Cuando el Monstruo Era Mi Salvador

Cuando el Monstruo Era Mi Salvador

Edik Brandwein

5.0
calificaciones
57
Vistas
11
Capítulo

La noticia cayó como una helada sobre La Rioja: León "El Cicatriz" Vargas, el temido líder del cartel, quería una esposa, y su mirada se posó en la hija de mi padre. Los rumores hablaban de un monstruo desfigurado, moribundo, cuyas siete esposas anteriores habían desaparecido o muerto en menos de un año. Mi prometido, Javier, me juró protegerme y me propuso una boda secreta para evitar mi destino. Acepté, mi corazón lleno de gratitud, y brindamos por nuestro futuro con una copa de vino antes de que todo se volviera negro. Desperté encerrada, y horas después, mi padre y Javier entraron, sus rostros desprovistos de cariño, revelando la espantosa verdad: me habían drogado. No me habían elegido a mí, sino a mi delicada hermanastra Sofía, y yo era solo un peón en su plan: debía hacerme pasar por ella, humillarme ante El Cicatriz, y regresar golpeada pero viva. Javier sonrió cruelmente al decir que, si me portaba bien, podría ser su amante mientras Sofía, bajo mi nombre, heredaría todo. La traición me golpeó como un huracán, aniquilando toda mi existencia. ¿Cómo mi propio padre, mi supuesto protector, podía condenarme a tal humillación, y mi prometido, a quien amaba, ofrecerme ser una concubina sin valor? Pero cuando mi padre amenazó con dejar morir a mi madre si no accedía, la desesperación dio paso a una furia fría y cortante: me casaría con El Cicatriz, pero lo haría bajo mis propios términos, como una reina, no como un cordero de sacrificio, y nadie me detendría.

Cuando el Monstruo Era Mi Salvador Introducción

La noticia cayó como una helada sobre La Rioja: León "El Cicatriz" Vargas, el temido líder del cartel, quería una esposa, y su mirada se posó en la hija de mi padre.

Los rumores hablaban de un monstruo desfigurado, moribundo, cuyas siete esposas anteriores habían desaparecido o muerto en menos de un año.

Mi prometido, Javier, me juró protegerme y me propuso una boda secreta para evitar mi destino.

Acepté, mi corazón lleno de gratitud, y brindamos por nuestro futuro con una copa de vino antes de que todo se volviera negro.

Desperté encerrada, y horas después, mi padre y Javier entraron, sus rostros desprovistos de cariño, revelando la espantosa verdad: me habían drogado.

No me habían elegido a mí, sino a mi delicada hermanastra Sofía, y yo era solo un peón en su plan: debía hacerme pasar por ella, humillarme ante El Cicatriz, y regresar golpeada pero viva.

Javier sonrió cruelmente al decir que, si me portaba bien, podría ser su amante mientras Sofía, bajo mi nombre, heredaría todo.

La traición me golpeó como un huracán, aniquilando toda mi existencia.

¿Cómo mi propio padre, mi supuesto protector, podía condenarme a tal humillación, y mi prometido, a quien amaba, ofrecerme ser una concubina sin valor?

Pero cuando mi padre amenazó con dejar morir a mi madre si no accedía, la desesperación dio paso a una furia fría y cortante: me casaría con El Cicatriz, pero lo haría bajo mis propios términos, como una reina, no como un cordero de sacrificio, y nadie me detendría.

Seguir leyendo

Otros libros de Edik Brandwein

Ver más
Venganza desde la Cuna

Venganza desde la Cuna

Historia

5.0

El frío de la muerte aún se aferraba a mis huesos, recordándome la sangre en mis sábanas y el dolor lacerante de perder a mi hijo nonato. Todo esto, mientras mi esposo, el Príncipe Alejandro, consolaba a mi propia hermana, Valentina. Ese recuerdo se desvaneció como un fantasma al amanecer al despertar y sentir la mano del médico en mi vientre. "Estás embarazada de casi dos meses. El bebé está sano", dijo con una sonrisa. ¿Embarazada? Una ola de emociones me golpeó: la alegría, la desesperación pasada y una furiosa esperanza. Recordé la verdad con aterradora claridad: cómo mi hermana, egoísta y hermosa, rechazó este matrimonio, alegando amor por un plebeyo. Yo, que amaba en secreto al príncipe, ocupé su lugar para salvar el honor familiar. Recordé su regreso meses después de mi primer embarazo, llena de arrepentimiento y celos, seduciendo a Alejandro con insultante facilidad. ¡Escuchaba sus risas resonando por los pasillos mientras yo me marchitaba en mi habitación, su traición la daga que causó la pérdida de mi bebé y, finalmente, mi propia muerte por una "fiebre repentina"! El Príncipe Alejandro entró con su sonrisa perfectamente ensayada al escuchar la noticia. "¡Sofía, mi amor! ¡Seremos padres!", exclamó, abrazándome con frialdad y el ligero perfume de otra mujer en su ropa. Fingí una sonrisa tímida, pero por dentro, mi corazón era un témpano de hielo: este hombre solo un peón, mi hermana, mi propia sangre, el verdadero objetivo. Tenía una segunda oportunidad. No para amar, sino para vengarme.

Quizás también le guste

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

PageProfit Studio
5.0

Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido. Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida? NO. Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café. Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura . Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol. Y entonces llegó él. Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa. Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible. Pero fue también el mejor sexo de mi vida. Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás. Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos. Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Cuando el Monstruo Era Mi Salvador Cuando el Monstruo Era Mi Salvador Edik Brandwein Mafia
“La noticia cayó como una helada sobre La Rioja: León "El Cicatriz" Vargas, el temido líder del cartel, quería una esposa, y su mirada se posó en la hija de mi padre. Los rumores hablaban de un monstruo desfigurado, moribundo, cuyas siete esposas anteriores habían desaparecido o muerto en menos de un año. Mi prometido, Javier, me juró protegerme y me propuso una boda secreta para evitar mi destino. Acepté, mi corazón lleno de gratitud, y brindamos por nuestro futuro con una copa de vino antes de que todo se volviera negro. Desperté encerrada, y horas después, mi padre y Javier entraron, sus rostros desprovistos de cariño, revelando la espantosa verdad: me habían drogado. No me habían elegido a mí, sino a mi delicada hermanastra Sofía, y yo era solo un peón en su plan: debía hacerme pasar por ella, humillarme ante El Cicatriz, y regresar golpeada pero viva. Javier sonrió cruelmente al decir que, si me portaba bien, podría ser su amante mientras Sofía, bajo mi nombre, heredaría todo. La traición me golpeó como un huracán, aniquilando toda mi existencia. ¿Cómo mi propio padre, mi supuesto protector, podía condenarme a tal humillación, y mi prometido, a quien amaba, ofrecerme ser una concubina sin valor? Pero cuando mi padre amenazó con dejar morir a mi madre si no accedía, la desesperación dio paso a una furia fría y cortante: me casaría con El Cicatriz, pero lo haría bajo mis propios términos, como una reina, no como un cordero de sacrificio, y nadie me detendría.”
1

Introducción

26/06/2025

2

Capítulo 1

26/06/2025

3

Capítulo 2

26/06/2025

4

Capítulo 3

26/06/2025

5

Capítulo 4

26/06/2025

6

Capítulo 5

26/06/2025

7

Capítulo 6

26/06/2025

8

Capítulo 7

26/06/2025

9

Capítulo 8

26/06/2025

10

Capítulo 9

26/06/2025

11

Capítulo 10

26/06/2025