Te Vuelvo Mi Rey (Saga Las Princesas Malditas I)

Te Vuelvo Mi Rey (Saga Las Princesas Malditas I)

Alejandra Mondragon

5.0
calificaciones
1.5K
Vistas
20
Capítulo

Celia tiene una maldición gracias a su padre y tendrá que vivir con eso toda su vida, pero un chico cambiará su vida aunque su padre se lo advirtió ella preferirá al amor que a la maldición y ahora tendrá las consecuencias de sus actos poniendo a su reino en peligro.

Te Vuelvo Mi Rey (Saga Las Princesas Malditas I) Capítulo 1 La sangre de la bruja

-Su majestad, hay un problema con el embarazo de la reina-informa el curandero

-Dígame, ¿Cuál es el problema?-inquiero con tono preocupado

-Como sabe, su reina en una semana tendrá a su bebé, pero pude notar que la reina no se encuentra bien de salud y eso será un problema a la hora del parto.

¡Otra vez!, ya van varias veces que se enferma y eso me tiene muy intranquilo, ya la revisaron varios curanderos y ninguno pudo saber lo que tiene. Ya no sé que más hacer, a menos que tengamos que recurrir a la magia, nunca lo había pensado y me parece una buena idea.

La única bruja que hay en el pueblo podría ser de mucha ayuda, solo tengo que saber que es lo que tenemos que hacer y hacerlo antes de que la semana terminé.

-¿Y hay alguna forma de curarla?, ¿O algún medicamento casero que me recomiende?-indago con desesperación

El curandero se lleva la mano a la barbilla y se pone a pensar unos segundos mientras mira hacia el suelo.

-Sí, hay una forma, pero no es muy recomendada por lo peligroso que puede ser y más con el embarazo de su esposa-responde con tono serio

-¿Y cuál es?.

-¿Ha escuchado los rumores de su pueblo sobre la medicina de sangre de brujas?-inquiere

-Sí, lo he escuchado.

-Pues es la única manera de curar su enfermedad más rápido, pero usted dígame, ¿Está dispuesto a arriesgar el embarazo de su esposa?-indaga el médico con mucha seriedad, es una decisión difícil porque no quiero perder a mi pequeño o pequeña que he estado esperando durante 9 meses, pero aunque mi decisión sea no, aun así puede haber una posibilidad de que muera en el parto.

Tengo que tomar este riesgo, no tengo otra opción, si llego a perder a nuestro hijo me dolerá en el alma, pero lo haremos por el bien de la salud de su mamá.

-Tomaré el riesgo-sentencio

-Entonces siga mis instrucciones majestad, tiene que buscar a la única bruja de este pueblo y llevarla a mi casa, no la maten porque su sangre ya no nos servirá, tiene que estar viva, pero hay que tener cuidado porque las brujas son muy agresivas-añade

-Entendido.

-Suerte majestad-da media vuelta y se retira de la habitación, sabía que no eran solo rumores del pueblo y nunca imaginé que la sangre de una bruja es una cura muy efectiva, no hay que perder tiempo, es hora de cazar a la bruja.

Me dirijo fuera del castillo y reúno a varios de mis caballeros para que me sea más fácil atrapar a la bruja y no pueda huir.

-Les ordeno que busquen a la bruja clara y la lleven a la casa de mi curandero, los estaré esperando allá, pero si se les llega a escapar van a sufrir las consecuencias ¿Entendido?-dije con tono serio

-Sí, su majestad-dicen los caballeros al unísono

-Muy bien, vayan-ordeno, los caballeros se dividen y buscan por todo el pueblo; yo me dirijo a la casa del curandero y nos quedamos esperando mucho tiempo, hasta que escuchamos los golpes de la puerta y el curandero la abre.

-Aquí tenemos a la bruja-informa, escucho forcejeos detrás del caballero y unas cuantas súplicas.

-Métanla antes de que las personas los vean, no quiero escándalos en mi reino-ellos asienten y la obligan a entrar a la casa, el curandero cierra la puerta y los lleva al sótano, amarran a la bruja a un tronco con una soga y el curandero vuelve a subir a la casa.

