Recupera a la Luna abandonada

Recupera a la Luna abandonada

PageProfit Studio

5.0
calificaciones
31
Vistas
162
Capítulo

La noche en que descubrí que la amante de mi esposo estaba esperando a su heredero, sonreí para las cámaras... mientras ya le tenía preparada la caída. Scarlett nació como una reina-heredera de un poderoso legado, Luna de la Manada Luna Oscura por sangre y por sacrificio. Ella le dio todo a Alexander: su amor, su lealtad, su vida. A cambio, él mostrarse públicamente con su amante frente a la manada... y se atrevió a llamarlo deber. Pero Scarlett no iba a quedarse hecha polvo en un rincón, llorando como una más. Llevará su corona de espinas, con orgullo. Destruirá cada mentira que dijeron sobre ella, y cuando ataque, va a ser inolvidable. Ese Alfa olvidó de que la mujer a la que traicionó es mucho más peligrosa que la chica que lo amó alguna vez.

Capítulo 1 Traición

Lo olí en ella antes de verlos a los dos juntos.

Sándalo y cedro - el olor de Alexander, ése que antes hacía ronronear a mi loba de gusto.

Ahora, impregnaba la piel de otra mujer, como una marca de propiedad. Tan fuerte que casi lo sentía en la garganta.

Faye. Su novia de la infancia.

Su "amor verdadero", la misma que lo rechazó hace cinco años, que se largó a perseguir sueños grandes en la ciudad, dejando atrás a un hombre y una manada al borde del derrumbe.

Y como Luna... ni siquiera supe cuándo había regresado.

Nadie se dignó a preguntarme si estaba bien - que se joda la ley de la manada.

Y para cuando me enteré, ya estaba en mi sitio, bañándose en la gloria que yo había ganado a punta de sangre.

El salón de baile era puro brillo y éxito.

Los miembros de la manada reían, chocaban copas de champaña, brindando por nuestra subida - del puesto diez al segundo en el ranking continental.

Una victoria por la que yo había sangrado. Por la que había dado todo.

Y mi esposo la celebraba... con su amante entre los brazos.

Estaba clavada en la puerta del salón, aún con el abrigo puesto desde el coche. Los dedos apretaban la bolsa donde traía el vestido de seda blanca que había diseñado para MAÑANA EN LA NOCHE, cada costura con diamantes.

Sí. Mañana.

Todo el mundo me dijo que el banquete era al día siguiente.

Y yo, como idiota, me lo creí.

Si no llego a escuchar a la modista mencionarlo en mi prueba de vestido, ni enterada. Habría sido ajena a la celebración de mi propia manada, mientras otra ocupaba mi lugar.

"¡¿Luna?!" Ruby, mi doncella, soltó con la voz cortante, rompiendo la música.

Todas las cabezas se volvieron hacia mí.

Los murmullos empezaron en seguida:

"¿No dijo el Alfa que estaba enferma la Luna?"

"¿Tú aún te crees eso? No seas ingenuo..."

"Por los dioses... están los dos aquí..."

Cada palabra era una daga directo al pecho.

Pero los verdaderos tontos no eran ellos.

Era yo. La más idiota del salón.

Mi loba, Kara, gruñó en lo profundo.

"Desgárrales la garganta."

Quería hacerlo. Era la guerrera más temida de nuestra manada.

Pero ahí... no podía moverme. Ni siquiera respirar.

Al otro lado, Alexander deslizaba su mano por la espalda de Faye - con esa seguridad, esa intención, como diciendo "sí, es mía". Y me miraba mientras lo hacía.

Sus ojos azules, que antes se suavizaban cuando se cruzaban con los míos, ahora eran puro hielo.

"Ni se te ocurra armar un escándalo. Sabes lo que arriesgas."

Maldito.

Fue entonces cuando Faye me vio.

Sus ojos verdes se abrieron como si estuviera viendo un fantasma, y sus labios se formaron en una O perfecta de falsa preocupación.

Apoyó una mano perfectamente arreglada en el pecho de Alexander - ese toque íntimo me dio arcadas - y le murmuró algo que le hizo apretar la mandíbula.

Luego me miró otra vez. Y sonrió.

Satisfecha. Triunfante. "Mía."

Perra.

¿Cómo se suponía que soportara esto?

Diez pasos separaban esa puerta del centro del salón y se sintieron como caminar sobre brasas.

Todos me veían.

La música se fue apagando, hasta morir. Las charlas quedaron a la mitad. Hasta los camareros congelaron sus movimientos, con botellas aún en el aire.

Podía oler el miedo llenando el ambiente.

Perfecto. Que teman.

Soy hija de la Manada del Invierno. Elegí a Alexander cuando él no era más que otro heredero quebrado, con una manada hecha trizas.

Uní nuestras tierras durante el funeral de mi padre y convencí a mi gente de aceptarlo como Alfa, cuando lo querían muerto.

Yo lo reconstruí todo.

Y justo ahora, en la cima, ¿él decide humillarme así? ¿Qué se cree? ¿Que la manada entera debe ver que Faye es su verdadera Luna?

Jamás.

La Manada del Invierno no perdona traiciones.

Mis tacones resonaban contra el mármol - cada paso, una declaración de guerra.

Alexander se movió para interceptarme, colocándose frente a Faye como un escudo.

Sus hombros anchos la tapaban, pero ella asomaba la cabecita para mirarme, encantada.

"Scarlett." Su voz tenía ese tono condescendiente que usaba en las reuniones del Consejo. Como si yo fuera una empleada, no su pareja. "No es el momento ni el lugar."

Me detuve a un metro de él. Tan cerca que podía ver el tic nervioso en su mandíbula. Tan cerca que el perfume de jazmín de Faye mezclado con su aroma me revolvía el estómago.

