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¿Mi mate? ¡La odio!

Capítulo 2 Conociendo la manada

Palabras:1340    |    Actualizado en: 15/07/2023

resalté terriblemente. Volver a verme en esa casa extraña y lujosa

luna? -preguntó la voz de u

ebía ser la hermana de Mark, porque la recordaba vagamente

bservó ella, al tiempo en que extendía

pareció que abrigarme haría que me sintiese mucho más segura.

on los ánimos puestos en caerle

adie te lastimará aquí. -La mujer su

azo de secundaria. Vi que me habían liberado de mis esposas, lo cual

strada. -puse los ojos en blanco, sabía qu

qué nos faltas así el respeto? No tiene mucha lógica. -apretó

pudo atacarme por el sonido de la puerta que nos interrumpió. Ahí estaba él, Mark ingresó a la habitación con un traje de color oscuro, tirando a un rojo sangre, elegante y pulcro. Lo hacía ver tan gua

de mala gana, quien sabe lo que me esperaba en esta locura. El cambió tanto desde la última vez que lo vi, cuando era un chico

el día. -dijo él, gruñen

sa, la cual parecía enorme y sin fin. En esa habitación, en balcón daba a un enorm

rema. -pedí, porque no había nada qu

a de honor. -contestó a secas Mark,

é. -crucé mis brazos, desde que era una niña no me agrada

isquillosa, mis padre

l, al tiempo en que

e la razón, era imposible que me estuviera pasando esto a mí. No era lógico, este hombre que parecía salido

, pero solo me ignoró. -Si sirve de al

de citas que le rechacé y ya, no comprendía porque le parecía tan terrible y traumático. Me enfocó entre sus

do su garganta. -Necesito que te vistas para una ocasión

lobo. -Yo no iré a ninguna parte hasta que me expliques que es lo que sucede aquí. Mark, sabes q

dió. -Obedece o estarás encarcel

a harta de tanto suspenso. Yo debía volver al trabajo, a mi departamento, a

departamento. -dij

riencia humana atrás. Los ojos rojos se posaron en mí y me derribó

del lobo parecía una especie de veneno. Pensé que me mataría en estos momentos, su rabia era incontenible porque yo

de mis huesos. No logré moverme, de igual modo no ten

sino que sus ojos reflejaban algo distinto. Su pelaje se suavizó, calmando su enojo, al tiempo en que

sol que entraba por la ventana. Acaricié su lomo despacio, él lo permitió. Desde esa perspectiva, se veía tierno

os segundos, cuando él volvió a su forma humana

ara. Ya me has hecho enfadar. -so

, tan elegantes que parecían sacados de una revista de época. Un vestido rosa claro con bordados tan pequeños, invisibles de flores delicadas. Unos zapatos

o en el estómago de emoción por ese contac

o, ese rasguño. Sin embargo, aquello lo hizo sentirse mal y arrepent

este mundo de bestias y mi pasado, que era lejano y mi falta

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¿Mi mate? ¡La odio!
¿Mi mate? ¡La odio!
“-No te escaparás de mí, Sara. -dijo él, con su voz rugosa aterradora, que me estremeció los huesos. Lo contemplé en total shock, cuando volvió a su forma humana me dejó boquiabierta. Era él, mi compañero de la escuela al que por tanto tiempo ignoré. Estaba completamente fuerte, atractivo, con el cabello azabache y los ojos penetrantes igual de oscuros. -¿Qué es lo que quieres, Mark? -pregunté, temblando, buscando cubrir mi rostro trigueño con mis manos. No me dio tiempo siquiera a pedir ayuda, cuando me cargó entre sus enormes brazos. Poseía una fuerza abrumadora y no tenía idea de a quien acudir para que me salvara. Yo vivía sola en mi departamento después de todo. Desperté con los huesos entumecidos, en una cama de plumas suave. Lo vi sentado a mi lado, con el torso enseñando los tatuajes que lo hacían ver tan peligroso. El miedo recorrió mi espalda y busqué a tientas cubrirme con mis mantas, el escote de mi camisa develaba mi femineidad. -Así es como quería tenerte, ¿Acaso no te acuerdas de mí? -preguntó Mark, pasando su mano por mi cuello, como si estuviera a punto de matarme. Yo quería hacerme la desentendida, eso sería mejor para su furia, pero yo no era mentirosa. Aquel hombre tan guapo, había sido un adolescente tímido al cual rechacé para el baile de la escuela mil veces y le negué todas las citas. Estaba tan cambiado, aunque siguiera teniendo esos ojos profundos tan característicos.”