
/0/21395/coverorgin.jpg?v=1aa436198e94e0b55ae2c0505414b571&imageMogr2/format/webp)
Me siento rota y vacía. Alexander lo es todo en mi vida, y me duele estar lejos de él, pero es lo mejor para mí corazon. No quiero causarle problemas con Violeta. Mi maleta está abierta y estoy poniendo lo necesario que me llevaré a España. Ignacio no está de acuerdo con mi decisión; aunque se ha empeñado en buscar otra solución a mi situación, no se lo permito. El timbre de mi departamento suena y dejo lo que estoy haciendo para abrir. Las cajas están por todo mi departamento y tengo que esquivar varias. Abro la puerta y está Ignacio con dos bolsas de comida.
Le doy una sonrisa y lo dejó pasar. Suspira al ver las cajas.
-¿No hay vuelta atrás? -pregunta.
-No. -Me siento en el mueble.
-Alexander es mi mejor amigo, pero... -se queja-. Odio que él sea la razón de que te vayas.
-No es su culpa.
-Si lo es. Debió haber sido sincero contigo.
-Y así fue -me sincero-. Yo solo quería aferrarme a la esperanza de que me amara, de que olvidará a Anne conmigo, pero no fue así -Me limpio las lágrimas-. Desde un principio me habló de sus sentimientos hacia mí. -Ignacio toma mi mano- No odio a Alexander por sentirme como lo hago. Me aferré a el, cuando sabía de sus sentimientos hacia Violeta.
-¿Entonces, porque no te quedas?
-Porque duele verlo feliz, no creo poder soportar verlo al lado de la mujer que ama.
-Te voy a extrañar mucho -susurra.
-Y yo a ti, Ignacio -Beso su mejilla.
Mi vuelo está programado para hoy en la madrugada. Mi madre se encargará de trasladar mis cosas a su casa. Ignacio se ofreció a quedarse y llevarme en la madrugada hacia el aeropuerto. Nos sentamos en el mueble y me abraza; lo extrañaría mucho. Cierro los ojos, acaricia mi espalda y me siento feliz de tenerlo aquí conmigo. Dejo que mi mente descanse y me duermo.
****
Me muevo, escucho un quejido, abro los ojos y me siento en la cama. Trato de quitarme un poco el sueño que tengo todavía, veo la hora en mi teléfono y solo tengo media hora para salir al aeropuerto.
-Ignacio -lo llamo- Despierta que es tarde.
-Solo un poco más. -se queja. Me da la espalda y suspiro.
-Deberías moverte si no quieres que me vaya molesta contigo a España -le advierto.
Se levanta, me mira y me regala una de sus hermosas sonrisas.
-Está bien.
/0/16253/coverorgin.jpg?v=9080a66a0def5a0a6918579ddc487fe6&imageMogr2/format/webp)
/0/14907/coverorgin.jpg?v=1e2bc4c42766cf37be723a6800e34aa8&imageMogr2/format/webp)
/0/8488/coverorgin.jpg?v=3d80ee599c203dc2e2efe2d22f9f6323&imageMogr2/format/webp)
/0/15749/coverorgin.jpg?v=827af2e3633cdf2ef33e1bad3329b32f&imageMogr2/format/webp)
/0/3759/coverorgin.jpg?v=c54c69a61d20917b2b507fae8c71df80&imageMogr2/format/webp)
/0/10893/coverorgin.jpg?v=1f49e31007f958aa8a1996ad076d15b3&imageMogr2/format/webp)
/0/762/coverorgin.jpg?v=25d1ed3aa11f3376a19b4642a3900119&imageMogr2/format/webp)
/0/283/coverorgin.jpg?v=3c57e8a56ef5d06eee2d74ce3681781f&imageMogr2/format/webp)
/0/12906/coverorgin.jpg?v=12f73277bad5d1fdbc1e3cd69fea4310&imageMogr2/format/webp)
/0/8762/coverorgin.jpg?v=2d3a5043ba53bf7325124184c001336e&imageMogr2/format/webp)
/0/16374/coverorgin.jpg?v=20250729104908&imageMogr2/format/webp)
/0/17699/coverorgin.jpg?v=d2fd90113b3d7842f4905514b350e56c&imageMogr2/format/webp)
/0/17106/coverorgin.jpg?v=db2527e3a460b1ef04c8d1dfb0259a1b&imageMogr2/format/webp)
/0/2609/coverorgin.jpg?v=bef1ce6d1549b5d81c75ae3c36ce6e0f&imageMogr2/format/webp)
/0/13612/coverorgin.jpg?v=48fd9f61f62d56c25ee38b81a9d561bf&imageMogr2/format/webp)
/0/18789/coverorgin.jpg?v=20250813112555&imageMogr2/format/webp)
/0/3572/coverorgin.jpg?v=0b9aea1741da7fc82a10333470d2ceb8&imageMogr2/format/webp)
/0/5781/coverorgin.jpg?v=69d1378c00177e1990358002643dedc0&imageMogr2/format/webp)
/0/6972/coverorgin.jpg?v=20250120155828&imageMogr2/format/webp)
/0/360/coverorgin.jpg?v=4dec462e8659aec750d8f23ef14bdbe5&imageMogr2/format/webp)