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Gato escaldado, del agua fría huye

Capítulo 8 No se comparaban con Mathias

Palabras:1412    |    Actualizado en: 18/03/2024

ará. Es justo que lo compense. Ustedes sigan charlando, yo t

quedaba un mes, como mucho, ya que, dentro de dos semanas, Mathias haría una entrada contundente, y Olivia se

nado, me daba cuenta de lo

había dejado allá. Consumirlos a diario, especialmente si lo combinaba con la excepcional comida de mi madre, probablemente me ayudaría a engordar un p

saliste aye

s, Mathias apareció en lo alto de la escalera. Su

ormalmente, aparecía cad

negra. A pesar de la sencillez de su atuend

os amorosos, así que no hay razón para que camb

s recursos y todos esos rumores son meras coincidencias?", me pregunt

us espaldas. Sin embargo, él nunca había interferido, posib

. La sola idea de cruzarme con ella ponía a Mathias fur

cursos en esas mujeres. Como estamos casados, esas inversiones son patrimo

l fin y al cabo, tienes derecho a la mitad", replicó Mathias, bajando las escaleras

de preguntarme por qué ese hombre se enzarz

blemente nos ofrecería un acuerdo económico muy importante. Entonces

no será la última. Seguirles la pista a todas se ha convertido en más

No fue hasta que salí de casa que sentí el escalofrío de la mirada de Mathias. Entonces tiré e

mis padres, le entregué los s

ada cocinando, uno de su

cuanto él entró y me vio, me puso el celu

gnifica

fue vista con el director general del Grupo Murray en un h

llos sería una aventura, n

celular a mi padre e int

ias tiene obligaciones profesionales que

defendiendo!", gritó

de verdad me preocupaba era que mi padre

ra mismo", dije, arremangánd

tes estaba serio,

omentarios sin sentidos. ¿Esta

e del brazo e in

el Grupo Murray ha contribuido a la economía

pistas de atletismo a varias escuelas locales. Él sí

act

poner la mesa y a llenarla de mis pla

juntas el resto del día. Al principio, ella había planeado ir a la oficina, pero, como yo estaba en casa, decidió invit

platónica. Mathias estaba pensando en invertir en una película que ella iba a protagonizar, lo que explicaba sus frecuentes

ó una llamada de Sonia. Al ver la hora, me di cuenta d

go, ¡hay unos chicos increíblemente gu

estamos hablando

e mundo! Ven, Valerie ya está acá. Tr

pras. Sabía que sus intenciones eran buenas. Probablemente les preocupaba que detrás de toda esa calma se escondiera un fondo de tristeza. Y sus di

voy para allá", dij

ubicación. Unos treinta minutos más tarde, salí de casa,

tragos y los hombres más atractivos de la ciudad. Y, tenía que admitirlo, los hombres que mi amiga h

a y mi estómago comenzó a protestar ruidosament

e los comparaba constantemente con Mathias, disminuyendo mi interés por rel

sma, Mathias seguía llevando la delante

r al baño", anuncié lev

ntó para acompañarme, prestándome su apoyo.

pués de eso, me eché un montón de agua en la cara y en la boca.

arte en redes

é?", le p

guna vez te sientes sola, no dude

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Gato escaldado, del agua fría huye
Gato escaldado, del agua fría huye
“Se suponía que mi matrimonio con Mathias me haría la mujer más feliz del mundo. Aunque sabía que él no me amaba, pensé que se enamoraría de mí una vez que lo colmara de amor. Ya pasaron cinco años y Mathias me trataba como a una cualquiera. Para colmo, conoció a su verdadero amor y cortó todos los lazos conmigo por culpa de ella. Él la presentó a todo el mundo; algo que nunca hizo por mí. Su infidelidad me llevó a la depresión. Me sentía totalmente destrozada. Tristemente, incluso en mi lecho de muerte, mi supuesto marido nunca apareció. Cuando volví a abrir los ojos, sabía que el destino me había dado una segunda oportunidad. Yo todavía era la esposa de Mathias y pasamos dos meses antes de que conociera a su verdadero amor. En esta vida, me negué a que él volviera a lastimarme. Consciente del gran error de mi antigua yo, le pedí el divorcio. Mathias rompió los papeles del divorcio una y otra vez y al mismo tiempo me encerró. "¡Rylie, deja de hacer estupideces! ¡Hacerte la difícil no me funciona!". Para demostrarle que hablaba muy en serio, seguí adelante y solicité a la justicia. Finalmente entró en pánico. Abandonó a la "mujer de sus sueños" y se arrastró a mi lado. "Por favor, dame una segunda oportunidad, Rylie. Te prometo amarte con todo mi corazón. Serás la única mujer en mi corazón de ahora en adelante. No me dejes, ¿de acuerdo?". Una guerra estalló en mi mente. Por un lado, no quería que me hicieran daño otra vez. Pero, por otro lado, no quería dejar ir al hombre que amaba tanto. ¡¿Qué debo hacer?!”