"Yo creo que es exactamente el momento," dije, con voz firme que resonó en toda la sala. Miré a Faye, que aún fingía ser inocente.

"Si pensabas avergonzarme en público, entonces defenderé mi dignidad de la misma forma."

Seguir leyendo

Otros libros de PageProfit Studio

Ver más
Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Romance

5.0

Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido. Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida? NO. Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café. Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura . Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol. Y entonces llegó él. Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa. Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible. Pero fue también el mejor sexo de mi vida. Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás. Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos. Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.

Quizás también le guste

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

SoulCharger
5.0

Llevaba tres años siendo la sombra de Don César, el hombre más poderoso del país, viviendo en una jaula de mármol donde mi único papel era ser la esposa perfecta y sumisa. Aquella noche era nuestro tercer aniversario de bodas; había preparado su cena favorita y lo esperaba con la esperanza de que, por una vez, me viera de verdad. Sin embargo, la realidad me golpeó con una notificación en el móvil: César estaba en el hospital con Rubí, su eterno "amor de infancia", dándole el consuelo que a mí me negaba. Cuando llegó a casa horas después, ni siquiera miró las velas consumidas; simplemente me llamó "marcador de posición" y me recordó que yo solo estaba allí para cuidar su imagen corporativa mientras Rubí se recuperaba para ocupar mi lugar. Soporté sus desprecios mientras él me trataba como a una sirvienta inútil, ignorando que yo había renunciado a mi carrera para ser su paz. Mi propia madre me enviaba mensajes exigiéndome que fuera "útil" para los negocios, tratándome como una moneda de cambio en una familia que solo valoraba el poder y me consideraba una decepción sin educación. Me invadió una furia fría al darme cuenta de que nadie en esa mansión conocía mi verdadero rostro. César no tenía idea de que su "esposa aburrida" era en realidad "El Oráculo", la genio médica que había revolucionado la ciencia a los dieciséis años y que movía los hilos de fortunas globales desde su portátil. ¿Cómo pudo ser tan ciego para despreciar al diamante que tenía en casa por una piedra falsa como Rubí? Esa noche, la mujer que mendigaba amor murió. Firmé los papeles del divorcio, tiré mi anillo de medio millón de dólares a la basura y decidí que era hora de que el mundo conociera al verdadero Oráculo. César pensaba que me estaba desechando, pero pronto descubriría que al echarme de su vida, acababa de perder a la única persona capaz de salvar su imperio de la ruina total.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Recupera a la Luna abandonada
1

Capítulo 1 Traición

Hoy, a las 00:09

2

Capítulo 2 Embarazo

Hoy, a las 00:08

3

Capítulo 3 Rota y Traicionada

Hoy, a las 00:08

4

Capítulo 4 Marcando Territorios

Hoy, a las 00:08

5

Capítulo 5 Un Plan Totalmente Nuevo

Hoy, a las 00:08

6

Capítulo 6 Brotes de Esperanza

Hoy, a las 00:08

7

Capítulo 7 Esperanza y Libertad

Hoy, a las 00:08

8

Capítulo 8 Un Sabor a Triunfo

Hoy, a las 00:08

9

Capítulo 9 Una Mujer con Objetivos

Hoy, a las 00:09

10

Capítulo 10 Llega el Alfa Lucien

Hoy, a las 00:09

11

Capítulo 11 Un Acuerdo con el Diablo

Hoy, a las 00:09

12

Capítulo 12 Ni de Broma

Hoy, a las 00:09

13

Capítulo 13 Peligroso Pero Atractivo

Hoy, a las 00:09

14

Capítulo 14 Aviva la Llama

Hoy, a las 00:09

15

Capítulo 15 Latido

Hoy, a las 00:09

16

Capítulo 16 Sorpresa, Cariño

Hoy, a las 00:09

17

Capítulo 17 Ultimátum al Atardecer

Hoy, a las 00:09

18

Capítulo 18 Brilla Mi Corazón

Hoy, a las 00:09

19

Capítulo 19 Poniéndola a Prueba

Hoy, a las 00:09

20

Capítulo 20 Testigo de la Desesperación

Hoy, a las 00:09

21

Capítulo 21 Llamas de Furia

Hoy, a las 00:09

22

Capítulo 22 Cebo y Brujería

Hoy, a las 00:09

23

Capítulo 23 Provocación y Envidia

Hoy, a las 00:10

24

Capítulo 24 Líneas de Sangre y Fronteras

Hoy, a las 00:10

25

Capítulo 25 Decisiones No Dichas

Hoy, a las 00:10

26

Capítulo 26 ¿Contrato o Pertenencia

Hoy, a las 00:10

27

Capítulo 27 No Eres para Guardar

Hoy, a las 00:10

28

Capítulo 28 Una Promesa y una Posibilidad

Hoy, a las 00:10

29

Capítulo 29 Bajo la Línea del Agua

Hoy, a las 00:10

30

Capítulo 30 Fuego Ardiente

Hoy, a las 00:10

31

Capítulo 31 Hielo y Fuego

Hoy, a las 00:10

32

Capítulo 32 La Pregunta

Hoy, a las 00:11

33

Capítulo 33 La Verdad entre Nosotros

Hoy, a las 00:11

34

Capítulo 34 Rompiendo el Silencio

Hoy, a las 00:11

35

Capítulo 35 Sumisión Forzada

Hoy, a las 00:11

36

Capítulo 36 La Reclamación del Alfa

Hoy, a las 00:11

37

Capítulo 37 Asuntos Inconclusos

Hoy, a las 00:11

38

Capítulo 38 Veneno en la Manada

Hoy, a las 00:11

39

Capítulo 39 Fantasmas del Pasado

Hoy, a las 00:11

40

Capítulo 40 Nunca Más

Hoy, a las 00:11