La bruja se ve muy vieja y desgastada, casi no se puede mover y su voz se escucha entrecortada, será bueno para ella morir y descansar en paz, le estamos haciendo un gran favor.

-Déjenme ir, por favor-súplica la bruja

-Lo siento señora bruja, pero no la podemos dejar ir-dije

-¿Por qué no?, yo no he hecho nada malo-dice con tono triste

-Lo sé, señora bruja, es por otra cosa que la trajimos aquí.

-Dígame, ¿Por qué?.

-Necesito su sangre para curar a mi esposa-confieso, la bruja frunce el ceño y aparece una expresión molesta en su rostro.

-¡Cuántas veces tenemos que decirles que la sangre de las brujas no son un medicamento casero!, ¡La sangre les puede causar un mal a aquel que la beba!-espeta

-No te creo bruja, sé que lo dices solo para que te dejemos ir-dije con tono molesto

-¡Ustedes son unos ignorantes!, ¡Se creen cualquier estupidez y hacen cualquier cosa con tal de conseguir lo que quieren sin importarles a quien lastimen!.

-¡Ya basta bruja!-el curandero baja con una aguja, un pequeño plato de arcilla y en otro plato de arcilla un líquido que no tengo ni idea de que es; se acerca a la bruja y le amarra una cuerda en la parte superior del brazo izquierdo haciéndole presión, le introduce la aguja en su vena y la saca, acerca el plato y la sangre empieza a caer en él.

-Como veo que no les importa lo que les digo, voy a tener que castigarlos de la peor manera por robarse mi sangre sin mi consentimiento-la bruja empieza a hablar en otro idioma.

Le pone una venda en su brazo y aprovecha que ella está hablando para lanzarle el líquido directamente a su boca provocando que esta se ahogue y tosa fuerte pero aún así continúa hablando en otro idioma con complicaciones de pronunciación, no entiendo que es lo que está diciendo y eso me preocupa.

-Pero, ¿Qué está haciendo curandero?-inquiero con una expresión confundida

-Tenemos que matarla antes de que terminé de recitar la maldición-el curandero toma una antorcha de su pared y con mucha dificultad intenta acercarle la antorcha a la bruja, pero por sus manos temblorosas se le cae provocando que se apague, se agacha y lo vuelva a tomar, se acerca a una mesa en una de las esquina y empieza a frotar el eslabón con el pedernal con mucha desesperación, intenta que una de las chispas prenda la antorcha pero no funciona.

Lo intenta de nuevo pero sigue sin funcionar y vuelve a hacer lo mismo sin rendirse, pero ya es demasiado tarde porque la bruja termina de recitar la maldición, una fuerza invisible nos empuja a todos los que estábamos alrededor de ella provocando que choquemos contra la pared.

La bruja sonríe y nos empieza a maldecir, el curandero se levanta y continúa frotando el eslabón con el pedernal logrando que las chispas prendan la antorcha, suelta el pedernal y el eslabón, toma la antorcha y se gira, lo lanza hacia la bruja provocando que esta se prenda fuego, empezamos a oír gritos desgarradores provenientes de la bruja mientras es consumida por las llamas.

Todos nos levantamos y nos quedamos mirando a la bruja quemarse por un rato, el fuego se apaga dejando ver un esqueleto y dejando un olor a carne quemada; yo creí que su manera de morir no sería tan dolorosa, pero admito que a pesar de la maldición que nos echó, me dio lástima.

-Voy a preparar el medicamento para la reina y también me encargaré del esqueleto majestad-dice el curandero

-Esta bien, pero, ¿Sabes que maldición estaba recitando esta bruja?-indago con tono preocupado

-No señor, yo no hablo el lenguaje de las brujas-asevera

-Entiendo, me retiro entonces.

-Adiós rey eduardo-dice

Subo y salgo de la casa junto con mis caballeros, caminamos hasta llegar al castillo y entro por las grandes puertas, subo rápidamente a la habitación y veo a mi esposa pálida, y a punto de desvanecerse por la enfermedad.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro