La hija del General

La hija del General

VANESA SIMONTE

5.0
calificaciones
3.1K
Vistas
12
Capítulo

-"No es posible Lady Rosy" -soltó una mujer de mediana edad a sus espaldas- "Una jovencita de su categoría está limitada por los estatutos del monarca a esta clase de eventos". ¡Imagínese!, una criada Artegana arreglada como una dama de clase, no, Steverman no permitiría tal cosa. - Fueron los primeros comentarios sobre Tessa, la tercera hija del General Rodríguez y la ultima por desposar después de que concedieran en matrimonio a su hermana Rachel. Lo que nadie esperaba es que el Teniente Donato, posara sus ojos en Tess, la hermana equivocada. Tessa deberá escoger entre dos opciones, la vida religiosa o la matrimonial con otro hombre. ¿Cuál elegirá cuando acabe por darse cuenta que se enamoro del prometido de su hermana?

Capítulo 1 MATRIMONIO

"Aquí mismo lo dice, Rachel te vas a casar"

Tessa, no podía creer que su amado padre, volviera a cometer el mismo y absurdo error de arreglar un matrimonio con la segunda de sus hijas, pero lo que le resultaba más difícil de creer era que Rachel, lo aceptara. -"Estas loca." -le dijo a su hermana soltando un suspiro de resignación, observando como Rachel danzaba tontamente en el medio del salón. -¿Puedes creerlo abuela? "Es teniente" -repetía una y otra vez moviendo el cuerpo, tarareando la melodía de un vals de bodas.

Antonieta le sonrió abiertamente a su nieta y le siguió la corriente al compás del tarareo. Tessa estaba indignada "¿Acaso no se escuchaba? "Es Teniente" "es teniente" repetía una voz que pasaba por su mente. "¿Qué diferencia había?", la iban a casar con un hombre, al que a penas por una carta conocía.

-¡¿Te estas escuchando?!, ¿Qué tiene de maravilloso que sea Teniente?" -se quejó Tessa frunciendo el ceño. -No porque tenga un rango y provenga de una buena familia quiere decir que sea un hombre honorable. ¡Quién sabe!, incluso es posible que nuestro padre este equivocado y aquel sujeto sea un patán vanidoso.

La palabras de Tessa irritaron a Rachel y su respuesta no se tardó en escuchar:

-Puedo entender que tú, mi querida hermana quieras continuar llevando esta clase de vida humilde, simple y aburrida. Yo no, no quiero eso para mí, quiero más. Quiero ser la dama del Teniente, la esposa que toda mujer en este pueblo envidie. Después de todo ¿Qué tiene de malo casarse con un hombre rico? Amber lo hizo y no la acusas de nada como lo haces conmigo.

-Rachel no comiences, tu hermana no está aquí para defenderse -le amonesto Don Benito oyendo por casualidad la conversación, cuando paso de la sala del comedor a la cocina. Rachel se encogió de hombros y soltó una risilla traviesa, no esperaba ser reprendida por su abuelo.

-¿Sabes qué?, olvídalo. Esta conversación no nos llevara a ningún sitio. -expreso Tessa con fastidio, no podía creer que su hermana sea una persona tan superficial.

-Nada que puedas decir hoy arruinara este día. -alegó Rachel mientras diferentes pensamientos de una vida rica, llena de lujos y elegantes vestidos invadían su mente.

Tessa acomodo su postura y miro con desconfianza la carta que su abuela había dejado sobre la mesa. Una gota fría de sudor recorrió su mejilla, pero se armó de valentía y la leyó para asegurarse de que su padre no pretendiera hacer lo mismo con ella. Soltó un suspiro de alivio cuando comprobó que solo Rachel iba a ser desposada.

-"Tranquila cariño, no he omitido nada" -soltó con un dejo de empatía su abuela Antonieta. Ella como todos en la casa, conocían que Tessa prefería entregar su vida al noviciado antes que aceptar un matrimonio arreglado. Si, Tessa aborrecía que el único fin de conservar su decencia, crear una familia y perpetuar un apellido en el tiempo sea solo de esta manera.

-Lo siento abuela, vivo paranoica... - admitió Tess desanimada. -Últimamente en lo único que pienso es que George querrá casarme.

-¿Por qué piensas en eso querida? -consulto Antonieta tomando lugar a su lado.

-¿Cuánto tiempo más podre oponerme? -susurro por lo bajo con una voz inquieta y temblorosa. -No importa cuánto me niegue, algún día mi padre me ultimara como lo hizo con Amber y Rachel.

-¿Alguna vez te conté como saboteé mi primer arreglo matrimonial?

-¿Tu primer arreglo matrimonial? ¿De verdad hiciste eso abuela? -consulto Tessa asombrada. Rachel al escucharla, dejo de danzar y se arrimó a la mesa parando la oreja.

-Si. Tenía tu misma edad cuando hice un voto solemne de castidad. Me negaba a que tu bisabuelo me casara con un desconocido.

-¿Cómo es posible que hayas hecho eso abuela? -Le consulto Rachel sumándose a la conversación. -¡Cuéntanos! ¿Qué dijo la familia de tu pretendiente? ¿Se enojaron mucho? - indagó con un aire burlón.

-"Fue todo un escándalo querida". -dijo Benito asomándose por el corredor - El día de la celebración, su abuela no tuvo mejor idea que decirle al sacerdote que deseaba ser novicia para impedir que se llevara a cabo la ceremonia.

-¿Cómo sabes eso abuelo? - Consulto Tessa sonriéndose por la situación.

-Yo era el prometido. -revelo con una sonrisa tomando sus anteojos del viejo aparador.

-Pero ... ¿Cómo lograste que se casara contigo?

-Esa es otra historia Rachel. -respondió Benito besando la frente de su esposa y retornando de nuevo para la sala conjunta. -¡Cuéntame abuelo! -insistió Rachel siguiendo sus pasos.

-No creas que no puedo entenderte Tessa. -dijo Antonieta observando marchar a su esposo. -A veces solemos ser tan obstinados que no vemos las buenas cosas que nos ofrece la vida.

-Tu caso es excepcional abuela- espeto Tess con desencanto.

-Lo sé. Soy una mujer afortunada -admitió tomándola de la mano-Solo, cuando llegue el momento, has lo que dicte tu conciencia. ¿De acuerdo?

Tessa se mostró de acuerdo con sus palabras, pero... ¿Acaso intentaba mostrarle el camino a espaldas de su padre? Pensó en silencio.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

PageProfit Studio
5.0

Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido. Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida? NO. Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café. Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura . Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol. Y entonces llegó él. Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa. Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible. Pero fue también el mejor sexo de mi vida. Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás. Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos. Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro