Quiero Amarte

Quiero Amarte

Paola Arias

5.0
calificaciones
13.7K
Vistas
33
Capítulo

Nicol no cree que el amor esté hecho para ella, pero en un cambio radical de vida, encuentra todo lo que tanto ha soñado en un hombre que pensó que era prohibido para sí. No obstante, Darren ha estado enamorado de ella desde hace muchos años atrás, solo que no se atrevía a revelar su amor a los cuatro vientos. Teniendo la oportunidad en sus manos de tenerla a su lado, no pierde el tiempo de amar a su solecito sin ningún tipo de reparos. ¿Podrá Nicol dejar sus temores atrás y abrir las puertas de su corazón?

Capítulo 1 Prólogo

Literalmente mi vida es un completo caos, y sin duda alguna, amo cada pedazo de mierda que llueve contra mi redonda cara. Desde pequeña sufrí del maltrato, no solo verbal por mi cuerpo llenito; ellos no se conformaban con insultar a la gorda del salón y llegaron al extremo punto de maltratarme físicamente. En resumen, mis padres me enseñaron a defenderme y mi hermana mayor, Aranza; me enseñó, que sin importar quien sea, no debo de permitir que pasen por encima mío, solo por tener un par de kilos de más.

Su frase favorita era: "NIcol, con un solo puño tuyo en sus caras, los dejarás inconscientes por una semana, como mínimo". Amaba como mi hermana convertía esas lágrimas en risas, unas que hasta el día de hoy extraño demasiado. Ella creció, yo crecí. Ella se mudó, yo me quedé con mis padres, y la mejor decisión que pude haber tomado fue haberme quedado tratando de encontrarme en un pequeño pueblo, donde las pocas personas que lo habitan aún siguen teniendo basura en sus cabezas.

- ¿Acaso no sabes diferenciar la leche de vaca a la leche descremada? Maldita gorda - preguntó con cierto deje de burla la chica frente a mis ojos. Sonreí ladeado y la miré directamente a los ojos -. Bueno, lo dudo.

- Bueno, puede que una te quite celulitis, grasa y no sé que mierdas más. Pero lo que necesitas es una leche mágica para que a tu cerebro llegue un poco de inteligencia - frunció el ceño y se levantó de la silla -. Otra cosa, la leche descremada aumenta tres veces el peso corporal, si no haces un buen ejercicio después de beberla - mentí, solo he tomado de una leche en mi vida y es la que me dio mi madre de pequeña; no tolero la lactosa, por ende, jamás he consumido leche en lo que llevo de vida.

- ¿De que hablas, gorda? La grasa se te ha subido a la cabeza ¿O qué? - sus falsas amigas soltaron un sonora carcajada -. Tú que vas a saber, si lo único que sabes es meterle cosas asquerosas a tu cuerpo; tanto como tú.

- Esas cosas asquerosas como las llamas, es comida - dejé el cuaderno de notas y el esfero sobre la mesa -. Ellas me dan la suficiente fuerza para romper tu carita de barbie falsa - mi puño impactó sobre su pómulo derecho, lo que hizo que ante mis ojos cayera sobre sus flacas nalgas en cámara lenta... La verdad ya habían pasado dos días en los que solo hacia burlarse de mí y por más que traté de contenerme, el impulso de golpearla se apoderó de mi razonamiento.

De esa misma manera en que la vi caer, me despidieron por quinta vez de un empleo, en menos de tres semanas. No soy muy sociable que digamos y cuando fraternizo con las personas, no lo hago de buena manera. Ni soy dada a que me quieran y yo, no dejaré que nadie entre así como así a mi coraza de acero. De eso podría dar fe, hasta que mis padres decidieron enviarme a Miami con Aranza. Según ellos, para dejar de ser tan violenta y para que ella me ayudara con un buen empleo.

Lo cierto era que no tenía idea de, que iba a conocer la tentación hecha hombre y mucho menos, que lo prohibido me llegara a gustar, casi como las alitas en salsa barbacoa que prepara mi madre...

Ay, Darren Ferreira ¿Por qué debes de ser el prometido de mi hermana? La misma que amo con todo mi ser y que jamás llegaría a fallarle, ni ante cualquier buen mozo que llegue a perjudicar mi paz y nuestra buena relación. En todo caso ¿acabará mal para mí? O ¿Será que este papacito rico, solo planea burlarse de su llenita cuñada.

Seguir leyendo

Otros libros de Paola Arias

Ver más

Quizás también le guste

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

Lyn.
5.0

-¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? -Sí. Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chiara. Mientras tocaba suavemente su mejilla, su mirada recorrió su rostro y luego su cuerpo, como si estuviera evaluándola. Luego, se inclinó aún más, su aliento cálido en su oído. Ella se puso muy nerviosa, esperando el beso que recibiría de su, ahora, esposo. Pero este parecía antes querer decirle algo. -Solo para que quede claro-susurró con una voz baja, pero cargada de una frialdad cortante, estremeciendo completamente el cuerpo de Chiara por la sorpresa de esa voz fría-eres completamente insignificante para mí. Ella cerró los ojos por un momento, asimilando sus palabras. Cuando los abrió de nuevo, las lágrimas salían de sus ojos, buscando algo en el rostro de su esposo, pero solo había una expresión fría y aquella mirada dura que él le daba. -Yo...-Se había quedado sin hablar, recibiendo aquellas palabras carentes de todo en lugar del beso-. ¿Qué se supone que significa eso? -había hecho todo lo posible porque las palabras salieran claras de su boca. -Ya estamos casados, eso fue lo que se me pidió. Tú tienes un esposo y yo sigo a cargo de mi empresa. -Las palabras resonaron en la iglesia como un eco de hielo. La novia estaba paralizada por la humillación mientras él se alejaba de ella con determinación. Pero justo cuando parecía que la ceremonia seguiría su curso, la puerta de la iglesia se abrió de golpe cuando Davide solo se había alejado unos metros de la novia.

SU CIERVA, SU CONDENA

SU CIERVA, SU CONDENA

Viviene
4.3

Advertencia de contenido: Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinada a mayores de edad (+18). Se recomienda discreción. Incluye elementos como dinámicas de BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje fuerte. No es un romance ligero. Es intenso, crudo y caótico, y explora el lado oscuro del deseo. ***** "Quítate el vestido, Meadow". "¿Por qué?". "Porque tu ex está mirando", dijo, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió". ••••*••••*••••* Se suponía que Meadow Russell iba a casarse con el amor de su vida en Las Vegas. En cambio, encontró a su hermana gemela en una situación comprometedora con su prometido. Un trago en el bar se convirtió en diez. Un error en estado de ebriedad se volvió realidad. Y la oferta de un extraño se transformó en un contrato que firmó con manos temblorosas y un anillo de diamantes. Alaric Ashford es el diablo con un traje a medida de diseñador. Un multimillonario CEO, brutal y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero. También sufre de una condición neurológica: no puede sentir: ni objetos, ni dolor, ni siquiera el tacto humano. Pero todo cambió cuando Meadow lo tocó, pues sintió cada emoción. Y ahora la posee. Legal y emocionalmente. Ella quiere que la destruya. Que tome lo que nadie más pudo tener. Él quiere control, obediencia... venganza. Pero lo que comienza como una transacción lentamente se transforma inesperadamente en un vínculo emocional que Meadow nunca vio venir. Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz, y un dolor del pasado que amenaza con romperlo todo. Alaric no comparte lo que es suyo. Ni su empresa. Ni su esposa. Y mucho menos su venganza.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro