su lujosa residencia, un vaso de agua en mano, mi clienta me pidió un momento para atender a su hijo.
Fue entonces, a través de un ventanal, que vi una escena que me paralizó y me quitó el aire.
Mi esposo, Mateo, el chef exitoso y dueño de restaurantes, ese con quien compartí ocho años de mi vida, estaba jugando como padre con un niño de unos cinco años.
La clienta salió, tendió ropa, y entre ella, la camisa de lino azul que le regalé a Mateo en nuestro aniversario.
"Mateo, cariño, ten cuidado con Leo" , le dijo ella, y esa palabra, "cariño" , me perforó el alma.
El niño me señaló, preguntó quién era, y la respuesta de ella fue "la diseñadora que te conté" .
En ese instante, me di cuenta de que para Mateo, en su vida secreta, yo no era su esposa, sino una completa extraña.
Mi matrimonio… ¿era todo una farsa monumental? Las noches de "problemas en el restaurante" , los viajes de "negocios" , sus promesas de un futuro juntos.
El dolor era tan agudo que apenas podía sostenerme, pero no iba a desmoronarme frente a la otra familia de mi esposo.
Salí de esa casa, de esa escena robada, y manejé sin rumbo, las lágrimas nublándome la vista.
En nuestro "hogar" , encontré una caja con fotos de Mateo y Ana, ella embarazada, él sosteniendo al pequeño Leo con un amor que nunca me había dado.
Un certificado de nacimiento confirmaba: Leo García, hijo de Ana García y Mateo Rivas, nacido hace cinco años.
No era un desliz, era una vida entera construida sobre mis espaldas.
La rabia y el dolor me hicieron gritar hasta que no pude más.
"Hoy estuve en la casa de Ana" , le dije a Mateo cuando llegó, "vi a tu hijo" .
Su falso arrepentimiento y sus mentiras absurdas, como decir que Leo no era suyo, hicieron que mi corazón se endureciera.
Viéndolo de rodillas, suplicando perdón con lágrimas falsas, supe que el hombre al que amaba nunca había existido.
Entonces, en medio de su patético intento de manipulación, me propuso el colmo de la locura: "Podemos traer a Leo a vivir con nosotros, Sofía. Tú siempre quisiste ser madre" .
¿Qué? ¿Criar al hijo de su amante como si fuera mío? ¿Sería tan cínico?
Cuando me gritó que todo era mi culpa, que yo no era "suficiente" por mi carrera, me di cuenta de que mi amor por él había muerto.
"Quiero el divorcio, Mateo. No quiero volver a verte en mi vida" .
Esa noche, salí de casa, con el corazón roto, pero con una nueva determinación.
Llegué a casa de mi hermana Laura, y entre sollozos, le conté el infierno.
Su apoyo incondicional me dio la fuerza para levantarme. "Ese desgraciado me las va a pagar", dijo Laura con rabia.
Mateo no se dio por vencido, intentó registrar a Leo como nuestro hijo para proteger "su legado" .
Laura le dio una bofetada y lo echó. "¡Lárgate de mi casa!" .
Pero la guerra apenas comenzaba, y yo le prometí una cosa: "Y yo soy Sofía, la mujer que te va a quitar hasta el último centavo que te ayudé a ganar" .
Cuando Mateo y Ana aparecieron de nuevo, ella teatralmente arrodillada, usando a Leo como escudo, mi hermana los despachó sin piedad.
Pero un detalle me heló la sangre: el gesto de Ana, tocándose el vientre, el mismo gesto de una mujer embarazada.
No podía ser.
Cuando los vi al día siguiente, la verdad, "embarazo en camino" , fue una bomba. No solo un hijo, sino otro en camino.
Y entonces, Mateo soltó la verdad más cruel: "¿O quieres que le cuente a Sofía dónde estuvo tu maridito Ricardo anoche? ¿Quieres que le cuente sobre la 'amiga en apuros' a la que él también está 'ayudando' ?"
Mi hermana, mi pilar, había sido traicionada por su propio esposo de la misma manera vergonzosa.
En ese momento, supimos que estábamos juntas en esto, listas para luchar. No éramos víctimas, sino guerreras. El Despertar de un Ídolo
Romance Alejandro Ramírez, "El Toro", la inquebrantable estrella de la lucha libre, se había entregado por completo a Isabella, su mánager y el amor de su vida.
Ciego de confianza, la creía su todo, la arquitecta de su éxito y su felicidad.
Cuando ella le ofreció una bebida para "relajarlo" antes de su gran pelea, él, como siempre, obedeció sin dudar.
Pero su mundo idílico se hizo pedazos.
Al recuperar la conciencia en una clínica clandestina olorosa a antiséptico, un dolor agudo lo paralizó.
Entonces, una conversación entre Isabella y su amiga enfermera reveló la inimaginable verdad: ¡su riñón había sido extirpado para salvar a Ricardo, el vago músico por quien Isabella suspiraba abiertamente, y ella misma había abortado a su hijo por la presión de ese hombre!
La fría crueldad de Isabella lo golpeaba más fuerte que cualquier golpe en el ring.
Él no era más que una "almacén de órganos", un peón dispuesto a ser sacrificado.
Ella lo arriesgaba ante golpes de mafiosos para proteger a su amante, lo exhibía en galas como un trofeo mientras planeaba un falso compromiso.
Cada intento de "reconciliación" era una nueva humillación para alimentar su fachada.
¿Cómo pudo amar tan ciegamente a una mujer capaz de tal depravación?
La traición de Isabella no era solo un dolor, era un veneno que corría por sus venas, convirtiendo su corazón antes lleno de amor en cenizas frías.
La confusión y la rabia luchaban por su alma devastada.
Pero de las cenizas nació una determinación inquebrantable.
Con el video de la infidelidad de Isabella como prueba irrefutable, Alejandro, el Toro, decidió que había dado suficiente.
Bloqueó su número, desechó el dolor y, con un último adiós a su infierno, se dirigió a Guadalajara, dispuesto a escribir un nuevo capítulo.
Pero, ¿podrá el "amor" verdadero curar heridas tan profundas? Le puede gustar
Renacido Rico: Mi Venganza Surge
Irvine Azuma Solo quería devolverle el cargador del celular a mi esposo.
En cambio, al abrir la puerta de su oficina, lo encontré con mi "mejor amiga", la actual Directora de Marketing.
No mostraron culpa, solo molestia por mi interrupción.
Cuando pedí el divorcio, Ímpetu se rió en mi cara:
"No eres nada sin mí. Si sales por esa puerta, te destruiré".
Y lo intentaron.
En menos de 72 horas, Azucena editó un video de seguridad para acusarme de agresión física, convirtiéndome en la "Esposa Loca" en redes sociales.
Me bloquearon todas las cuentas bancarias.
Incluso mi propia familia, los Cañaveral, aceptaron un soborno para testificar que siempre he sido mentalmente inestable, dejándome oficialmente en la calle.
Estoy sola, herida y sin un centavo en un motel barato.
Ellos creen que han ganado. Creen que soy la esposa sumisa que solo servía para organizar archivos en el sótano.
Pero olvidaron lo que había en esos archivos.
No saben que me llevé mis diarios.
No saben que la tecnología de mil millones de dólares que presumen es mía.
Y definitivamente no saben que acabo de usar mis últimos secretos para contratar a Estío, el abogado más despiadado de Nueva York.
Ímpetu quería un monstruo.
Ahora le voy a mostrar uno. La Esclava Más Odiada Del Rey
Kiss Leilani. Hace mucho tiempo, dos reinos convivían en paz. El reino de Salem y el reino de Mombana ...
Todo marchó bien hasta el día en que falleció el rey de Mombana y un nuevo monarca asumió el mando, el Príncipe Cone, quien siempre tenía sed de más poder y más y más.
Después de su coronación, atacó a Salem.
El ataque fue tan inesperado que Salem nunca se preparó para él. Fueron tomados con la guardia baja. El rey y la reina fueron asesinados, el príncipe fue llevado a la esclavitud.
La gente de Salem que sobrevivió a la guerra fue esclavizada, sus tierras les fueron arrebatadas. Sus mujeres fueron convertidas en esclavas sexuales.
Lo perdieron todo.
El mal aconteció en la tierra de Salem en forma de Prince Cone, y el príncipe de Salem, Lucien, en su esclavitud se llenó de tanta rabia y juró venganza.
*** ***
Diez años después, Lucien, de treinta años, y su gente asaltaron un golpe y escaparon de la esclavitud.
Se escondieron y se recuperaron. Entrenaron día y noche bajo el liderazgo del intrépido y frío Lucien, quien fue impulsado con todo en él para recuperar su tierra y tomar la tierra de Mombana también.
Les tomó cinco años antes de que tendieran una emboscada y atacaran a Mombana. Mataron al príncipe Cone y lo reclamaron todo.
Mientras gritaban su victoria, los hombres de Lucien encontraron e inmovilizaron a la orgullosa princesa de Mombana, Danika, la hija del príncipe Cone.
Mientras Lucien la miraba con los ojos más fríos que alguien pueda poseer, sintió la victoria por primera vez.
Caminó hacia la princesa con el collar de esclavo que había fabricado durante diez años y con un movimiento rápido, la sujetó del cuello.
Luego, inclinó su barbilla hacia arriba, mirando a los ojos más azules y el rostro más hermoso jamás creado, le dio una sonrisa fría.
"Eres mi adquisición. Mi esclava. Mi esclava sexual. Mi propiedad. Te pagaré con creces todo lo que tú y tu padre me hicieron a mí y a mi gente", dijo él secamente.
El odio puro, la frialdad y la victoria era la única emoción en su rostro. El Regreso de la Esposa Despreciada
S. Mejia Durante tres años, Clara entregó su alma para ser la esposa perfecta del enigmático y frío multimillonario Alexander Montenegro. Soportó en silencio las crueles humillaciones de su suegra y la constante sombra de Valeria, el primer amor de su marido. Clara creía que con paciencia y devoción lograría ganarse el corazón de Alexander. Pero la ilusión se hizo cenizas la noche de un trágico accidente.
Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto.
Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable.
Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo. La Desheredada de la Familia
Nieves Gómez Isabella Sinclair lleva el apellido de la segunda familia más rica y prestigiosa del país, pero solo eso. Su padre, fue desterrado de la prominente familia, por contraer matrimonio con su madre, una mujer de procedencia humilde. Razón por la cual, Isabella nunca ha tenido ningún contacto con la familia de su padre.
Con apenas 22 años, Isabella se ha quedado sola y desamparada, viviendo en la calle, pues sus padres han muerto y el banco le ha quitado todo, debido a las deudas acumuladas.
Todo el mundo de Isabella se ha desmoronado, cuando algo increíble sucede. Ella recibe una carta de parte de la familia de su padre, los adinerados Sinclair, invitándola a una singular reunión familiar, la cual se efectuará en un crucero de dos semanas.
Al no tener un techo en el cual vivir, Isabella decide ir sin saber el giro que dará su vida durante este corto viaje, ¿Conocer a los Sinclair, significará su salvación o su perdición?
Quemada por él, renace una estrella
Call Me Cutie Lo primero que registré fue el olor a químico y asfixia. Mientras los paramédicos me ponían la máscara de oxígeno en la ambulancia, mis ojos se clavaron en el monitor de noticias: mi hogar, el penthouse de la Torre Vértice, estaba envuelto en llamas.
Pero el verdadero golpe no fue el fuego, fue ver la transmisión en vivo desde Los Ángeles en la parte inferior de la pantalla. Mi esposo, Vértice, no me estaba llamando frenético. Estaba en una alfombra roja, protegiendo a Remanso de los flashes, consolándola por un simple ataque de pánico mientras yo casi moría quemada en su casa.
Cuando finalmente logré contactarlo, mintió descaradamente. Dijo que estaba en una reunión de negocios, pero escuché la voz de ella de fondo quejándose de la presión del agua en el hotel. Peor aún, minimizó mi tragedia llamándola un "accidente de cocina" y me acusó de ser descuidada, sin siquiera preguntar por mis quemaduras de segundo grado.
Cuando le entregué los papeles de divorcio, se rió en mi cara y los rompió en pedazos sobre la cama del hospital. Me miró con esa arrogancia de siempre y dijo:
"No puedes sobrevivir sin mí. No tienes carrera, ni familia, ni dinero. El mundo se comerá viva a una divorciada de treinta años sin currículum".
Lo que él ignora es que la esposa trofeo y silenciosa fue solo un papel que interpreté durante tres años. En secreto, soy "Cimiento", la guionista fantasma más buscada de Hollywood, y tengo veinticuatro millones de dólares en una cuenta offshore que él ni se imagina.
Me quité el anillo de cinco quilates, lo dejé caer en el tazón de la entrada y salí por la puerta sin mirar atrás. Vereda murió en ese incendio; ahora es el turno de que él conozca a la verdadera protagonista de esta historia. El Error del Magnate Ruso
DaniM Hace cinco años, Sienna Moore cometió el mayor error de su vida: enamorarse de Nikolai Volkov. Lo que para la inocente pasante fue una semana de pasión inolvidable, para el implacable CEO ruso no fue más que un pasatiempo antes de regresar a Moscú. Cuando Sienna descubrió que estaba embarazada, intentó buscarlo, solo para chocar contra un muro de desprecio y amenazas levantado por el círculo de hierro del magnate. Sola y con el corazón roto, Sienna desapareció para proteger a su hija.
Hoy, Nikolai es más frío y letal que nunca. Durante un viaje de negocios a una pequeña ciudad para absorber una empresa local, su mundo de hielo se resquebraja al cruzarse con una niña de cuatro años en un restaurante. Una niña con su misma mirada desafiante y sus inconfundibles ojos azul hielo.
Convencido de que Sienna le ocultó a su heredera por puro egoísmo, Nikolai desata su furia. Con el poder de sus millones y un ejército de abogados, le da un ultimátum despiadado: o se mudan a su mansión bajo sus reglas, o le quitará a la niña para siempre. Nikolai cree que ha comprado a una prisionera sumisa, pero pronto descubrirá que la dulce pasante que dejó atrás es ahora una madre leona dispuesta a todo, y que el verdadero engaño ha estado oculto en su propia casa durante años. Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
SoulCharger El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga.
Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad.
Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"".
Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas?
La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar. El Imperio del CEO y la Esposa Oculta
S. Mejia Durante tres años, Victoria fue la sombra perfecta. Como la esposa secreta del despiadado CEO Nathaniel Cross, soportó su frialdad en casa y sus desprecios en la oficina, donde se limitaba a interpretar el papel de una simple asistente de bajo nivel. Todo era parte de un contrato, un matrimonio sin amor que ella toleró en silencio.
Pero Victoria guarda un secreto que podría poner al imperio Cross de rodillas. En la oscuridad de la red, ella no es una empleada sumisa; es "V", la brillante y misteriosa genio del software que ha salvado el proyecto más importante de Nathaniel de la ruina absoluta.
Irónicamente, el hombre que apenas nota su existencia en el desayuno, está desesperadamente obsesionado con la audacia y el intelecto de la inalcanzable "V". Cegado por su urgencia de conocer a su salvadora digital, Nathaniel comete el peor error de su vida: le entrega a Victoria los papeles del divorcio para poder buscar libremente a la mujer de la que se ha enamorado.
Sin derramar una sola lágrima, Victoria firma el documento y desaparece.
Ahora, la esposa invisible ha regresado, despojándose de sus gafas gruesas y su ropa holgada para reclamar su verdadero poder. Cuando Nathaniel descubra que la mujer a la que echó a la calle a cambio de nada es la misma diosa a la que lleva meses rogando conocer, su mundo perfecto se vendrá abajo. El todopoderoso CEO de la ciudad está a punto de aprender que el divorcio fue solo el inicio del juego, y que recuperar a la esposa que despreció le costará mucho más que su orgullo. Una chica, una manada de bestias
Brass Wren Lillian despertó en un universo de licántropos como una completa perdedora.
La buena noticia era que las mujeres gobernaban y podían tener múltiples compañeros, pero aun así terminó siendo despreciada por todos. Comparada con su talentosa hermana en todo momento, le robaron a su primer compañero y los siguientes cuatro la rechazaron sin piedad.
El primer compañero fue el propio Rey de los Súcubos. En su primer encuentro, le advirtió a Lillian que solo se quedaría el tiempo necesario para recuperarse de sus heridas, y que nunca podría haber nada entre ellos.
El segundo compañero fue un tritón. Él la miró una sola vez y dijo que no tenía interés en alguien como ella, lanzándole un poco de dinero con desdén para que terminara su vínculo por sí misma.
El tercer compañero fue el Creador de los vampiros, con más de mil años de edad. Él admitió que admiraba a su hermana y dejó claro que no tenía interés en alguien tan poco ambiciosa como Lillian.
Entonces ella rompió cada vínculo y eligió su propio camino. Pero mientras ascendía cada vez más, esos mismos hombres regresaron, llenos de arrepentimiento y suplicándole que les diera otra oportunidad.
El cuarto compañero fue un hombre lobo al que Lillian había rescatado de una pelea clandestina. Ella pensó que tal vez él sí se quedaría, hasta que reveló que era de la realeza. Y, por supuesto, quería deshacer su vínculo con ella para aumentar su poder.