Yue Bu Zui
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Libros y Cuentos de Yue Bu Zui
El Precio de la Indiferencia
Romance Me casé para Salvar a la Bodega de mi Familia. Él amaba a otra.
"Amo a otra mujer", me confesó Máximo, mi flamante esposo, justo después de firmar la alianza que unía dos imperios vitivinícolas por tres años. Era un contrato, una farsa perfecta para su familia. Me usó como parapeto y como herramienta, mientras su corazón y su vida giraban en torno a Valeria, su amante.
Soporté en silencio su indiferencia, las mentiras descaradas sobre los "regalos" que me hacía, las humillaciones públicas, e incluso los azotes de su propia madre, Inés, quien me trataba como una máquina de procrear. Todo mientras él se desvivía por Valeria, dedicándole cada pensamiento, cada acción. Pero el punto de no retorno llegó cuando me dejó tirada en el suelo de un hospital para consolarla a ella.
"Es solo un poncho, Sofía", dijo Máximo, arrojando un cheque a mis pies, pagando por la herencia de mi abuela que Valeria había destruido. Fue la gota que colmó el vaso. Mi amor, mi tiempo y mi dignidad habían sido pisoteados durante tres años. No entendía cómo pude haber sido tan ciega.
Ese día, firmé el divorcio sabiendo que un capítulo terminaba. ¿Pero qué harías si, años después, el mismo hombre que te humilló y lo perdió todo, se arrastrara de rodillas, implorando tu ayuda para salvar su ruina? ¿Te vengarías o lo dejarías hundirse solo en la oscuridad que él mismo creó? La Danza Rota del Destino
Urbano El frío que sentía Elian no venía del mármol, sino de sus huesos rotos.
Su vida se desvanecía en el suelo del hospital, mientras el hombre que amaba, Damián, consolaba a Sofía por un rasguño, la misma mujer que la había empujado, destrozando su carrera de bailarina y el legado de su abuela.
Mi pierna… mi carrera… todo se había ido en un instante. El mundo solo tenía ojos para las lágrimas de la villana.
Justo cuando la oscuridad amenazaba con tragarla, una voz mecánica resonó en su cabeza: "Análisis de la trama concluido. La personaje secundaria, Elian, ha cumplido su función. Muerte inminente. Fin del arco del personaje".
Aquellas palabras la golpearon más que la caída. ¿Personaje secundario? ¿Su vida era solo un guion para el romance de otros? La rabia impotente la consumió.
Entonces, la voz dijo: "Detectada anomalía. Iniciando reinicio de emergencia". Una luz blanca la envolvió, y Elian se encontró de nuevo, ilesa, frente a Damián, en el punto exacto donde su pesadilla había comenzado. Esta vez, la secundaria reescribiría su propio maldito final. Renacido del Dolor: El Chamán Libre
Fantasía Llevaba siete años entregando mi vida y energía a Scarlett, la poderosa nahual que me salvó y con quien hice un pacto de sangre.
En mis "Noches de Tormento", cuando el dolor me destrozaba, ella era mi única salvación.
Pero esa noche, mientras me consumía y esperaba que viniera a drenar mi energía para aliviar mi agonía, apareció arrastrando a un hombre inconsciente.
Ante mi desesperada súplica de ayuda, solo pronunció una palabra gélida: "Espera".
Esperar. Mientras yo me arrastraba hacia la muerte, ella cuidaba a un extraño, sin importarle mi sufrimiento y su promesa.
La humillación me quemó el rostro cuando, al intentar ofrecerle la comida especial para su recuperación, me espetó que era para ese hombre y me ordenó preparar "algo normal", como si yo, su fuente de poder, fuera un sirviente inútil.
No entendía cómo la mujer que idolatraba podía descartarme tan fácilmente por un humano, por qué su "amor" era tan vacío.
Esa noche, mientras la vi limpiar la sangre de la frente de su nuevo amante con una delicadeza que nunca había mostrado conmigo, la promesa que me hizo al día siguiente, "La próxima vez, estaré aquí. Te lo prometo" , sonó a una burla cruel.
Pero lo que ella no sabía era que esa noche, me aferré a la vida y envié un mensaje a una antigua criatura: "Annabel, acepto".
No habría una "próxima vez" con Scarlett; mi libertad estaba a punto de comenzar. Mi Dinero, Tu Mentira: La Venganza del Chef Oculto
Moderno Durante una década, viví en las sombras, construyendo en secreto el imperio gastronómico "Sabor Imperial" para mi esposa, Luciana. Ella era la CEO, la cara pública, y yo su hombre invisible, el cerebro detrás de todo, el que creía amar.
Pero el día de nuestro aniversario, un BMW M4 eléctrico se me cruzó agresivamente en la caótica Ciudad de México. Ese coche era mi regalo para Luciana, y al volante, un arrogante influencer que me provocaba sin cesar. La placa confirmó mi peor pesadilla: era el coche que le di. Mi regalo. Conducido por otro hombre.
La traición me golpeó como un puñetazo, pero cuando bajé la ventanilla, Máximo, el tal influencer, sonrió con desdén. "Este coche me lo regaló mi novia", alardeó. "Luciana Salazar, la CEO de Sabor Imperial. Podría comprarte a ti y a toda tu miserable familia". Sus palabras hicieron eco de las que mi propia esposa había dicho, exhibiendo mi dinero y mi humillación ante el mundo.
¿Cómo pudo atreverse? ¿Cómo Luciana, la mujer a la que le di mi vida y mi fortuna, pudo pisotearme así? Mi paciencia se agotó, mi dolor se transformó en una helada determinación. Este no era un simple choque, era el fin de una mentira y el inicio de mi despertar.
Con el rugido de mi viejo Vocho modificado, el primer choque fue el punto final a diez años de silencio. Este es el comienzo de la verdadera historia detrás de "Sabor Imperial" y el silencioso genio que la construyó. Cuando el Honor Destruye una Vida
Suspense Mi vida era la receta perfecta: una pastelería familiar próspera, padres amorosos, un marido envidiable y nuestro bebé en camino.
Con cuatro meses de embarazo, el día del chequeo médico era pura felicidad.
El doctor confirmó: "El bebé está perfectamente sano, sin anomalías".
Pero la sonrisa de Javier se congeló al leer el informe, su rostro se volvió blanco como la harina.
"Tenemos que programar un aborto. Ahora mismo", susurró, agarrándome con una fuerza aterradora.
Intenté resistirme, le pregunté si se había vuelto loco, pero sus ojos estaban llenos de un horror inexplicable.
Mis padres llegaron, y la pesadilla se amplificó.
Mi padre, al leer el mismo informe, levantó la mano y gritó: "¡Monstruo! ¡Ese demonio no puede nacer!".
Mi madre, con la voz dura, sentenció: "Hija, tenemos que purificarte".
De repente, las personas que más amaba se habían convertido en mis verdugos.
Me arrastraron, me encerraron en la oscuridad y perdí a mi bebé allí, sola, traicionada.
Morí a los pocos meses, en un convento frío, con el corazón roto y sin entender nunca por qué.
¿Qué secreto tan terrible contenía ese informe para destruir mi mundo y volcar a mi propia familia en mi contra?
Pero abrí los ojos.
La luz del sol era la misma, el olor a bizcocho subía de la pastelería.
Mi vientre.
Mi bebé.
Estaba viva, el reloj marcaba la hora de la cita.
No fue un sueño, fue una premonición de horror.
Esta vez no esperaría a Javier; esta vez, sería yo quien tendría el informe, y la verdad, antes que nadie.
No iba a desperdiciar mi segunda oportunidad. Le puede gustar
La esposa abandonada regresa como heredera multimillonaria
Willow Chase Di a luz a mis gemelos completamente sola en una ruidosa habitación de hospital compartida.
Mientras yo agonizaba por el agotamiento del parto, mi esposo Julian estaba en una fiesta celebrando el éxito de mi hermana adoptiva, Amelia.
Cuando lo llamé temblando para decirle que sus hijos habían nacido, solo escuché risas de fondo antes de que me respondiera con frialdad.
"Estoy ocupado. Mándale los detalles a mi asistente".
Me colgó. Los familiares de las otras pacientes me miraban con lástima y murmuraban a mis espaldas, burlándose de la esposa a la que el gran Julian Sterling iba a dejar en la calle por una actriz.
Para darle su lugar a Amelia, Julian me había obligado a firmar un acuerdo de divorcio que me dejaba sin nada, amenazándome con obligarme a abortar si me negaba.
Incluso mis padres adoptivos me habían dado la espalda para apoyar a su hija biológica.
Me acurruqué en la cama llorando en silencio, sintiendo una humillación y una desesperación asfixiantes.
¿Por qué tenía que sufrir tanto solo por ser adoptada? ¿Cómo podía un padre ser tan cruel y descartar a sus propios hijos como si fueran basura?
Justo cuando creía que mi vida estaba acabada, el jefe de obstetricia vio una peculiar marca de nacimiento en mi muñeca.
Una prueba de ADN de emergencia reveló lo imposible: yo era la hija perdida de la multimillonaria familia Beaumont.
Horas después, mis verdaderos padres y mis tres poderosos hermanos llegaron en un jet privado para protegerme, jurando destruir a quienes me hicieron daño.
Con el imperio Beaumont respaldándome, tomé mi celular y le envié un mensaje a Julian.
"Mañana a las diez en el ayuntamiento. Es hora de firmar el divorcio". Matrimonio relámpago con el padre de mi mejor amiga
Zhi Yao En la gala benéfica, apreté mi copa de champán hasta casi romperla mientras veía a Alonso, mi tutor legal, anunciar su compromiso con mi ex mejor amiga.
Yo, la heredera caída en desgracia, no era más que la "arrimada" con un vestido barato manchado de alcohol, soportando las burlas de quienes antes adulaban a mi familia.
