Una No Tan Divertida Historia

Una No Tan Divertida Historia

Mery Ari

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Luna es una trabajadora muy empeñosa, tiene compañeros con los cuales vive momentos divertidos y estresantes, tienen un jefe que está casado y tiene un aventura con una secretaria, aunque toda la empresa lo sabe. Todo el problema empieza cuando la esposa se aparece en la empresa a armar un escándalo confundiéndose de persona y ocasionando un sinfín de conflictos.

Una No Tan Divertida Historia Capítulo 1 INICIOS

Cuando amas algo, sabes que te hace feliz, pero cuando lo odias no lo quieres ni ver ni en tus sueños y así fue como empecé a odiar el color rojo, fue un color que odiaba hasta la muerte.

Amo todo menos el rojo, adoro a mi familia, mis amigos y en especial mi trabajo el cual me ha dado muchas oportunidades y a la vez la peor vergüenza de todas. ME QUIERO MORIR

Las vergüenzas que he tenido a lo largo de mi vida no han sido tan exageradas como la de aquella vez en la oficina, aunque eso fue algo que supere rápidamente con ayuda de mis amigos los cuales han estado siempre conmigo además de la vida misma que con cada acción ha hecho que sea divertida por cada ocurrencia y tontería realizada.

Los momentos divertidos de la vida están compartidos por mis cuatro amigos Martin es el chico increíblemente mujeriego del mundo no respeta que seas hombre o mujer, solo a sus amigos, Camilo un chico de buenos sentimientos, aunque no tenga voz como el cantante y actualmente novio de Nadia, otra integrante del grupo Nadia es una chica muy estudiosa y tímida al principio, pero solo dale confianza y pierdes, Luca que es un chico que ama los deportes más que a nada y aunque es algo inexpresivo, con sus amigos es una cara risueña y yo obviamente la luz de luna que alumbra el grupo.

El grupo de cinco amigos siempre andaba junto, se habían conocido en la universidad una tarde del sábado en un seminario para los de primer año.

Les contare un poco como fue que conocí a esos cuatro chicos que junto a mi llenamos los días de locura y gracia.

. . . . . . . . . . . . . . .

Ya era la hora de almuerzo cuando luego de comprar algo para llenar mi estomago ya que nos habían dado dos horas, el comedor estaba repleto de estudiantes y ni que decir de los alrededores.

Con mi bolso en la espalda y mi bolsa de papel con mis compras caminaba buscando donde sentarme hasta que note una zona verde detrás de las canchas de deporte de la universidad y mientras buscaba donde sentarme y en un momento de distracción choque con una chica, las cosas de ambas terminaron regadas.

Después de unas disculpas excesivas por parte de ambas, nos saludamos y luego de unas breves presentaciones buscamos donde sentarnos hasta que luego un chico algo coqueto levanto la mano y llamo a mi nueva amiga.

- Hermosa belleza, ven siéntate con nosotros, trae a tu amiga(grito el chico)

- Ignorémoslo, es un coqueto ten cuidado

- ¿Lo conoces de algun lado?

- Si desgraciadamente, estamos juntos en clases

- Ohhh, pero creo que será difícil viene hacia nosotras

- ¡¡¡Demonios!!!

Luego que el chico se nos acercara y nos llevara entre jalones discretos hasta donde él estaba sentado con su amigo, nos saludamos con presentaciones simples.

- Hola preciosas me llamo Martin y él es mi amigo Luca

- Uffff eres un . . . . en fin, yo soy Nadia

- Hola, soy Luna, un gusto conocerlos

- Veo que ustedes recién se conocen (Martín)

- Si bueno tuvimos un choque de comidas (Luna)

- Jajajaja esa estuvo buena, aunque si, ambas estábamos distraídas (Nadia)

Y mientras la conversación iba tomando forma y contexto con cosas triviales, los cuatro notaron aun chico de lentes buscando un lugar con una pequeña bandeja en las manos y Martin como buen anfitrión lo llamo a que se uniera.

- Te robaste la bandeja del comedor (Martín)

- No claro que no, jamás lo haría solo que no había espacio y claro que la devolveré(nuevo chico)

- Eres un aburrido, buenos te los presento ellos son Luca, Nadia, Luna y yo Martin un gusto nuevo integrante (Martín)

- Un gusto chicos, soy Camilo (nuevo chico)

- Te llamas como el cantante (Nadia)

El grupo de cinco que ahora éramos seguimos en la conversación muy casual y divertida no podía decir nada más pues recién nos estábamos conociendo y hasta el momento me agradaban.

Acompañamos a Camilo hasta la cafetería para dejar la bandeja que se llevó y regresamos al auditorio para el seminario, nos sentamos juntos, a la salida que era algo tarde nos despedimos, pero no sin antes compartirnos nuestros contactos para escribirnos y encontrarnos mañana que era otro día de seminario.

Por segundo día consecutivo de seminario, luego de escribirnos unos mensajes por el grupo que creo Martin llamado los quintillizos, nos encontramos en la entrada de la universidad y luego nos dirigimos al auditorio. Para el almuerzo nos fuimos nuevamente al jardín detrás del campo de deportes, aquel almuerzo estuvo lleno de risas por las ocurrencias de Martin y ni que decir de las cosas que sucedían.

Con el tiempo me pude dar cuenta que el grupo de cinco que habíamos formado tenía mucho futuro y no solo como amigos, nos llevábamos de maravilla además de tener caracteres diferentes nos complementaban de manera sinigual haciéndonos perfectos a nuestra manera.

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