Huí a la biblioteca buscando aire, pero allí me topé con Diego Carranza, el magnate más temido de la ciudad y padre de mi única amiga.
Ebria de humillación y desesperación, cuando él me ofreció un pañuelo, yo le pedí algo mucho más peligroso:
«Cásate conmigo. Necesito un escudo que él no pueda escalar».
Esperaba una burla, pero él sacó un contrato y una pluma.
A la mañana siguiente, desperté en su ático con un anillo de platino y una tarjeta negra sin límite.
Alonso, furioso al descubrir que su "propiedad" se había escapado, intentó usar mi fideicomiso para extorsionarme, gritando que me dejaría en la calle y arruinaría a mi "misterioso esposo" si no volvía a su control.
Yo temblaba, pensando que solo era un peón en un juego de poder, un capricho que Diego desecharía cuando Alonso atacara su imperio.
Pero Diego no solo no parpadeó, sino que hundió las acciones de Alonso en una hora con una sola llamada.
Esa tarde, me llevó a una casa en el lago y me mostró un jardín secreto de rosas blancas -las favoritas de mi madre- que él había cultivado en silencio.
Me miró con una intensidad aterradora y susurró:
«No me casé contigo por negocios, Isabel. Cultivé este jardín durante tres años, esperando el día en que me dejaras salvarte». La esposa que nunca conociste
DaniM Durante dos años de matrimonio, ella fue simplemente Elena Campos: una mujer abnegada, de origen modesto y perfil bajo que soportó la indiferencia de su esposo y el desprecio constante de su familia política. Para la alta sociedad, Elena era una campesina huérfana sin apellido ni linaje que logró casarse con Adrián Valente, el frío e implacable heredero de Valente Group, solo por un acuerdo conveniente entre familias.
Lo que Adrián jamás imaginó es que "Elena Campos" era una identidad fabricada. Su esposa era en realidad Helena Sterling, la brillante heredera de una de las firmas de inversión más poderosas del continente, quien decidió vivir bajo un nombre común para alejarse de la codicia corporativa.
Cansada de esperar un amor que nunca llegó y de ver cómo su paciencia era tomada por debilidad, el día de su segundo aniversario Elena recibe el golpe final: Adrián le entrega los papeles de divorcio para comprometerse con su amor de juventud, recién llegada del extranjero. Sin hacer escenas ni exigir un solo centavo de pensión, Elena firma, toma una pequeña maleta y desaparece sin dejar rastro.
Meses después, Valente Group enfrenta la crisis financiera más feroz de su historia y necesita con urgencia la aprobación del gigante financiero Sterling Corp. Al entrar a la sala de juntas para rogar por un rescate corporativo, Adrián se encuentra cara a cara con la temida presidenta ejecutiva del conglomerado... y descubre que la mujer "sin apellido" a la que abandonó es la única que sostiene el destino de su imperio. Mi romance oscuro con el multimillonario
Viviene Advertencia de contenido/desencadenantes:
Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinado a público adulto (mayores de 18 años). Se recomienda discreción al lector.
Incluye elementos como dinámicas BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje soez.
No se trata de una novela romántica cursi. Es intensa, cruda y desordenada; explora el lado más oscuro del deseo.
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"Quítate el vestido, Meadow".
"¿Por qué?"
"Porque tu ex está mirando", dijo él, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió".
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Se suponía que Meadow Russell se iba a casar con el amor de su vida en Las Vegas. Sin embargo, se topó con su hermana gemela teniendo relaciones con su prometido.
Una copa en el bar se convirtió en diez. Un error de borracha se convirtió en realidad. Y la propuesta de un desconocido se convirtió en un contrato que ella firmó con las manos temblorosas y un anillo de diamantes.
Alaric Ashford, el diablo con un traje Tom Ford hecho a medida, era un CEO multimillonario, brutal, y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero.
Además, padecía una enfermedad neurológica: no tenía sensibilidad. Ni objetos, ni dolor, ni siquiera el contacto humano.
Hasta que Meadow lo tocó y él lo sintió todo. Y ahora ella le pertenecía. En el papel y en su cama.
Ella quería que él la arruinara. Que tomara lo que nadie más pudo tener. Él quería control, obediencia... venganza.
Pero lo que empezó como una transacción se convirtió poco a poco en algo que Meadow nunca se habría imaginado.
Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz y un dolor del pasado que amenazaba con romperlo todo.
Alaric no compartía lo que era suyo.
Ni su empresa.
Ni su esposa.
Y desde luego, tampoco su venganza. El Regreso de la Esposa Despreciada
S. Mejia Durante tres años, Clara entregó su alma para ser la esposa perfecta del enigmático y frío multimillonario Alexander Montenegro. Soportó en silencio las crueles humillaciones de su suegra y la constante sombra de Valeria, el primer amor de su marido. Clara creía que con paciencia y devoción lograría ganarse el corazón de Alexander. Pero la ilusión se hizo cenizas la noche de un trágico accidente.
Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto.
Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable.
Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo.